Perspectivas políticas del mundo en 2017
Ene-05-17 - por Rosendo Fraga

La Cumbre del G7 que se realiza en mayo en Sicilia, será en 2017 el primer encuentro de Trump con los líderes occidentales. Este grupo, reúne a los países más desarrollados del mundo, de acuerdo a los parámetros vigentes hace un cuarto de siglo, cuando se disolviera la URSS. Se trata de EEUU y Canadá en el continente americano, Alemania, el Reino Unido, Francia e Italia en Europa y Japón en Asia. Económicamente, están todavía en este grupo, cinco de las seis economías más grandes del mundo. Los seis son aliados militares de EEUU. Todos lo son en el marco de la OTAN y Japón lo es en Asia. Trump llegará a este encuentro tras haber tenido encuentros bilaterales con varios de los jefes de estado de dichos países y luego de haber fijado y ejecutado las líneas centrales de su política exterior, que ya comenzó a hacerlo con energía en el período de transición. Trump seguramente buscará el apoyo de los aliados occidentales de EEUU tanto para enfrentar a China por el predominio global, como para combatir al terrorismo fundamentalista islámico. Sus socios de la OTAN, reclamarán la vigencia y fortalecimiento de esta organización y el Presidente estadounidense recordará la falta de cumplimiento de compromisos de gasto militar con la organización, de todos ellos, con la excepción del Reino Unido. Rusia seguramente será un punto controversial, entre el Presidente estadounidense y Europa. No puede descartarse que proponga que vuelva a incorporársela al grupo, dado que hasta la ocupación de Ucrania, funcionaba como G8, con la participación de la potencia euro-asiática. La posibilidad de un Cumbre extraordinaria de los jefes de gobierno de la OTAN en Bruselas -se hizo en febrero de 2005 recién reelecto Bush hijo- es motivo de análisis en este momento.

El otro eje estratégico de occidente, será el intenso y decisivo cronograma electoral europeo. La elección presidencial estadounidense y los referéndums en el Reino Unido e Italia, han tenido alto impacto político y estratégico global. El 15 de marzo tiene lugar la elección general en Holanda, donde un partido nacionalista islamofóbico podría ganarla, aunque no está claro si podrá formar gobierno. El 7 de mayo será la segunda vuelta de la elección presidencial francesa, en la que competirían la candidata del Frente Nacional (Le Pen), un partido nacionalista, anti-europeo y anti-inmigración, con el candidato del centro-derecha tradicional (Fillón). Cabe recordar que una década atrás, en sendos referéndums estos países rechazaron la Constitución Europea, obligando a que fuera transformada en el Tratado de Lisboa. Una UE sin Francia, implica no sólo que queda si presencia permanente en el Consejo de Seguridad de la UN, sin armas nucleares y sin Fuerzas Armadas con proyección global, sino que implica la crisis del euro, algo que no sucede con el Brexit. En octubre -la fecha límite es el 22 de ese mes- tiene lugar la elección general alemana, en la cual Merkel pretende un cuarto mandato. Las elecciones locales realizadas en 2016, como los sondeos, muestran un resultado incierto. El riesgo más relevante, es que los dos partidos tradicionales, queden sin los legisladores suficientes para reeditar una "gran coalición" que garantice gobernabilidad. Lo que si parece cierto, es que el problema migratoria continuará en el año que se inicia al igual que el terrorismo fundamentalista islámico y ello no favorecerá electoralmente a los moderados. Por su parte Rusia seguirá tratando de recuperar influencia en las ex repúblicas soviéticas y los países de Europa Oriental.

Mientras tanto en el Asia, es probable que se acentúe la convergencia de tres potencias: China, Rusia e India. En los primeros días de enero, entra en aguas del Mar del Sur de China uno de los dos portaaviones de China, en el escenario de probable tensión militar con EEUU. En junio, se reúnen en Kirguistán, la Cumbre de jefes de gobierno de la Organización de Cooperación de Shangai, integrada por Rusia y China y otros tres países del Asia Central además del mencionado (Uzbekistán, Kazajstán y Tayikistán), concretándose la incorporación formal de India y Pakistán, aceptada el año pasado. Esto implica un avance en la convergencia estratégica del Asia. En octubre, tiene lugar en China, la Cumbre de jefes de estado de los países del grupo BRICS (China, Rusia, India, Brasil y Sudáfrica), que buscará mostrar avances estratégicos convergentes de las potencias asiáticas con las emergentes de América Latina y África. El mes siguiente, se realiza en Vietnam, la Cumbre de Jefes de gobierno de la APEC, en la cual China tratará de avanzar con su proyecto de libre comercio del área del Pacífico -integrando países de Asia, Oceanía y América Latina- alternativo al que abandona EEUU con Trump. Rusia, China e India están en las tres cumbres.

La puja global entre EEUU y China y entre desarrollados y emergentes, se pondrá de manifiesto en la Cumbre del G20, la de la OMC y en conflicto estratégico de Medio Oriente. La primea será en Hamburgo (Alemania), el 7 y el 8 de julio, siendo la primera del grupo a la que asistirá Trump y en la que compartirá las deliberaciones con los líderes de las potencias asiáticas. Mientras China tratará de ponerse al frente del "mundo en desarrollo" buscando puntos en común entre los BRICS y países medianos del grupo como Indonesia, México, Argentina y Turquía, es posible a los países desarrollados del G7 les resulte difícil mantener su cohesión. Para ese momento, Francia tendrá electo nuevo gobierno, pero en Alemania seguirá gobernando Merkel. La Asamblea de la UN que se realiza en septiembre, será otro escenario donde Trump desplegará su política, habiendo anticipado que para en él esta organización "es un club de amigos para pasarla bien". En diciembre, será hará en Buenos Aires la Cumbre de Cancilleres de la OMC, ámbito donde China está enfrentada con los países del G7, y donde puede profundizarse la confrontación entre Washington y Beijing. En Medio Oriente, puede haber un cambio estratégico importante, si Trump avanza en acuerdos con Putin para cooperar en la lucha contra el terrorismo y para estabilizar la región. La visión de ambos es convergente en cuanto a reforzar a los líderes regionales que enfrentan al terrorismo, más allá de su ideología o posición política.

En conclusión: la Cumbre del G7 que se realiza en mayo y un eventual encuentro de los jefes de gobierno de la OTAN, pondrán a prueba la relación de Trump con sus aliados occidentales en 2017; al mismo tiempo, las elecciones generales de Holanda, Francia y Alemania en Europa, pondrán a prueba la capacidad de las fuerzas políticas tradicionales de frenar el avance del populismo antieuropeo; las cumbres sucesivas de la Organización de Cooperación de Shangai, los BRICS y la APEC, mostrarán el grado de convergencia de China, Rusia e India y  la Cumbre del G20, la de cancilleres de la OMC y el conflicto estratégico en Medio Oriente, mostrarán los alcances de la política de Trump de acercarse a Rusia y enfrentarse con China.