Ecuador: El legado de Correa, atacar a la prensa

Jul-20-11 - por Carlos Lucas*

Es una fortuna llegar a Presidente de una república latinoamericana. Pero casi siempre es mayor la fortuna al salir de ella. Especialmente si el Presidente, en vez de dedicarse a dirigir, administrar y llevar adelante a la nación, se dedica al triste negocio de demandar por injurias y calumnias a quienes le critican por no hacer bien su trabajo.

Rafael Correa, algo así como una versión actualizada del “pintoresco” Bucharam que no dio una con la prensa, tiene iniciadas y acumuladas demandas por… $ 500 millones de dólares contra periodistas y medios de comunicación que critican, combaten y hacen grita contra su gestión.

Así, Correa, por ejemplo, tiene demanda civil de USD 10 millones de dólares por “daño moral” contra los periodistas Juan Carlos Calderón y Christian Zurita, quienes en un libro fruto de investigaciones, aseguran que el presidente conocía de los millonarios contratos estatales con su hermano Fabricio Correa, su jefe de campaña que lo llevó al poder en 2006.

Correa vs Correa

Y precisamente, la mención de Fabricio Correa, hombre de negocios e incómodo hermano del Presidente, parece una de esas comedias baratas de teatros de segunda. En marzo del 2009, Fabricio, dueño de dos empresas y dos consorcios, había llegado a suscribir contratos con el Estado, por $ 80 millones de dólares, siendo ya Rafael, su hermano menor, Presidente del Ecuador. Esta denuncia fue temática insistente desde esa fecha, en algunos medios como el diario “Expreso” y el ahora sancionado, “El Universo”. Lógicamente, fue una buena oportunidad para los enemigos políticos de Correa.

Los contratos simplemente fueron anulados después de estas denuncias, por investigaciones y recomendaciones de la “Secretaría de Transparencia” de la Presidencia y organismos de control del Congreso ecuatoriano. El Presidente Correa declaró en aquellos momentos: “Lamento que haya ocurrido esto, a pesar de que, insisto, hasta ahora nadie me ha demostrado algún perjuicio al Estado”. Pero tuvo que proclamar una ley mas explicita prohibiendo estas operaciones de negocios con el Estado, de parte de familiares de los altos funcionarios.

Fabricio se ha tornado desde entonces, en un crítico de la gestión de su hermano, al que incluso ha llamado “Shakiro: tonto, ciego, sordomudo, necio, bruto, testarudo” (Entrevista con Teleamazonas, 2009).

Pero insinuarle al Presidente que él conocía los negociados de $80 millones de dólares de su hermano con el Estado, es tocarle un punto flaco. A raíz de estas denuncias, Rafael Correa se ha metido en su estrategia de acusar, amedrentar, acallar a periodistas y medios y de paso reclamar pagos en efectivo, “por su honor”.

La última epopeya en esta original línea de acumulación de capital de este flamante Presidente, que pasa una buena parte de su tiempo en juicios, declaraciones, demandas y contra demandas tipo “por mi honor”, ha sido la sentencia dictada por un juez provisional (curiosamente llamado Juan Paredes), que manda tres años de cárcel al periodista Emilio Palacio, a tres directivos del Diario “El Universo” y a pagarle a Correa la bicoca de $ 40 millones de dólares. La causa es el artículo “No a las mentiras”, que puede leerse aquí mismo en Confidencial.

Juan Paredes, hizo su parte siendo Juez Suplente; en 33 horas “tomó posesión del cargo, sustanció la audiencia de juzgamiento, estudió más de 5.000 hojas del expediente, escribió 156 carillas de la sentencia, notificó a las partes y se retiró del cargo”, según hace ver el Diario “El Universo”.

Un intento de conciliación de los directivos de “El Universo” donde escribía Palacios, fue respondido por Correa: “el momento de los caballeros pasó hace mucho tiempo”, lo que garantizó Juan Paredes sentenciando los $40 millones a su favor, mas tres años de cárcel a los periodistas y directivos del diario.

Mientras, el resto de demandas de Correa contra medios y periodistas, continúa. El Presidente de la “Revolución Ciudadana” en Ecuador ha declarado que sus triunfos en estos juicios “es el mejor legado” que puede dejarle a Ecuador: “Demostrarles que los ciudadanos nos podemos defender ante los abusos de la prensa”, dijo.