Efectos del coronavirus en la región
Mar-19,20, por Rosendo Fraga
 
 

Se trata de un "imponderable". Un fenómeno que no se puede calcular en sus efectos por la falta de precedentes. 

Lo más incierto es cuanto va a durar. Que China esté conteniendo el fenómeno,- aunque nadie puede descartar un recrudecimiento,- no quiere decir que esté terminado ni mucho menos. 

Es posible que hacia el segundo semestre se atenúe en el hemisferio norte y aumente en el sur por el clima. 

Pero son conjeturas más que verificaciones. 

Los efectos políticos, pueden ser transitorios o incluso invertirse. 

Un gobierno se puede beneficiar en un primer momento, porque anuncia medias que la población apoya y debilitarse a los pocos días porque no han sido efectivas y la infección ha aumentado. 

En el mundo, puede favorecer o perjudicar la reelección de Trump; en Italia, es más probable que juegue a favor de Salvini que de Conte; en España, hasta ahora parece debilitar más que fortalecer a Sánchez; la primera vuelta de las elecciones municipales en Francia, muestran claramente que Macron no se ha fortalecido con el brote; Johnson cambió drásticamente de política y de actitud y habrá que ver como le resulta; Merkel es quien ha hablado a sus conciudadanos como más realismo y hasta ahora no le ha ido mal; a la familia real española, le permite bajar la atención pública sobre los escándalos del ex Rey Juan Carlos I; para Putin, es una oportunidad para que su reciente reforma constitucional, que le permite seguir en el poder hasta 2036, genere menos criticas en el mundo occidental. 

Pero todo puede cambiar de un día para otro. 

En Chile, si finalmente se posterga el referéndum, posiblemente beneficie a Piñera que está muy débil; en Brasil, la postergación de las reformas, puede ser malo para Bolsonaro por un lado, pero bueno por otro porque baja tensiones sociales; en Venezuela, la irrupción de la Pandemia ya está siendo una nueva complicación, por la crisis sanitaria que vive el país; en Argentina, puede permitir al Presidente Fernández construir su liderazgo, pero al mismo tiempo complica la renegociación de la deuda. 

Pero pueden ser efectos transitorios. Se trata de un imponderable y como tal, no pueden preverse los efectos políticos, que finalmente pueden ser inversos a lo que hoy parece.