América Latina: Trump, López Obrador, Maduro y Bolsonaro
Oct-07-18, por Rosendo Fraga
 

La Administración Trump en los últimos días de setiembre endureció su lenguaje frente a Venezuela y dilató hasta último momento el acuerdo con Canadá para renovar el NAFTA, renegociándolo con éxito. La Casa Blanca informó que se preparaban nuevas medidas contra el régimen venezolano y ellas fueron sanciones del Departamento del Tesoro contra figuras claves del gobierno, como la esposa del Presidente Cilia Flores, el Ministro de Poder Popular Jorge Rodríguez, la canciller Delcy Rodríguez y el Ministro de Defensa, General Vladimir Padrino López. 

El Presidente estadounidense dijo que "todas las opciones están sobre la mesa" para enfrentar la crisis venezolana y que Maduro "puede ser derrocado rápidamente si los militares lo quieren". En el encuentro que tuvo con el Presidente chileno, Sebastián Piñera,  Trump dijo que iba a "limpiar Venezuela", a la vez que elogió a Chile.En su discurso ante las Naciones Unidas mencionó el inicio de la construcción del muro con México, como una de las cinco acciones más importantes de su política exterior. 

En el recinto -los lugares de los jefes de estado o de gobierno se determinan por orden alfabético- a pocos metros de Trump, Evo Morales lo criticó en su discurso. El Presidente estadounidense, que ha criticado al primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, llevó la negociación para la renovación del NAFTA hasta último momento, obligando al gobierno canadiense a aceptar el acuerdo bajo fuerte presión. Trump lo considera un éxito -se denominará UMSA por su sigla en inglés- al haber obtenido concesiones para el comercio estadounidense que antes no tenía.   

En México López Obrador presenta iniciativas progresistas al cumplirse 50 años de la matanza de Tlatelolco y en América Central, una crisis por corrupción afecta a Guatemala y Ortega se endurece.  El Presidente mexicano electo, dijo que "jamás" el país tendrá un Ejército que reprima, anunció que cerrará el Centro de Investigaciones y Seguridad Nacional para evitar sus acciones de espionaje sobre la oposición y anunció la organización de una "Guardia Civil" para enfrentar la violencia. El nuevo gobierno espera inversiones petroleras por 161.000 millones de dólares, para lo cual tendrá que llevar adelante una política económica pragmática. 

En Guatemala, el Presidente, Jimmy Morales, decidió expulsar del país a la Comisión Internacional contra la Corrupción y la  Impunidad, organizada bajo supervisión internacional, que lo ha acusado de diversas irregularidades. En Nicaragua, Ortega pidió la captura  internacional de un opositor acusándolo de terrorismo y declaró ilegales las protestas en el país. En Cuba, el presidente Díez Canal, aprovechó su presencia en la Asamblea Anual de la UN para presentar su gobierno como continuidad y no ruptura con los hermanos Castro. El Presidente del gobierno español (Sánchez) anunció que visitará dicho país, aunque sin precisar fecha por ahora.   

El fallo de la Corte Internacional de Justicia que rechazó el reclamo boliviano de salida al pacífico a través de territorios  perdidos en al Guerra del Pacífico que hoy son de Chile, es un duro golpe para el presidente Evo Morales. El máximo tribunal de Ecuador convalidó el proceso penal contra el ex presidente Correa, por asociación ilícita e intento de secuestro de un opositor. En Perú, la xenofobia contra la inmigración venezolana ganó espacio en la campaña para las elecciones municipales en  Lima y el caso Odebrecht complica al financiamiento de las campañas de Humala y Fujimori de 2011. 

El Presidente colombiano, Iván Duque Márquez, se reunió con Trump en EE.UU. y en la UN pidió asistencia global para atender a los migrantes de Venezuela. Seis países del continente (Canadá, Colombia, Argentina, Perú, Chile y Paraguay) denunciaron al régimen chavista por violar los derechos humanos ante el Tribunal Penal Internacional con sede en La Haya. Maduro pidió en la UN 500 millones de dólares para evitar la emigración, pero al mismo tiempo se niega a aceptar la asistencia de este organismo internacional por otorgarse con condiciones.   

La elección presidencial brasileña consolida la polarización entre Haddad y Bolsonaro, con ventaja para el último en la primera vuelta y para el primero en la segunda. Los sondeos muestran una ventaja para el ex militar paracaidista de entre 6 y 3 puntos en la primera vuelta. Al mismo tiempo, el candidato apoyado por Lula, la tiene de entre 6 y 4 para la segunda. Haddad entra con más posibilidades en ella, por su menor nivel de rechazo, pero no es inexorable su triunfo. Bolsonaro puede ganar, aunque tenga menos posibilidades. Lula desde la cárcel apoya a su candidato y ha dirigido una carta a sus militantes explicando por qué lo deben votar. Mientras Bolsonaro se sigue radicalizando elogiando a Pinochet, el ex presidente Lula aconseja a Haddad moderarse y no responder a los ataques. 

Las movilizaciones contra Bolsonaro realizadas en distintas ciudades de Brasil, que tuvieron como protagonistas a las mujeres, generaron replica con marchas entre los partidarios  del militar retirado. La identificación de Bolsonaro con las Fuerzas Armadas es cada vez más fuerte, llevando decenas de generales retirados en sus listas de candidatos. Lula dice que "vivimos una feroz ataque a las democracias" y Bolsonaro denuncia "las mentiras de la izquierda", lanza el lema "el PT no, el PT nunca" y anticipa que si pierde será porque es víctima de un fraude. Se ha generado una fuerte "grieta" en la política brasileña, que no hará fácil gobernar gane quien gane, con una economía que deja Temer, mejor que la del final de Dilma, pero con muchas dificultades. Los presidentes del Mercosur se reunieron en New York en un nuevo intento de revitalizar el TLC con la UE, el que parece alejarse.