Macri, Cristina, Schiaretti
May-16-19, por Rosendo Fraga
 

Cristina Kirchner, con la presentación de su libro "Sinceramente" en la Feria del Libro recuperó el centro de la escena política, el jueves 9 de mayo. Confirmó la opinión de quienes piensan que finalmente será candidata a Presidente. Mostró que se encuentra en campaña, al exponer en forma clara y moderada, sin leer como es su costumbre. Se evidenció que sigue activa la militancia K, que se hizo presente en las afueras del local de la Sociedad Rural Argentina. 

Fue una Cristina que evitó la confrontación, jugó más con la ironía que a críticas frontales, pero mantuvo posiciones ideológicas firmes. Subestimó la iniciativa del "acuerdo" propuesto por el gobierno diciendo que no era suficiente. Elogió en cambio la posibilidad de un "pacto", al ponderar el que implementó entre 1973 y 1974 José B. Gelbard -un empresario mediano vinculado al Partido Comunista- en las presidencias de Cámpora y Perón, el que si bien logró transitoriamente la estabilidad de precios, antecedió a una grave crisis en el gobierno de Isabel Martínez de Perón. 

Propuso un nuevo "contrato social", en lo que algunos entrevieron un proyecto de reforma constitucional. Habló varias veces de Perón y fue a la búsqueda del voto de quienes hoy rechazan tanto a ella como a Macri. Ese mismo día, Axel Kicillof se reunía con el equipo de López Obrador, y al día siguiente en los EE.UU. en el Centro Wilson dijo "nadie quiere el default".  Pero este ejercicio de moderación por parte del Kirchnerismo, no alcanzó a disipar las dudas y temores que genera en diversos sectores la posibilidad de que retorne al poder. 

La Casa Rosada públicamente celebró el retorno de Cristina Kirchner al centro de la escena, pero reservadamente reconoce que crece peligrosamente. Cristina -que hábilmente utilizó su libro como herramienta política- vuelve a hablar cuando la crisis económica ha debilitado a Macri y la disconformidad es grande. Como sucede con el Presidente, ella necesita de la "polarización para llegar al poder". 

La respuesta del gobierno fue que el Kirchnerismo nada ha cambiado, que en caso de que ella gane será la misma de siempre y que la agresividad que mostraron sus militantes con una periodista del diario Clarín, evidencia que puede ser superada por su ala más radicalizada. Pero al mismo tiempo, es claro que tanto en las elecciones provinciales, como en el conurbano hay un claro rechazo a Cambiemos y que en 15 de 24 distritos, el oficialismo ha abandonado dicho nombre para evitar el costo político que implica identificarse con el gobierno nacional. La respuesta de la Casa Rosada es plantear una campaña para la reelección de "Macri, Vidal y Larreta", utilizando el hecho que los dos últimos tienen hoy mejor imagen que el primero en la opinión pública, especialmente en la provincia de Buenos Aires y en la Ciudad de Buenos Aires, donde gobierna el oficialismo y se encuentra la mitad de los votos del país. 

La inauguración de obras públicas, es la circunstancia en la cual se presentan los tres juntos. Pero ello no impide que en forma subterránea, sigan las presiones para que Vidal sea la candidata a Presidente de Cambiemos, algo que Macri sigue rechazando con la idea de "hay que llegar a junio", por la fecha en la cual se oficializan las candidaturas.  

El categórico triunfo del Gobernador Juan Schiaretti en la elección de Gobernador de Córdoba, puso en evidencia que la articulación de un "tercer espacio", sigue siendo posible. Tuvo la mayor victoria de las 10 elecciones provinciales realizadas desde 1983, en cuanto al porcentaje alcanzado, la diferencia sobre el segundo y porque por primera vez un peronista llega a la Intendencia de la Capital. 

Aunque el oficialismo intentó diluir el impacto, los efectos políticos han sido importantes y debilitan la "polarización" que en forma coincidente buscan imponer Macri y Cristina. Schiaretti provincializó el triunfo, evitó referencias a las  candidaturas de Lavagna, Massa y Urtubey, pero tuvo definiciones políticas e ideológicas importantes, que lo muestran crítico de los dos "polos". Ratificó su alineamiento con el PJ anti-.K, al decir que el Peronismo debía ser "federal", algo que cuestiona la centralidad del liderazgo de Cristina que está en el conurbano y no en el interior, donde tiene menos adhesión. Sostuvo que el Peronismo debía ser "republicano", defendiendo la división de poderes y en particular la independencia judicial, diferenciándose del populismo. Reivindicó haber estudiado en el Liceo Militar y el ser Subteniente de Reserva, algo que lo diferencia del Kirchnerismo. Criticó a la "grieta".   

Schiaretti -quien no parece dispuesto a competir por la Presidencia- queda en condiciones de ser el "articulador" del "tercer espacio". Para el PRO, el segundo lugar alcanzado por el candidato auspiciado por la Casa Rosada (Negri), sobre el radical "puro" (Mestre) anticipa que en la convención nacional de la UCR que se reúne el 27 de mayo, se impondrán los sectores favorables a mantener el partido dentro de Cambiemos.    

Aunque las elecciones adelantadas no anticipan resultado nacional, crean clima político y por esta razón, adquieren significación las que tendrán lugar en los próximos meses hasta las PASO. Córdoba es el segundo distrito por cantidad de votos y el más grande gobernado por el Peronismo. 

Hasta el momento se han realizado elecciones de gobernador en otras dos provincias (Neuquén y Río Negro) y PASO provinciales en  cuatro (Chubut, San Juan, Entre Ríos y Santa Fe). Cambiemos no ganó en ninguna y salió tercero en cuatro (Neuquén, Chubut, Río Negro y Santa Fe). El Kirchunerismo por su parte no ganó en ninguno y compitió como tal sólo en tres (Neuquén, Río Negro y Chubut donde ganó por la suma de sus candidatos en las PASO, pero el más votado fue el Gobernador). Es así como las elecciones provinciales, hasta ahora muestran que es viable un "tercer espacio". 

La oficialización de candidaturas que es el 22 de junio y antes, se realiza la elección de gobernador en La Pampa (19 de mayo);  se elige también en Misiones y San Juan (2 de junio), día en la cual también se votan legisladores en Corrientes; el domingo siguiente, (9 de junio), se vota para gobernador en cuatro provincias: Chubut, Entre Ríos, Jujuy, y Tucumán y se realizan primarias no obligatorias en Mendoza; la semana siguiente (16 de junio) se elige gobernador en Tierra del Fuego, Formosa y Santa Fe. De este conjunto de elecciones, el oficialismo nacional sólo ganaría en Corrientes y Jujuy, donde gobierna. (En Mendoza el voto en las primarias al no ser obligatorio, no genera competencia entre los partidos).