Medidas económicas y credibilidad política
Abr-24-19, por Rosendo Fraga
 

Las medidas adoptadas por la Administración Macri el 17 de abril han debilitado su credibilidad económica, sin que esté claro si serán efectivas contra la inflación. Un dato mostró la falta de convicción del gobierno nacional con las medidas: ni el Presidente, ni el Jefe de Gabinete, acompañaron a los tres ministros que realizaron los anuncios (Dujovne, Stanley y Sica). 

Para la Casa Rosada, las medidas han sido una concesión a sus aliados dentro de Cambiemos (la UCR y Carrió) que las reclamaban. Pero no ha sido un gesto, sino un cambio de orientación económica, más allá de que el FMI lo haya avalado. La falta de credibilidad, se puso en evidencia en el aumento del riesgo país el mismo día de las medidas y al día siguiente el 18 de abril. La interpretación del gobierno es que el origen de la desconfianza fue la difusión entre los inversores, de la encuesta de Isonomía -consultora próxima al gobierno- consignando en que en abril, en segunda vuelta Cristina obtiene 45% contra 36% de Macri, es decir 9 puntos más. 

Un mes atrás, el Ministro Dujovne difundía la encuesta de marzo de la misma consultora, de acuerdo a la cual Macri se imponía con 42% la segunda vuelta, sobre Cristina que tenía 39%. Es decir que de acuerdo a la encuesta que más sigue el gobierno nacional, en un mes la diferencia que era de 3 puntos a favor de Macri, ahora ha pasado a ser de 9 en beneficio de Cristina. Pero la realidad es que en las últimas seis encuestas difundidas entre la segunda y la tercera semana de abril, Cristina ya ganaba en todas. La encuesta de Isonomía es confirmatoria de una situación preexistente y no un dato novedoso. 

Para Cambiemos, el desafío es lograr que las medidas anunciadas, se transformen en una mejora efectiva en el nivel de vida de la población, sobre todo si logran frenar el aumento de los alimentos básicos. El control de precios (precios "fijos") se establece a partir de remarcaciones que empresas y comerciantes han realizado a partir del lunes 15, cuando se tomó conocimiento de las medidas que iban a anunciarse dos días después, a la espera que se difundiera la inflación de marzo, que alcanzó al 4,7%. La remarcación ha continuado durante la Semana Santa. Por esta razón, en los próximos días la gente enfrentará aumentos de precios reales pese al control. 

Mientras el gobierno busca controlar la inflación, el temor al desempleo se está incrementando aceleradamente, problema que el gobierno todavía no parece advertir. El segundo trimestre seguirá dominado por una tasa de inflación alta. El oficialismo aspira a que en el tercero, cuando se realizan las PASO, haya descendido debajo del 3%, creando una situación más favorable para el oficialismo. Pero hasta las primarias faltan casi cuatro meses, un tiempo muy largo en términos electorales. 

En las próximas semanas, Cambiemos enfrenta tres derrotas electorales probables, que no lo ayudarán a cambiar el "humor" político, más allá de lo que suceda con la inflación en las próximas semanas. El 28 de abril, se realizan  las PASO en la provincia de Santa Fe. Cambiemos ha quedado relegado al tercer lugar, como le sucedió en las elecciones de Gobernador de Neuquén y Río Negro y en las PASO de Chubut. El primer lugar está en disputa entre el Socialismo que gobierna la provincia con Miguel Lifshitz que apoya la candidatura presidencial de Lavagna y el Peronismo, donde se enfrentan Perotti y Bielsa. 

Dos semanas después, se realiza la elección de Gobernador en Córdoba, donde sería reelecto por amplio margen Schiaretti. Cambiemos va dividido, entre las candidaturas de Negri (cercano a la Casa de Gobierno) y Mestre (apoyado por el radicalismo más tradicional). La división puede hacer que el Peronismo gane incluso la capital provincial, que en los últimos periodos ha sido gobernada por fuerzas no-peronistas. Santa Fe y Córdoba son  dos de los cuatro distritos más importantes del país y por eso su efecto político será importante. 

Una semana más tarde, el 19 de mayo, es la elección de gobernador en La Pampa, donde probablemente se impondrá por un margen importante el PJ que gobierna la provincia. La situación electoral de Cambiemos en el interior de país es mala. Es así como en 15 de 24 distritos, han abandonado la denominación nacional, utilizando otros nombres. 

Fuera del oficialismo, Cristina sigue jugando con su "silencio estratégico", Lavagna avanza en su construcción política y el sindicalismo sigue dividido frente al paro convocado para el 30 de abril. Cristina es la probable candidata del Kirchnerismo, aunque algunos de sus voceros digan lo contrario. 

Tras varias derrotas, se ha replegado de las elecciones provinciales, concentrándose en imponer una fórmula en la decisiva Provincia de Buenos Aires. Su binomio ideal para la provincia es Kicillof-Magario. La presencia de Evo Morales en un acto del PJ de la Matanza, confirma el alineamiento con el populismo que mantiene el Kirchnerismo. Ha vuelto a Cuba a visitar a su hija, mientras espera que la economía siga desgastando a Macri y jugando a su favor. Sin haber resuelto el conflicto con Massa que sigue exigiendo internas, Lavagna ha presentando sus juntas promotoras a nivel nacional y en el ámbito bonaerense. Inaugura su sede partidaria y espera también beneficiarse del desgaste económico de Macri y del cansancio de una parte importante de la población frente a la "polarización" entre Macri y Cristina. 

Moyano y sus aliados sindicales continúan trabajando para realizar un paro general el martes 30 de abril, un día antes del día del trabajo, en el que no trabajarán los gremios del transporte. La mayoría de ellos no se ha sumado -si respalda la medida de fuerza la internacional sindical de este sector- y en la CGT hay posiciones encontradas, al percibir varios de sus dirigentes que el deterioro de la situación social aumenta rápidamente.