Belgrano y Perón
Jun-20-20, por Rosendo Fraga
 
 

El 3 de junio, se cumplieron 250 del nacimiento de Manuel Belgrano. Para la escuela el creador de la bandera celeste y blanca. Para la Academia un prócer fundacional que fue militar, político, periodista, economista, diplomático, estadista, promotor de la educación y en años más recientes, se ha destacado su promoción de la vacunación contra la viruela, la defensa del medio ambiente y los derechos de la mujer. 

Ese día muy pocos argentinos supieron que se conmemoraba una fecha central de Belgrano. Ni siquiera la Ciudad de Buenos Aires, realizó recordación del prócer más porteño, dado que nació y murió en esta ciudad. 

Un acto en el sitio de la casa donde nació en la Avenida Belgrano, presidido por el Ministro de Cultura, lo recordó, pero no tuvo casi ninguna repercusión en los medios. 

Podrá decirse que la Pandemia y el receso escolar, conspiraron contra la recordación, que en mi opinión fue más un gesto que un acto nacional para recordarlo. 

Al día siguiente 4 de junio, el Jefe de Gabinete Santiago Cafiero presidió un acto para conmemorar el 74 aniversario de la primera asunción de Perón como Presidente en 1946 y el 68 de la segunda, que comenzó el mismo día. 

No ha sido común que el Peronismo en los últimos años recordara esta fecha, porque es la misma en que tuvo lugar el golpe militar de 1943, del cual Perón fue Vicepresidente. Pero es positivo que se asuma la historia, como fue y no reescribirla en función de las interpretaciones o intereses del presente. 

Este acto tuvo algo más de repercusión pública, sin llegar a ser masiva tampoco. 

Pero volviendo a Belgrano, el próximo 20 de junio, se cumplen dos siglos de su nacimiento, oportunidad que permite poner su figura en el nivel que creo corresponde a su dimensión histórica. 

A la multiplicidad de facetas y ser el creador de la bandera, es un prócer que puede ser determinado como "anti-grieta". 

Todas las exprsiones del arco político e ideológico de la Argentina, lo han reconocido en su rol de patriota, desde la izquierda hasta la derecha, los conservadores, radicales, peronistas y socialistas. 

Desde esta perspectiva, su Bicentenario, es una oportunidad política que no debería desperdiciarse. 

Tradicionalmente, el acto recordatorio se realiza en el monumento a la  Bandera que esta Rosario, frente al Río Paraná, en el lugar donde la por primera vez en 1812. El Presidente desde hace décadas, presidía esta ceremonia, en la cual juraban la bandera militares y escolares, aunque en años recientes en oportunidades no lo hizo. 

Aunque la atención esté centra en la Pandemia y la política haya reaparecido con las tensiones que la caracterizan, la fecha no debería pasar desapercibida. 

Una presencia presidencial, convocando a las principales personalidades de la política, los dirigencia social y económica sectoriales y figuras de la cultura, provenientes todos de las distintas tendencias, sería un símbolo que el país necesita, más pensando en el futuro que en el presente. 

Conjeturo que es lo que hubiera querido Belgrano, quien murió hace 200 años, con una frase en los labios que sintetizaba el anhelo y el propósito de su vida: "¡Hay Patria mía!" 

Sería una lástima desperdiciar esta oportunidad. 

En cuanto a la Ciudad de Buenos Aires, podría enmendar su olvido del 3 de junio, rindiéndole homenaje en el atrio de la Basílica de Santo Domingo donde se encuentran sus restos. 

Hay urgencias, pero en 1880 el Presidente Nicolás Avellaneda repatrió los restos de San Martín, mientras tenía lugar la última guerra civil entre porteños y provincianos y entre los combates que se libraban en torno a Buenos Aires, los bandos en pugna hicieron un cese de fuego para homenajearlo.