A dos meses de la elección de octubre
Ago-22-17 - por Rosendo Fraga

De confirmarse el resultado de las PASO el 22 de octubre -lo que es probable- Macri resuelve los interrogantes por lo cuales esta elección es importante. Un año atrás, al inaugurar el “Mini-Davos”, dijo “creo que vamos a tener una elección maravillosa que confirmará la dirección que hemos elegido”. En abril, tras el 1A manifestó “en esta elección se juega mi éxito o mi fracaso”. En primer lugar, disipa la duda de los inversores, puesta de manifiesto públicamente por diplomáticos, bancos y calificadoras de riesgo, respecto a la sustentabilidad en el tiempo del camino elegido por el gobierno de Cambiemos. En segundo lugar, dado que en seis de las siete elecciones presidenciales precedentes, la elección previa a la presidencial anticipó el resultado del gobierno en la siguiente, Macri es ahora percibido como un Presidente de ocho años, que probablemente obtendrá su reelección. Desde el punto de vista regional, este resultado -y sobre todo el que tenga lugar en Buenos Aires- será percibido como signo de que América Latina puede alejarse del populismo. En el resultado nacional, Cambiemos - incluidos los votos de Capital que tienen otra denominación- totalizan el 40%; la segunda fuerza es el Kirchnerismo, que sumado lo obtenido en todos los distritos llega al 22%; la tercera es el espacio de Massa con 8%; hay otros 20 puntos de diversos peronismos provinciales con diferentes denominaciones; la izquierda totaliza 5% y otros partidos (en su mayoría fuerzas provinciales) otro tanto. Históricamente, el de Macri de confirmarse o ampliarse, está en línea con el de Alfonsín en 1985 (43%), Menem en 1991 (41%) y Kirchner en 2005 (41%), es decir al obtenido por los tres en la elección siguiente a la presidencial. 

Falta por definir la provincia de Buenos Aires con un resultado ajustado, que se conocerá hacia el fin de semana. El primer candidato a senador nacional por Cambiemos en el distrito (Bullrich) ha dicho que Cristina podría ganar por un punto y la gobernadora (Vidal) por medio. En el Kirchnerismo se afirma que la ex Presidenta finalmente ganará por dos puntos. Aunque sea por un margen estrecho, este resultado tiene importante efecto político. Si Cristina perdiera, probablemente el efecto “desmoralización” en sus partidarios, haría difícil revertir el resultado. Si ganara aunque fuera por muy poco, el festejo del Kirchnerismo será el inicio de la campaña para la elección de octubre. En cualquier caso, la campaña de Cambiemos en este decisivo distrito se basa en obtener votos de Massa, sostener a Randazzo para que los suyos no emigren hacia Cristina y promover una mayor participación, asumiendo que nuevos votantes serán más para el oficialismo que para la oposición. Cristina por su parte, avanzará hacia una mayor polarización, con críticas más firmes, buscando votantes de Randazzo e incluso de la izquierda y del 5% que en la provincia votó por listas que al no llegar al 1,5% de los votos, quedaron sin candidato de preferencia. El Kirchnerismo en el ámbito nacional está a 18 puntos de Cambiemos, pero es la segunda fuerza política y la más importante en una oposición dividida. 

Los primeros pasos de Macri tras la elección han ido directamente al punto crucial para el período-post octubre: la negociación con los gobernadores para avanzar en las reformas pendientes. A cuarenta y ocho horas de la elección, funcionarios de 22 provincias se reunieron con ministros del gobierno nacional, para iniciar las negociaciones para poner un límite al gasto público nacional, provincial y municipal en 2018. El instrumento sería una reforma y actualización de la ley de Responsabilidad Fiscal, que fue perdiendo vigencia durante la década kirchnerista. Pero en paralelo ya se desarrolla la negociación entorno a la distribución de los fondos coparticipados y la pretensión de la provincia de Buenos Aires, de aumentar el porcentaje asignado al Fondo de Redistribución del Conurbano. Los gobernadores han presentado diversas acciones judiciales en torno al tema y por ahora se niegan a dejarlas en suspenso para abrir una negociación, a la que ha invitado la Suprema Corte. El máximo tribunal por ahora seguirá dando tiempo al Ejecutivo para que continúe negociando con los gobernadores, antes de adoptar una resolución sobre el tema de fondo. Algunos gobernadores peronistas comienzan a pensar en armar bloques provinciales, para concentrar en sus propias manos la negociación parlamentaria, que será crucial. La intención del gobierno nacional es firmar con ellos un acta de acuerdo de limitación de gasto antes del 22 de octubre, dejando los proyectos de reforma laboral, tributaria y eventualmente previsional, para enviarlos al Congreso después del 10 de diciembre, una vez que asuman los nuevos legisladores, que reducirán la distancia que Cambiemos tiene en ambas cámaras respecto a la mayoría. 

La primera respuesta de la oposición al resultado de las PASO no viene de la política, sino del ámbito social: el sindicalismo y los llamados “movimientos sociales”. A sólo nueve días de las primarias, se realiza una marcha convocada por la CGT -más allá de sus disidencias- las dos facciones del sindicalismo combativo representado por la CTA -la kirchnerista y la no-kirchnerista- y los movimientos sociales “dialoguistas”, más algunos contingente que aportarán intendentes del conurbano bonaerense, sumándose parte de la izquierda. La decisión de la central obrera peronista fue unánime, más allá de que algunos gremios movilicen y otros no. En esta marcha convergen así los sindicatos del peronismo tradicional, los kirchneristas, gremios de la izquierda moderada y un amplio espectro de movimientos sociales. Durante el fin de semana largo, funcionarios de la Jefatura de Gabinete (Quintana) intentaron negociar con los dirigentes sindicales peronistas la suspensión de la marcha, pero no tuvieron éxito. Sólo una reunión con el propio Macri hubiera logrado el objetivo deseado. Pero, tras el resultado de las PASO el Presidente, que por lo general tuvo diálogo con dirigentes como Hugo Moyano, se negó a hacerlo. Es así como frente a una oposición política que parece dispersa y a la defensiva, es en el campo social donde retoma la iniciativa, coincidiendo con el reclamo de unidad política y electoral que comienzan a plantear figuras como el ex Ministro Rossi y el Intendente de San Martín (Katopodis). 

En conclusión: de confirmarse el resultado de las PASO en octubre, Macri será percibido como un Presidente de ocho años y mejora sus condiciones de gobernabilidad para 2018 y 2019; el ajustado resultado de la provincia de Buenos Aires que se conocerá hacia el fin de semana y lo que suceda en octubre, determinará los márgenes políticos que Cristina tendrá para perturbar la gobernabilidad; el primer paso del gobierno tras las primarias ha sido avanzar hacia un acuerdo con los gobernadores para limitar el gasto en 2018, el que espera firmar antes de la elección de octubre y la primera respuesta de la oposición a nueve días del triunfo del gobierno en las PASO, ha sido la movilización de las centrales sindicales y los movimientos sociales dialoguistas, antes que cualquier acción política.