Los desafíos de Dilma Rousseff
Nov-01-10 - por Lic. Milagros López Belsué*

Tras obtener el 56,05% de los votos válidos en el ballotage, la candidata oficialista Dilma Rousseff logró convertirse -como era previsible- en la primera presidenta mujer de Brasil. Se impuso así casi por 12puntos al 43,5% de los votos de su opositor, el socialdemócrata José Serra. A partir de enero de 2011 será la nueva encargada de dirigir la política brasileña. El interrogante inmediato es saber hasta qué punto tomará la iniciativa o si trabajará a la sombra de su mentor, Lula da Silva, que deja la presidencia con altos índices de popularidad (83%). 

Resultados electorales de la segunda vuelta presidencial (31 de octubre)

Candidato presidencial

% de votos

Dilma Rousseff (PT)

56,05%

José Serra (PSDB)

43,5%

Fuente: Tribunal Superior Eleitoral do Brasil

Los desafíos de Rousseff en la política interna 

En el plano interno, Rousseff -que cuenta con mayorías en ambas Cámaras del Congreso- no sólo deberá evitar que su imagen no se vea eclipsada por la de Lula, sino también avanzar allí donde la gestión de su mentor no ha sido eficiente: la lucha contra la corrupción y el analfabetismo funcional en los mayores de quince años.   

Por otro lado, la alianza con el Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB) -que detentará la vicepresidencia a través del paulista, Michel Temer- obligará a Rousseff a  buscar un atento equilibrio en el reparto de cargos ministeriales. Recordemos que es el PMDB quien le ha dado a Rousseff una fuerte presencia local, ya que cuenta con la mayor cantidad de legisladores, municipios, y estados en la política brasileña, garantizando la gobernabilidad en Brasil.  

En términos de gestión económica, los resultados del gobierno del Presidente Lula son sobresalientes. En 2003, frente a la desconfianza de los mercados, la salida de capitales y la fuerte depreciación del real, el gobierno logró muy buena reputación a través de políticas monetaria y fiscal restrictivas. En un contexto internacional favorable, la consolidación del crecimiento estuvo asociada al dinamismo de la demanda doméstica gracias, principalmente, al alza del salario real, a la extensión de las clases medias y al refuerzo de los planes sociales. Será justamente dar respuesta a las expectativas de esa nueva clase media el mayor reto de la mandataria electa. 

Los desafíos de Rousseff en la política exterior 

Brasil ya es un actor global, y el presidente Lula ha sido la cara visible del protagonismo internacional del cual hace gala el país. Rousseff sin duda continuará con los ejes de la política exterior lulista -la integración regional en Sudamérica, el impulso de la presencia brasileña en foros internacionales y la búsqueda de socios no tradicionales como India o China-, aunque con un perfil más bajo, adquiriendo Itamaraty una mayor autonomía. 

Asimismo, el Brasil de Rousseff seguirá buscando un lugar permanente en el Consejo de Seguridad en representación de América Latina y mantendrá una política exterior independiente de los Estados Unidos, como se ha puesto de manifiesto con el caso de Irán. A nivel regional, la presidenta electa ha manifestado también su deseo de apoyar un eventual diálogo con las FARC en caso de que el presidente Santos lo solicitara. 

Brasil no es sólo una potencia económica emergente y un actor global con peso, sino que aspira a ser una potencia militar regional que pueda respaldar sus aspiraciones de potencia mundial. En este sentido, Rousseff probablemente profundice la Estrategia Nacional de Defensa (END) -lanzada en diciembre de 2008- con la que se pretende modernizar el aparato militar e impulsar una industria bélica nacional con capacidad tecnológica propia, incluida la nuclear, con el objetivo de preservar sus recursos naturales y defender su territorio nacional.  

De esta forma, en los próximos cuatro años, Rousseff tendrá como desafío consolidar a Brasil como potencia mundial.  

Su personalidad de la presidenta electa, carente de carisma, probablemente haga necesaria la presencia de Lula, pero no se descarta que logre una base de poder propia.  

* Directora de Investigaciones del CENM.