Argentina: política y coronavirus
May-15-20, por Rosendo Fraga
 
 

La política ha ido recuperando protagonismo en los últimos días, la que había perdido en la semana iniciales de la Cuarentena. Ni las tensiones internas dentro de la coalición gobernante ni la oposición, plantean cuestionamientos de fondo a la política del gobierno para enfrentar la Pandemia. El problema es la gente, que partir del mes y medio, que en las sociedades occidentales, comienza a ser menos tolerantes con el llamado confinamiento y comienzan a dejar de obedecerlo. Esto ha llevado en Argentina a poner en marcha una "flexibilización gradual", dando a los gobernadores de las 24 provincias, decidir cuando y como hacerlo. 

Respecto a las consecuencias económicas de la Cuarentena, no hay diferencias sustanciales en el ámbito político. Los reclamos de una mayor apertura para neutralizar su  costo económico, provienen de los sindicatos, los empresarios y la gente, no de la política. 

Quienes quieren que se termine la Cuarentena son uno cada diez. Pero los que opinan que deben atenuarse o flexibilizarse son cinco cada diez. Al iniciarse el 20 de marzo, ocho cada diez apoyaban el confinamiento, ahora sólo cuatro cada diez. La intolerancia frente al confinamiento no es un tema argentino. Se está dando simultáneamente en los países más desarrollados de occidente (EEUU, Reino Unido, Italia, Francia, España, Alemania, etc.) Es que  mes y medio de tolerancia es un fenómeno generalizado. Esto ha jugado un rol importante para que el gobierno argentino pusiera en marcha una flexibilización gradual del confinamiento. 

Nadie sabe con certeza, como será el "día después" de lo que se ha dado en llamar la "nueva normalidad". Es más probable que se producen tendencias preexistentes a que surjan hechos disruptivos. El avance del "teletrabajo" se venia dando, pero ahora se acelera, habiendo tenido que optar por esta modalidad de trabajo, en el caso uno cada cuatro trabajadores En Argentina. Muchos de ellos seguirán trabajando de esta manera. En lo político, el giro hacia el nacionalismo y el debilitamiento de los marcos multinacionales, es una tendencia que se acentuó en la segunda mitad de la segunda década del siglo XXI. Tras la Pandemia, esta tendencia va a acelerarse. La percepción de que la infección venía de afuera, deja huella en las sociedades. Posiblemente, la globalización seguirá, pero habrá más proteccionismo y las redes sociales serán eficazmente usadas por el nacionalismo.