La segunda Cumbre América del Sur – África

Ago-28-08 - por Anselmo Eworo

Frente a la segunda Cumbre de América del Sur - África (ASA) que tendrá lugar en noviembre en Caracas, Venezuela, ambas regiones cuentan con una excelente oportunidad para afianzar sus lazos políticos, económicos y culturales ante los crecientes desafíos que ya presentó el naciente siglo XXI, signado por crisis alimentarias, escasez de recursos naturales, y una enorme asimetría entre los países más ricos respecto a los de menores recursos, por mencionar sólo algunos destacados aspectos. 

A simple vista, se podrá pensar que África y América Latina son dos regiones sumamente disímiles y con poco en común. Sin embargo, se destaca que ambas guardan mayores similitudes que diferencias.  

En perspectiva histórica, ambos han luchado por su emancipación colonial, logrando librarse del yugo de las potencias con pretensiones imperiales. En lo que a la economía se refiere, ambas regiones están experimentando un crecimiento sostenido debido al alto precio del petróleo y los alimentos en el mundo -lo que los economistas denominan commodities- donde no en vano el mismo vicecanciller de Venezuela, Reynaldo Bolívar, expresó públicamente que "África es un continente lleno de riquezas. Es el primer productor de minerales preciosos del mundo, aporta el 15 por ciento del petróleo, es la segunda reserva de agua dulce, tiene casi mil millones de habitantes e inmensos territorios de cultivo". 

Por último -pero sin ser menos significativo- también se destaca que entre sí guardan una cultura política sumamente similar.  

En este sentido, la Cumbre en Venezuela expresa una oportunidad de cooperación e integración única para ambas regiones; es como si hubieran tomado conciencia de su enorme potencial. No casualmente el principal objetivo de ésta Cumbre es sumamente acertado: afianzar un mecanismo de cooperación entre las dos regiones. 

Cabe destacar que no es la primera vez que hay un encuentro de éste tipo, siendo útil recordar que ya hubo otro en Abuja, Nigeria, que se llevó a cabo entre el 26 y 29 de noviembre del 2006, impulsado principalmente por Brasil (por América Latina) y Nigeria (por África). 

Respecto a la elección de Venezuela como sede del encuentro que se realizará en noviembre, el mismo vicecanciller expresó que se debe a "un reconocimiento de los países africanos al trabajo de Venezuela allí", resaltando al mismo tiempo que desde que se creó la vicecancillería para África en el 2005, su país "ha establecido relaciones con los 54 países de África, excluyendo únicamente a Magadascar".  

Pero fue tal vez Alpha Oumar Konaré, presidente de la Comisión de la Unión Africana, quien mejor definió la necesidad y la importancia que tiene la Cumbre que se celebrará en noviembre: "desde el punto de vista histórico, nosotros nos estamos encontrando hoy, aunque debimos haber caminado siempre juntos" declaró en la Reunión Coordinadora de la Segunda Cumbre, el año pasado, donde también remarcó "los lazos históricos y de sangre que nos unen". 

La Cumbre de Caracas organizada conjuntamente por Venezuela como país anfitrión; Brasil como país coordinador por América del Sur; Nigeria como coordinador por el África y la Unión Africana como representante del conjunto de países de África (que actuará mediante una Comisión) abordará este año una extensa agenda. 

De hecho, en el mes de julio del presente año se dispuso un encuentro preparatorio donde participaron delegados de las dos regiones acordando que la Cumbre cuente con ocho equipos de trabajo estructurados de la siguiente manera: Agricultura y Ambiente; Educación y Asuntos Culturales; Fortalecimiento Institucional, Gobernabilidad y Administración Pública; Asuntos de Paz y Seguridad; Asuntos Sociales y Deportes; Ciencia y Tecnología y Tecnologías de la Información y de la Comunicación; Comercio, Inversión y Turismo; e Infraestructura.  

Lo más importante de ésta Cumbre que prevé llevarse a cabo cada dos años alternando de continente, es que los esfuerzos conjuntos de Africa y América Latina no se limiten a una mera declaración, sino que -tal como declaró el mismo Hugo Chávez, presidente de Venezuela- constituyan "un plan de acción con actividades que se puedan realizar".