La desaparición de Fidel Castro
Nov-28-16 - por Rosendo Fraga

Fidel Castro fue un símbolo de la guerra fría en América Latina. Representó por un lado la confrontación entre los EEUU y la URSS, donde fue la avanzada de la última en América Latina. Por otro, fue una expresión del nacionalismo hispanoamericano, del caudillo, inscribiéndose en la tradición populista del subcontinente. El primero fue le significado global, el segundo tuvo más peso en lo nacional.

Su desaparición tiene hoy un valor más simbólico que político. Era una figura que estaba apartada del ejercicio del poder, habiendo sido sustituido por su hermano Raúl desde hace casi una década. Pero seguía teniendo un rol casi legendario y sus expresiones públicas, cada vez más esporádicas, seguían marcando un rumbo, como sus críticas a Obama pese a la recomposición de relaciones entre Washington y La Habana.

En cuanto al futuro de las relaciones con EEUU, la incertidumbre la genera Trump y no la muerte de Castro. Si hubiera ganado Hillary, no habría dudas sobre lo que sucedería: continuidad. Pero Trump dijo durante la campaña que aumentaría las sanciones a Cuba y el exilio cubano en Miami tuvo un rol importante en su triunfo electoral en el estado de Florida, decisivo por ser uno de los cuatro estados que envían más electores al Colegio Electoral. Trump en la Presidencia puede significar algún tipo de retroceso en la recomposición que se alcanzó en el segundo mandato de Obama y sus declaraciones parecen anticiparlo.

El Castrismo, optó por el modelo de apertura chino: abrirse al capitalismo, pero manteniendo el régimen de partido único en lo político. Frente a reclamos de mayor libertad que puede precipitar un hecho como la muerte de Fidel, es posible que su hermano Raúl adopte medidas represivas para evitar que la oposición gane fuerza. Ni la visita del Papa ni la de Obama, generaron una real apertura en lo político y difícilmente la genere la muerte de Fidel.