Estados Unidos y la región
Jul-22-15 - por Rosendo Fraga

La reapertura de las embajadas de EEUU en Cuba y de La Habana en Washington es un paso simbólico importante en la recomposición del vínculo bilateral interrumpido durante 54 años. La acción políticamente más importante de Obama hacia América Latina en la fase final de su segundo mandato -y a lo mejor la más importante en el registro histórico para los cuatro años de su segunda Presidencia- es esta recomposición. Sin embargo, tiene lugar cuando faltan muchos problemas por resolver todavía entre los dos países. Uno de ellos es la base naval estadounidense de Guantánamo, ubicada en el extremo occidental de la isla y que fue cedida por Cuba como reconocimiento al apoyo militar que dio el gobierno estadounidense a la guerra de independencia contra España. Pero el gobierno cubano considera que ya debe ser devuelta, lo que no piensa EEUU, que en los últimos 14 años la ha usado además para detener a  acusados de terrorismo calificados como más peligrosos. Otro tema es la reparación por las confiscaciones de bienes que realizó el régimen castrista a empresas y ciudadanos estadounidenses más de medio siglo atrás, cuando decidió estatizar la economía y desconocer la propiedad privada, de acuerdo al régimen comunista. El respeto de los derechos de los disidentes y la libertad de los presos políticos es otra cuestión que genera diferencias entre Washington y La Habana. El embargo económico y comercial que mantiene los EEUU sobre Cuba es un tema crucial a resolver desde la perspectiva del régimen castrista. Mientras tanto, capitales estadounidenses y europeos compiten por las inversiones en la isla, apostando a que su retorno al capitalismo será rápido y eficaz, al estilo de lo que hizo China.

Las relaciones entre EEUU y México muestran cierta tensión por las críticas de un precandidato republicano (Trump) a dicho país y la fuga de uno de los narcotraficantes más importantes (El Chapo Guzmán). El empresario y multimillonario estadounidense había desatado una tormenta en la comunidad hispana de los EEUU por sus críticas a esta minoría y en particular a México. Si bien Trump creció inicialmente dentro del electorado republicano, donde disputa las primarias con otros 15 candidatos, después el partido fue percibiendo que estaba generando un costo electoral importante. La fuga del Chapo Guzmán, jefe del Cartel de Sinaloa, de una cárcel mexicana de alta seguridad ha generado tensión en la relación bilateral. Es que el Presidente Peña Nieto, que tuvo logros importantes en materia de captura de jefes del narcotráfico, hizo más lentas las extradiciones a los EEUU, incluyendo la de Guzmán. Trump exacerbó las críticas al gobierno mexicano por esta fuga, lo que en tono más circunspecto también hizo la Administración Obama, que ha manifestado su decisión de cooperar para detenerlo donde se encuentre. Por su parte el Presidente mexicano ha dicho que si Guzmán ahora es capturado, acelerará su proceso de extradición a los EEUU. La fuga ha aumentado la popularidad del narcotraficante en Sinaloa, donde los políticos -como en otros lugares del país- se encuentran muy desprestigiados.

Por su parte EEUU observa la crisis venezolana, que puede tener un nuevo cauce con las elecciones legislativas que se realizan en diciembre, pero sin involucrarse abiertamente. Los sondeos muestran que la oposición puede ganar. Pero Maduro está recurriendo a inhabilitaciones generalizadas, impidiendo que se presenten los candidatos más populares. La dirigente Corina Machado - posiblemente la mujer más popular de la oposición- ha sido impedida de presentarse, acusada de malversación por un ticket-canasta de 9 dólares que gastó siendo diputada, cargo por el cual fue excluida del Congreso por el régimen bolivariano. También ha sido inhabilitado un ex gobernador del estado de Sulla y se esperan otros casos más. La inflación ha llegado a 3 dígitos y ha superado el 100%; ello aumenta la pérdida de poder adquisitivo en la propia base electoral del Chavismo. El Departamento de Estado analiza si conviene intervenir o no en este conflicto, evaluando no dar argumentos a Maduro para que denuncie supuestos intentos de golpe de EEUU detrás de la oposición. El porcentaje de jóvenes que busca irse del país aumenta día a día en función de la convergencia que genera la fuerte crisis económica y el autoritarismo político. EEUU también sigue con interés la negociación del gobierno colombiano con las FARC, otra secuela -como el régimen castrista- de la llamada "guerra fría" en el continente. El Presidente ha dado a la guerrilla un ultimátum de 4 meses para que finalice la negociación que se sigue prolongando y ésta ha respondido liberando algunos militares presos y realizando un cese de fuego unilateral. Esta situación un tanto imprecisa es llamada "descalentamiento".

Pero la crisis política y económica que afecta a Brasil es otro punto de interés para Washington, dada la importancia de éste país para la estabilidad de América del Sur. La investigación judicial del "Petrolao" -el negociado que afecta a parte de la clase política y empresaria- llevó a que fueran allanadas las oficinas de media docena de senadores, incluido el ex Presidente Collor de Mello, destituido por juicio político hace 23 años. Esta situación genera tensiones entre el Senado y la Suprema Corte. Han sido condenados a penas de prisión entre 9 y 15 años tres directivos de uno de los principales grupos empresarios del país (Camargo Correa). La relación entre Dilma y Lula comienza a estar en tensión, al verse alcanzados ellos por algunas acusaciones. El dirigente más importante de la oposición (Neves) ha dicho que la Presidenta se encuentra "sitiada por la crisis (económica) y la corrupción". Pero el golpe político más importante que ha recibido ha sido la decisión del Presidente de la Cámara de Diputados (Cunha), un aliado proveniente del PMDB, de pasar a la oposición. Cabe señalar que la situación del PT en el Congreso es muy frágil. En Diputados, tiene sólo 70 legisladores, a los que se suman 66 del PMDB -el partido al que pertenece Cunha- y 128 de otros partidos aliados, contando la oposición con 209 bancas. En el Senado el PT tiene sólo 12 bancas, el PDMB 18, otros aliados 23 y la oposición 28. Se trata de una relación de fuerzas precaria que no hace imposible el avance el juicio político, aunque por ahora no es probable que suceda. Pero el dato social más importante es que en junio se perdieron 111.000 puestos de trabajo en el marco de la recesión que vive la economía.

En conclusión: la reapertura de las respectivas embajadas de EEUU y Cuba es un paso simbólico importante en un proceso de recomposición en el que restan por resolver importantes diferencias; las relaciones entre México y EEUU muestran tensión tanto por la fuga del Chapo Guzmán, como por las declaraciones de Trump contra los hispanos y el gobierno de Peña Nieto; Washington observa con preocupación la crisis venezolana, pero evita por ahora involucrarse para no dar pretextos al Chavismo, que siempre denuncia supuestos intentos de golpe detrás de la oposición; por último, la crisis política y económica de Brasil también es observada por la Administración Obama, dada la importancia de este país para la estabilidad de América del Sur.