La salida de Righi del Gobierno

Abr-10-12 - por Rosendo Fraga

Juan Pablo Feinman, para algunos el filósofo preferido del kirchnerismo, sostiene que el Camporismo es el discurso de Esteban Righi a la Policía Federal como ministro del Interior de Héctor J. Cámpora, el de su canciller Jorge Vázquez ante las Naciones Unidas y el cine de Osvaldo Gettino, quien junto con Pino Solanas lideraron el cine de protesta cuarenta años atrás.

La paradoja es que en el momento en que La Cámpora -la agrupación que reivindica explícitamente la expresión ideológica del breve gobierno de la izquierda peronista derrocado por Perón- llega a tener un mayor poder e influencia en el gobierno, sale del mismo quien quizás sea el mayor símbolo de lo que podría denominarse el Camporismo Histórico.

La salida de Righi no parece explicarse por la ideología ni tampoco, posiblemente, por la política. El Procurador General de la Nación -el cargo que ocupaba- es el jefe de los fiscales y en sus funciones Esteban Righi acompañó las políticas del gobierno, especialmente la de derechos humanos.

Posiblemente su renuncia pueda ser consecuencia de intrigas y luchas internas dentro del gobierno y más específicamente dentro de lo que podría denominarse como el cristinismo. Pero a esto pueden haberse sumado efectos no queridos de la escalada de la crisis entorno al Vicepresidente.

Es posible que el significado político final de la renuncia del Procurador lo determine quien lo reemplace. Ello no determinará quienes han promovido su salida, pero sí claramente quienes han sido sus beneficiarios políticos.

Para el oficialismo es un hecho que puede ser una advertencia en diversos sentidos.

El primero es que la crisis entorno al Vicepresidente ha alcanzado un impacto político importante, que para el gobierno está generando más desventajas que ventajas. Además, lo que afecta al compañero de fórmula de la Presidente tiene también efectos institucionales y no sólo políticos.

El segundo, que las luchas internas dentro del poder se están yendo de control. Ya no sólo hay un conflicto entre la Casa Rosada y Moyano y entre el oficialismo y Scioli a través de Mariotto y la Cámpora, sino que surgen conflictos dentro del mismo kirchnerismo-cristinismo.

Por último, que Righi haya salido del gobierno justo al cumplirse cuatro meses de la reasunción de Cristina Kirchner está indicando que el desgate político se ha acelerado y lo prudente es interrumpirlo.