El optimismo sobre el 2001 en América Latina
Ene-19-01
Gallup realiza anualmente un sondeo a nivel mundial entre los meses de noviembre y diciembre, en el cual -entre otras cuestiones- se indaga acerca de las expectativas de la gente respecto a las perspectivas del año que se inicia.
En este caso, el sondeo fue realizado en 68
países entre noviembre y diciembre de 2000 y fueron consultadas 78.149
personas.
De estos países, 11 fueron latinoamericanos y el análisis de los resultados obtenidos en ellos permite una aproximación sobre el grado de optimismo o pesimismo con el cual se percibe desde esta región el 2001.
Para analizar los resultados, Gallup resta al porcentaje de quienes piensan que será mejor el de quienes creen que será peor, determinando así el ranking de optimismo o pesimismo en los distintos países, que desde Kosovo en el puesto 1, con 67 puntos más de optimistas que de pesimistas y Zimbabwe, que es el último en el lugar 68, con 56 puntos más de quienes piensan que el año será peor sobre quienes piensan que será mejor.
En el primer tercio, al que podríamos denominar como el de los "optimistas" y que incluye a los primeros 23 países, se encuentran 3 de los 11 países de América Latina en los cuales fue realizado el estudio. El primero de ellos es México, que ocupa el puesto 7 sobre los 68, siendo así el país de América Latina sobre los que integran el estudio, en el cual la población se muestra más optimista respecto al 2001.
Ello puede explicarse tanto porque el 2000 ha sido un año muy bueno en términos de crecimiento económico y creación de empleo, como por el hecho que asumió un nuevo gobierno, con una marcada expectativa de renovación política.
El segundo país de América Latina más optimista es Perú, que ocupa el lugar 19 sobre los 68. Es probable que el cambio político que implicó la caída de Fujimori y la expectativa de renovación política que genera a la elección presidencial de abril, sean la causa de este optimismo relativo de los peruanos en el contexto de la región latinoamericana.
Justo en el puesto 23 - el último del tercio "optimista"- está Panamá, país de Centroamérica donde la economía parece haberse estabilizado.
El segundo tercio, que incluye del puesto 24 al 46, que podemos denominar como el conjunto de países de optimismo-pesimismo "neutro", incluye a 3 de los 11 latinoamericanos.
En el puesto 30 se encuentra República Dominicana, país que ha tenido el mayor crecimiento económico de la región en el año 2000 con una fuerte baja del desempleo.
Sigue en el lugar 33 Venezuela, donde el Presidente Chávez mantiene una fuerte popularidad, ratificada por su reelección del año 2000 y donde los precios del petróleo permiten mantener políticas de corte populista, que en el corto plazo favorecen el consenso de la opinión pública hacia el gobierno.
Honduras está en el lugar 43- hacia el final del tercio neutro-, país en el cual las elecciones presidenciales que tendrán lugar en el 2001, pueden explicar el optimismo relativo respecto a otros países de al región.
En el último tercio, que comprende el puesto 47 al 68 inclusive y que denominamos el segmento de países "pesimistas" se encuentran 5 de América Latina. El primero de ellos es Ecuador en el puesto 56. Se trata de un país cuya economía estuvo en crisis durante el año 2000, sufriendo a su vez una situación de inestabilidad política, que llevó a que a comienzos del año pasado fuera depuesto el presidente por una insurrección protagonizada por indígenas y mandos medios del ejército. La dolarización se ha implementado con éxito, pero subsiste un cuadro de insatisfacción social.
Le sigue en el lugar 59 Colombia, donde el pesimismo puede explicarse por el fracaso de las negociaciones de paz con la guerrilla, la subsistencia de un clima de violencia e inseguridad y un crecimiento económico que ha sido menor al registrado en años anteriores.
Argentina en el puesto 62, siendo así uno de los países más pesimistas de América Latina e incluso del mundo. El pesimismo en este caso puede explicarse por que fue el país de la región que creció menos en el 2000, habiendo aumentado el desempleo año contra año y sin que el gobierno - por lo menos hasta fines del año pasado- hubiera logrado un cambio de expectativas favorable en la población.
Le sigue en el lugar 65 Bolivia. En este caso, la elección presidencial que tendrá lugar en el 2001, no ha logrado generar expectativas de cambio positivas, predominando un marcado pesimismo.
El último país de América Latina en este ranking es El Salvador, que es el más pesimista, ocupando el lugar 67 sobre 68 y siendo así el penúltimo. La reciente dolarización no ha logrado generar ningún optimismo en la población y seguramente el terremoto que asoló el país a comienzos del año que se inicia habrá aumentado el pesimismo del pueblo salvadoreño.
En conclusión, los países de América Latina enfrentan el 2001 con grados de optimismo y pesimismo diverso, que van desde México en un extremo que ocupa el lugar 7 sobre 68 y El Salvador en el otro que está en el 67. Pero cabe destacar que mientras hay 3 países de la región en el tercio de países más optimistas y otros 3 en el neutro, hay 5 que se encuentran en el tercio más pesimista, con lo cual la región en su conjunto muestra un sesgo algo más cerca de esta posición que del optimismo en lo que hace a las expectativas sobre el año que se inicia.
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