El debate sobre defensa y seguridad
Sep-04-17 - por Rosendo Fraga

El debate sobre si debe haber cooperación entre las áreas de Defensa y Seguridad o ellas deben ser compartimentos estancos, pienso se resuelve mejor desde la experiencia práctica, que desde el debate ideológico o la discusión académica. 

Que esa cooperación es necesaria y a veces inevitable, lo muestra la Cumbre del G20 que tendrá lugar en Argentina en noviembre de 2018. 

Tiene un protocolo (reglamento) que rige para la organización de estos encuentros anuales de los principales líderes mundiales. Establece los medios requeridos para dar seguridad, que incluyen de las Fuerzas Armadas como cazas modernos y misiles anti-aéreos, entre otros. 

También asumiendo que las Fuerzas Armadas juegan un rol en este tipo de dispositivo -que se ha ido perfeccionando de Cumbre en Cumbre, periodo durante el cual han aumentado y no disminuido los riesgos- contempla también la cooperación de elementos militares extranjeros con las fuerzas locales. 

Cuando más capacidad tengan ellas, menos cooperación necesitarán, en materia de inteligencia, seguridad o militar. 

Esta claro, que como ha sucedido en todas las Cumbres -las dos últimas fueron en Alemania y China- que la cooperación inter-fuerzas es el método que se ha utilizado. 

Pero mirando el día a día, el 13 de agosto cuando tuvieron lugar las PASO, fue el despliegue combinado de defensa y seguridad más grande que ha tenido Argentina. 

Ese día, 106.000 hombres de las Fuerzas Armadas, de Seguridad y Policiales, se desplegaron simultáneamente desde el día antes, para dar seguridad al acto eleccionario. Este despliegue comienza cinco días antes de la elección y dura hasta que se entregan las urnas en el lugar donde se realiza el escrutinio definitivo. 

Participan aproximadamente, 40.000 hombres de las Fuerzas Armadas, 16.000 de la Gendarmería y Prefectura -el decreto incluye a la Policía Federal y la Aeroportuaria- y 50.000 de las 24 policías provinciales. 

El Comando Electoral que conduce la operación -que se repite nuevamente el 22 de octubre- está a cargo del Comandante Operacional  del Estado Mayor Conjunto, el General de División Alfredo Pérez Aquino. 

Este despliegue alcanza a más de 10.000 locales en los cuales se vota., las instalaciones de la justicia electoral, las reparticiones del Ministerio del Interior involucradas y el Correo. 

El personal tiene que tener cumplidas las condiciones de tiro (la instrucción básica anual con armas de fuego) y conocer las reglas de comportamiento (como es el uso de la fuerza en caso que algo amenace el orden o la seguridad del comicio). 

El despliegue se realizó sin dificultad alguna,  no se registró ningún incidente y la bomba que estallara días antes en el local de la empresa Indra -que realizó el escrutinio provisorio- hizo adoptar medidas especiales de seguridad. 

La custodia militar de las elecciones, está en el origen del voto universal, secreto y obligatorio en la Argentina, que comenzó a regir en 1912. Una de las primeras condiciones que puso Hipólito Yrigoyen en sus conversaciones reservadas con los Presidentes conservadores que fueron sus interlocutores (José Figueroa Alcorta y Roque Sáenz Peña), fue que se votará en base al padrón militar -el que se utilizaba para el servicio militar obligatorio- como garantía de transparencia. 

El rol militar en los comicios, lleva así más de un siglo. 

Desde 1983 -como sucedía también antes- todos los presidentes electos utilizaron las Fuerzas Armadas para dar seguridad a los comicios en este tipo de operativo “inter-agencial” conducido por las Fuerzas Armadas y a nadie le pareció extraño que así fuera. 

Nunca nadie reclamó porque las Fuerzas Armadas estuvieran cumpliendo una función de seguridad interior, ni porque las Fuerzas de Seguridad y policiales actuaron bajo su control operacional. 

El modelo del Comando Electoral -que tiene su marco jurídico-institucional y este año se implementó por el decreto 280/2017 que firman los Ministros de Defensa, Interior y Seguridad- puede ser el adecuado para dar la seguridad a la próxima Cumbre del G20. 

Hay veces que la experiencia práctica, antes que el debate ideológico o la discusión académica, que permite resolver problemas de este tipo y tanto la experiencia del Comando Electoral en nuestro país y la de la Cumbre del G20 en lo global así lo muestran.