La OMS revisa su posición respecto al “modelo sueco”
May-06-20, por Rosendo Fraga
 
 

La Cuarentena impuesta por la Pandemia está dejando paso a su liberación gradual. Ello tiene lugar en EE.UU. y Europa Occidental donde se encuentra aproximadamente el 80% de los infectados y los muertos, aunque estas regiones reúnen sólo el 15% de la población mundial. Estudios realizados en el ámbito global sostienen que las sociedades solo  toleran un mes y medio de Cuarentena, y que en el caso de los sistemas democráticos, comienzan a desobedecerla al cumplirse dicho término. Suecia es un caso particular, porque decidió enfrentar el Coronavirus sin el confinamiento, con la máxima flexibilidad, sin suspender las clases ni cerrar bares y restaurantes. Mantuvo esta política, aunque sus resultados no parecían justificarla, ya que tuvo más muertos que otros países de la región nórdica -como Noruega y Dinamarca- que optaron por el confinamiento rígido, que ahora han comenzado a abandonar. 

El gobierno sueco fue calificado de "irresponsable" hasta por Trump. Pero en forma sorprendente, al comenzar mayo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) cambio su posición que había sido muy crítica de Suecia. Mike Ryan, la máxima autoridad en emergencias de la OMS, dijo el 1 de mayo: "Creo que si queremos alcanzar una nueva normalidad, Suecia representa un modelo para volver a una sociedad en la que no tengamos confinamientos". Desmintió que el gobierno sueco haya permitido que el virus se propague sin hacer nada diciendo: "Creo que existe la percepción de que Suecia no ha tomado medidas de control y sólo ha permitido que la enfermedad se propague. Nada puede estar más lejos de la verdad". Agregó que Suecia "Ha establecido una política pública muy fuerte entorno al distanciamiento social, respecto al cuidado y la protección de las personas en centros de atención a largo plazo". 

Anders Tegnelli es el epidemiólogo jefe del gobierno sueco, reconoce que es esperable que al comenzar se sienta mayor impacto, pero esta estrategia es más sostenible en el tiempo. Ello en comparación con confinamiento que como se está reconociendo ahora, se soporta limitadamente. Argumenta que en consecuencia, el país adquirirá ante la inmunidad colectiva -esencial para que el virus deje de ser una amenaza- y dejará de sentir más temprano que otros los efectos de la Pandemia. 

Pero la clave del modelo sueco parece haber sido que a diferencia de lo que hizo gran parte del mundo, no se basó en la imposición del Estado a los ciudadanos, recurriendo a multas y hasta arrestos para quienes no cumplen los confinamientos. La prioridad fue persuadir a las personas de que actúen con responsabilidad. En realidad, Suecia tomó la tesis planteada por la Universidad de Oxford al comenzar la Pandemia, de que era más eficaz permitir que la gente circule para alcanzar la "inmunidad de manada", algo que en alguna medida se planteó en Alemania, cuando Ángela Merkel anticipo que entre el 60 y el 70% en su país iba a llegar a estar infectado. El 1 de mayo, 21 de 44 países de Europa comenzaron a relajar el aislamiento social -varios de Europa Central y de la región nórdica comenzaron antes-  y 11 se preparan para ello. Pero hacia adelante, es Bélgica el país que ha decidido tomar medidas frente al mayor riesgo: que haya segunda ola de infección.