| Las definiciones electorales de Cristina |
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Jun-28-11 - por Rosendo Fraga Al vencer el plazo para presentar las candidaturas presidenciales y de legisladores nacionales, se confirmó la división de la oposición frente al oficialismo. El peronismo, que en su versión kirchnerista parece haber pasado a una etapa cristinista, se presenta unido en el ámbito nacional, aunque enfrentado con el peronismo cordobés y con fuerte malestar en el bonaerense por la imposición del candidato a la vicegobernación (Mariotto). Es claro que gobernadores, intendentes, sindicalistas e incluso piqueteros oficialistas han visto relegadas sus aspiraciones en materia de candidaturas en beneficio de los jóvenes de La Cámpora y figuras próximas a la Casa Rosada. Incluso el mismo círculo kirchnerista santacruceño (liderado por Zannini), fracasó al impulsar un vice de este origen (Alicia Kirchner o Nicolás Fernández). Pero la oposición aparece fragmentada en cinco candidaturas (Alfonsín, Binner, Duhalde, Carrió y Rodríguez Saa), y por la izquierda otras dos (Altamira y Argumedo), las que pueden no llegar al 1,5 del padrón exigido en las internas abiertas y obligatorias del 14 de agosto para poder presentarse el 23 de octubre. En este marco, dichas internas se transforman de hecho en una suerte de gran interna abierta de la oposición. Aquel candidato que salga segundo -y más si lo hace por una diferencia importante sobre los demás- va a polarizar parte del voto de los restantes. Hoy parece ser la fórmula Alfonsín-González Fraga la que está en mejores condiciones de lograrlo. La elección de Boudou como candidato a Vicepresidente implica por un lado el concepto de lealtad, pero al mismo tiempo de profundización del modelo. El crecimiento político del ministro de Economía comenzó hace casi dos años, cuando como titular del ANSES condujo la estatización de los fondos de las AFJP. Su rol en el conflicto con Clarín, al manejar la ofensiva sobre Papel Prensa, reforzó su lealtad, al igual que frente a Techint. Tras la muerte de Néstor Kirchner pasó a ampliar su influencia, intentando sin éxito ser el candidato a Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. No fue elegido por la Presidente cuando en los sondeos su intención de voto era menor que la del actual candidato kirchnerista (Filmus). Esto evidencia que no son los votos la causa de su elección. Pero que el viceministro de Economía (Feletti) sea primer candidato a diputado nacional en Capital adquiere significación política, ya que semanas atrás sostuvo públicamente que uno de los problemas del populismo es que no era sustentable, ha que no podía apropiarse de factores de renta importantes. Esto es lo que cambió. Un proceso de estas características necesariamente debería profundizarse. Ganada la batalla cultural contra los medios, y con un posible triunfo electoral en ciernes no tenés límites. El rol electoral que asume el número dos del Ministerio de Economía confirma así la dirección de un tercer mandato del kirchnerismo en la versión cristinista de profundización del modelo. La elección del titular de la autoridad estatal en el área audiovisual (Mariotto) como candidato a la Vicegobernación de Buenos Aires, va en la misma dirección. Se trata del funcionario que ha tenido la posición más radicalizada en el conflicto con Clarín y quien ha impulsado y aplicado la nueva ley de medios. Scioli intentó resistir su elección, conciente de que tendrá una convivencia conflictiva y que puede restarle votos, dado que el gobernador bonaerense tiene buena imagen en sectores no kirchernistas. Pero se encontró con la firmeza de la Casa Rosada, que lo puso frente a una ruptura cuando Scioli ya no tenía tiempo para armar una estructura nacional alternativa y la oferta que recibió de Duhalde para acompañarlo no era electoralmente conveniente. A ello se sumó la inclusión de candidatos de La Cámpora para la legislatura provincial en las ocho secciones electorales y en varios municipios del Gran Buenos Aires. Ahora Narváez y Duhalde tratarán de captar el malestar del peronismo bonaerense para que el 23 de octubre no trabajen para la boleta nacional y provincial del oficialismo, como sucedió en la elección de 2009 cuando fue derrotado Néstor Kirchner. Moyano hace dos semanas pretendía 8 bancas de diputados nacionales; a comienzos de la semana pasada le habían confirmado sólo 4 y finalmente tuvo una sola (la de su hijo en el puesto número once de la lista bonaerense). El otro sindicalista (Gdansky de la UOM) no está con el titular de la CGT. Voceros de Moyano ya han dicho públicamente que su sector sindical se repliega políticamente en la campaña electoral. Las elecciones en Misiones y Tierra del Fuego confirman el predominio del kirchnerismo en los distritos chicos, pero las municipales de Córdoba anticipan otra tendencia en los grandes. En la primera, la reelección del gobernador (Closs) con más del 70% de los votos fue una victoria muy contundente, y en la segunda el primer lugar de la candidata kirchnerista (Bertone), con casi 15 puntos de ventaja sobre la gobernadora (Ríos), simpatizante del gobierno nacional, también lo es. El próximo domingo 3 de julio se realiza la segunda vuelta de las elecciones en dicha provincia y puede ser la última victoria oficialista en el ámbito local. La elección en 84 municipios de Córdoba muestra en cambio un resultado más plural, con victorias divididas entre el peronismo no kirchnerista, el oficialismo nacional, el radicalismo y el partido de Luis Juez. Desde entonces, la primera vuelta de la elección porteña (10 de julio), la de gobernador en Santa Fe (24 de julio), la segunda vuelta en la Ciudad de Buenos Aires (31 de julio) y la de gobernador en Córdoba (7 de agosto) pueden resultar adversas para el oficialismo nacional, culminando en las primarias obligatorias del 14 de agosto. En conclusión: el cierre de candidaturas nacionales confirmó un oficialismo unido -aunque con malestar interno- y una oposición dividida, que puede tener el 14 de agosto su interna abierta de la cual emerja un candidato predominante; la elección de Boudou para la Vicepresidencia implica que el kirchnerismo puede estar transformándose en cristinismo y que se profundiza el modelo en caso de otro mandato de la Presidente; la de Mariotto para Vicegoberndor bonaerense tiene el mismo significado e implica dejar desconformes al peronismo, los intendentes, el sindicalismo y los movimientos sociales; por último, las victorias oficialistas en Misiones y Tierra del Fuego confirman la ventaja kirchnerista en los 18 distritos chicos y el resultado en las municipales de Córdoba su mayor debilidad en los grandes. |