Origen y evolución de los "piqueteros"  
 
Por Julio Burdman (*) (Mar-18-02)

Sin lugar a dudas, el origen de las organizaciones de desocupados –los "piqueteros"- está vinculado al desempleo estructural de larga duración en el Gran Buenos Aires y diversas localidades del interior. Las condiciones socioeconómicas son la causa principal del fenómeno y el camino de su solución: el deterioro acelerado de la calidad de vida de estos sectores, acostumbrados a tiempos mejores, crea un clima de alta frustración y protesta.

No obstante, como dice la psicología, no es sólo la causa la que hace el fenómeno. ¿Por qué en otros países sudamericanos, donde la pobreza y el impacto del desempleo es mayor, no hay "piqueteros"? O sin ir más lejos: ¿por qué en el Gran Rosario, con la situación social más explosiva del país, éste es un fenómeno menor en comparación con el Gran Buenos Aires?
 


"El fenómeno de los piqueteros es una expresión
del cambio profundo del sector social en Argentina.
El centro de la protesta se ha trasladado de los
trabajadores sindicalizados a los desocupados,
lo que tarde o temprano repercutirá en un
recambio de la tradicional dirigencia sindical"

Es que en realidad, el fenómeno de los piqueteros se explica no sólo por el desempleo sino también por el clientelismo, por los errores de la política social, y por su utilización política. Podemos decir que los piqueteros son, en cierta medida, un subproducto de las malas prácticas de la política que terminó desbordando a sus creadores.

La relación de los piqueteros con los Planes Trabajar y otros subsidios, surge por lo menos con los sucesos de Cutral-Có (y luego en Tartagal) entre mayo y junio de 1997: tras la protesta y un corte de ruta que se prolongó por un mes, el gobierno les ofrece dichos planes para desmovilizarlos.

A partir de ese mismo año, varios grupos de piqueteros surgen en la zona sur del Gran Buenos Aires, repitiendo la misma práctica: cortes de rutas que se levantan tras la negociación de Planes Trabajar.

La gran expansión del fenómeno se produce en tiempos de la administración De la Rúa. Con el doble objetivo de afectar la estructura clientelista en la provincia de Buenos Aires y limitar el crecimiento de pequeños grupos de piqueteros en el conurbano, el Ministerio de Desarrollo Social a cargo de Graciela Fernández Meijide introduce una modificación en la distribución de los planes –en general, en manos de los municipios-, proponiendo que estos sólo sean asignados a ONGs que se responsabilizaran de su ejecución. Pero en lugar de contener la práctica piquetera, esto la institucionaliza y la potencia: las organizaciones de desocupados crean sus propias ONGs, ofician de coordinadoras de los pequeños grupos que surgen en los barrios más pobres del GBA, y se convierten en movimientos sociales organizados con mayor poder de presión, una administración económica propia, y con una práctica sistemática de "piquetes" y cortes de ruta para mantenerla.

Hasta aquí, el fenómeno de los piqueteros es la punta del iceberg del clientelismo y los despropósitos de la política social en Argentina. De haberse implementado un plan de seguridad social centralizado, beneficiando a jefes y jefas de hogar, aún con los mismos recursos previstos en el presupuesto nacional se hubiera beneficiado a casi la totalidad de las familias afectadas por la desocupación. Se optó, sin embargo, por mantener un sistema descentralizado y desordenado, funcional a este tipo de abusos.

Pero en los últimos años el fenómeno piquetero aumentó a un ritmo de progresión geométrica, y se convirtió en un iceberg en sí mismo. Pasaron de ser la expresión inorgánica de una protesta legítima, a un movimiento semiorganizado y con capacidad de acción política.

Hoy los piqueteros, que se organizan en principio en pequeñas agrupaciones zonales, confluyen luego en organizaciones coordinadoras. Las que a su vez están nucleadas en tres bloques.

1. Piqueteros de la CTA. Este es el conjunto de agrupaciones nucleadas en la Federación por la Tierra y la Vivienda (FTV) que lidera Luis D´Elia. También el Movimiento Barrios de Pie, orientado por Patria Libre, pertenece a la Central. D´Elia, diputado provincial del Frente para el Cambio, antes concejal por el Frepaso en La Matanza, formó parte de los primeros disidentes frepasistas durante el gobierno de la Alianza.

2. La Corriente Clasista y Combativa (CCC). Brazo sindical y piquetero del Partido Comunista Revolucionario. Desde hace no menos de un año, la CCC trabaja junto a la FTV de D´Elia, y negocian en conjunto respecto de los subsidios.

3. El Bloque Piquetero. Tiene menos convocatoria y más ideología. Algunas de las agrupaciones que conforman este Bloque tienen su origen en los primeros fenómenos piqueteros, mientras que otras, de creación más reciente, están vinculadas a partidos de izquierda.

MAPA POLITICO DE LOS PIQUETEROS

Bloque
Agrupación
Filiación política
CTA Federación de Tierra y Vivienda (FTV) Frente p/el Cambio (ex Frepaso)
Movimiento Barrios de Pie Patria Libre
CCC Corriente Clasista y Combativa (CCC) Partido Comunista Revolucionario
Bloque Piquetero y afines Polo Obrero (PO) Partido Obrero
Movimiento Teresa Rodríguez (MTR) Independiente
Frente Unico de Trabajadores Desocupados (Futrade) Partido Obrero
Movimiento Territorial de Liberación (MTL) Partido Comunista – FJC

Movimiento Independiente de Jubilados y Pensionados (MIJP)

Ex CCC, con lazos con PO, MST y PTS
Agrupación Tendencia Clasista 29 de Mayo Partido de la Liberación
Movimiento Sin Trabajo Teresa Vive Mov. Soc. de Trabajadores (MST)
CTD - Coordinadora Aníbal Verón Independiente.

Políticamente, podemos decir que existen dos tendencias dentro los piqueteros: una más afín al Frente Nacional contra la Pobreza (FreNaPo), del que participan Elisa Carrió, otros ex aliancistas y diversas personalidades, y que apoyan la FTV-CTA y en menor medida la CCC. Y la otra, la más contestataria, que confluye en el Bloque Piquetero y movimientos afines.

El fenómeno de los piqueteros es una expresión del cambio profundo del sector social en Argentina. El centro de la protesta se ha trasladado de los trabajadores sindicalizados a los desocupados, lo que tarde o temprano repercutirá en un recambio de la tradicional dirigencia sindical, desprestigiada ante la opinión pública, por una con un nuevo perfil menos agremiado y más social. Tampoco parece improbable que una buena parte del actual fenómeno piquetero –pienso en el sector que apoya al Frenapo- termine formando parte de ese recambio, y apoyando a una nueva fuerza política de centroizquierda. El otro sector, más radicalizado, que confluye en el Bloque Piquetero, se debate entre moderar su discurso y sus prácticas, o perder el apoyo de una opinión pública que busca paz social y estabilidad para la Argentina.

(*) Director de Investigaciones del Centro de Estudios Nueva Mayoría


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