La crisis del reclutamiento militar británico
Mar-05-19, por Rosendo Fraga
 

El Reino Unido, es el país del mundo occidental con mayor tradición histórica en materia de Ejército profesional. 

Actualmente, los especialistas en defensa británicos, consideran que hay una crisis en el reclutamiento. 

Si bien afecta a las tres Fuerzas, se hace más marcada en el Ejército, dada su cantidad de efectivos. 

En 2015 los efectivos del Ejército británico eran 96.000 y ahora han bajado a 86.000. 

La unidad donde la crisis es más aguda, es el batallón de infantería "Scots Guard" de la División de la Guardia Real. Le faltan 235 soldados para tener sus efectivos completos. (Las ocho unidades de la División de la Guardia cumplen funciones operacionales y en los últimos años todas ellas han sido desplegadas en Afganistán y en Irak. La  unidad mencionada, combatió completa en Malvinas). 

En el caso de las unidades de comunicaciones, en conjunto les faltan 400; a las de Ingenieros, 600; a las logísticas, 800. 

Para 2019, está previsto que el Ejército para tener sus unidades completas, cuente con 92.000 efectivos. Es decir que este año le faltarán 6.000, es decir 6,5 % de los efectivos para estar completo. 

Esta situación, se atribuye a varias causas. 

La primera es el bajo desempleo. Es la variable que más directamente influye sobre el reclutamiento en términos históricos. Cuando el desempleo crece, el reclutamiento se facilita. En cambio, si baja,- como ahora,- se complica. 

La segunda, es la reducción de los despliegues "operacionales" de las Fuerzas Armadas británicas. En la primera década del siglo XXI, llegaron a tener más de 10.000 hombres desplegados en operaciones militares simultáneamente. En Irak, tuvieron a su cargo la provincia de Basora, clave por su explotación de petróleo, estuvieron 9.000 solados británicos en forma permanente, con los reemplazos periódicos. 

En Afganistán también estuvieron desplegados miles de soldados británicos. 

En la post-guerra de Irak y en Siria, lo estuvieron elementos de las fuerzas especiales, pero en números menores. 

Aproximadamente 50.000 hombres del Ejercito en sucesivas tandas, pasaron por estas misiones de combate. 

Ello implicó centenares de bajas mortales a lo largo de casi dos décadas. 

Pero al mismo tiempo, numerosas acciones heroicas fueron reconocidas y premiadas y fueron recibidas con interés y aprobación por la opinión pública. 

Bajas y heroísmo en la sociedad británica aumentan el reclutamiento. Al disminuir este tipo de despliegue, baja la motivación para incorporarse a las Fuerzas Armadas. 

A ello se agregan los efectos de cambios en la política de personal. Los destinos ahora son más rotativos que antes. 

Un Jefe de Batallón, podía estar en esta función entre 4 y 6 años. Ahora sólo 2. Tradicionalmente, un Jefe de Batallón había hecho toda, o casi toda su carrera en la misma unidad. 

Lo mismo sucedía con los oficiales y suboficiales. A ello se agrega que las unidades suelen tener una base territorial local, en la cual tienen su principal fuente de reclutamiento. 

Un ejemplo de este modelo, son los 5 batallones de infantería de la División de la  Guardia: un batallón escocés, otro irlandés, uno gales, un cuarto de una localidad llamada Goldstrean y un quinto sin localización geográfica precisa, "Granadiers Guard". 

Esta tercera hipótesis sobre la crisis de reclutamiento, argumenta que la mayor rotación del personal, ha debilitado el "sentimiento de familia" que existía en las unidades, que favorecía el reclutamiento. 

Se está realizando una campaña en los medios de comunicación para fomentar el reclutamiento en las tres Fuerzas Armadas. La televisión es el medio elegido y los spots son de cada Fuerza por separado. 

Pero los expertos sostienen que este método es poco efectivo. 

Piensan que jóvenes soldados paseando por las calles de uniforme, trabando conversación con personas de su misma edad, es el método más eficaz para reclutar. Es que las experiencias que transmite un soldado, resultan más convincentes que una publicidad institucional o una exhortación de la autoridad. 

En el debate público sobre el tema de defensa, podría pensarse que frente al presupuesto, la tecnología o la carrera salarial, esta "crisis" de reclutamiento debería ser un problema menor. 

Pero no es así: es considerado el principal problema, asumiendo que el factor humano sigue siendo la clave del sistema militar. 

El Reino Unido es una potencia global en retroceso, pero igualmente tiene el quinto presupuesto militar del mundo y el más grande de Europa.