La candidatura presidencial de Sarmiento
Feb-11-19, por Rosendo Fraga
 

LA CANDIDATURA PRESIDENCIAL DE SARMIENTO

Julio Horacio Rubé 

Buenos Aires, Editorial Eder, 2018 

La circunstancia de la publicación de este libro, el año que se cumplió un siglo y medio de la elección de Domingo Faustino Sarmiento como Presidente de la Nación, hace que sea un justo reconocimiento al rol que tuvo el prócer como titular del Ejecutivo, función desde la cual pudo poner en plenitud su condición de "hacedor" y "constructor". 

Pero se trata al mismo tiempo de una obra histórica, que como todas las escritas por el autor, además de tener como base una profunda erudición, logra exponerla en forma clara y concisa, con lo cual llega al público no especializado. 

A lo largo del libro, se percibe como en la candidatura presidencial de Sarmiento, confluyen por un lado el proceso, por otro la voluntad y acción del protagonista y también las circunstancias e imponderables que siempre juegan un rol en el devenir político. 

La instalación de la candidatura de Sarmiento, entre los últimos meses de 1867 y los primeros de 1868, parece el desarrollo de una "operación política" que podría tener lugar un siglo y medio después. 

La candidatura comienza a instalarse a partir de que alguna figura con acceso a los medios de comunicación,- como era en ese momento el Jefe del 12 de Infantería de Línea, Lucio V. Mansilla,- propone la candidatura. 

Los apoyos y cuestionamientos, se van dando primero en los diarios, antes que en el debate político. La Tribuna y el Nacional, son los que van instalando la candidatura, a partir de un detonante que es el pronunciamiento individual del mencionado jefe militar, que era sólo uno de varias decenas de jefes de unidades que tenía el Ejército y no un General con un mando relevante. 

Antes que en las fuerzas políticas propiamente dichas, como era el Partido Liberal que lideraba el Presidente Bartolomé Mitre, el Partido Federal que todavía agrupaba el ex Presidente Justo José de Urquiza y el Partido Autonomista de Adolfo Alsina, la candidatura proviene de un factor de poder, que es el Ejército, que en ese momento se encontraba desplegado en el Paraguay librando la guerra de la Triple Alianza y luchando contra el levantamiento de las montoneras en el interior del país. 

Rubé muestra con fundamento, que la acción del Ejército a favor de la candidatura de Sarmiento pasó de la proclamación de los hechos, a través de las acciones del General Arredondo, jefe de las fuerzas que enfrentaban a las montoneras. Sin órdenes del Poder Ejecutivo y contrariando sus intenciones, va derribando gobernadores, para alinear las provincias con la candidatura del sanjuanino. Primero es Córdoba, luego la Rioja y si el Vicepresidente a cargo del Poder Ejecutivo, Marcos Paz no lo hubiera relevado hubiera seguido adelante.

La lectura de este libro, permite confirmar que la de Sarmiento, fue una candidatura que surge de una combinación del Ejército con los medios de comunicación de la época que eran los diarios. Después se van produciendo las adhesiones políticas en el interior del país. 

Esta combinación, impidió que Mitre fuera el "gran elector", rol que tuvo Urquiza al apoyar la nominación de Derqui, después Sarmiento con Avellaneda y éste a su vez con Roca. 

El candidato de Mitre era el canciller Elizalde, pero no pudo imponerlo. La resistencia de la estructura política a esta candidatura, se puso en evidencia en el hecho que el sanjuanino fue único caso en la historia argentina,  en que en el Colegio Electoral no fue electo quien tuviera más electores, aunque no llegará a la mayoría. Es que Sarmiento supo maniobrar para ser el "mal menor" para Mitre ante la posibilidad del regreso de Urquiza o la llegada al poder de Alsina y para Urquiza era mejor la llegada a la Presidencia de un hombre del interior, antes que de otro porteño. 

¿Pero fue tan decisivo el rol de Mansilla? y ¿Cuánta fue la influencia sobre él tuvo su relación con Dominguito, su amigo y subordinado en el 12 de Infantería de Línea? 

De la lectura del capítulo IV del libro de Rubé, surge que el rol de Mansilla fue importante y a lo mejor decisivo. Si él no hubiera comenzado a instalar la candidatura en los diarios, ya fuera Mitre o Urquiza, hubieran tenido tiempo para utilizar sus recursos en la política territorial para imponer otra candidatura, que hubiera impedido instalar la candidatura de quien entonces era el representante diplomático argentino en Washington. 

En cuanto a la importancia del recuerdo del Dominguito "mártir de Curupaity" en Mansilla, es algo más conjetural, pero  recuerdo del hijo de Sarmiento, seguramente fue decisivo para que el militar y escritor se volcara a la acción política desde los campamentos. 

En conclusión, este libro sobre la candidatura de Sarmiento, además de ser un justo reconocimiento a su figura a un siglo y medio de su elección como Presidente, es un muy buen libro de historia,- a los que el autor ya nos tiene acostumbrados,- que combina la erudición con la amenidad y un relato que aporta a la teoría política, ya que pueden encontrarse coincidencias entre la política de mediados del siglo XIX y la del siglo XXI, en cuanto a la "instalación" de un candidato.

 

Rosendo Fraga

Director del Centro de Estudios Unión para la Nueva Mayoría