América Latina, entre Cumbres y Wikileaks
Dic-08-10 - por Rosendo Fraga

Las filtraciones de Wikileaks han generado diversas consecuencias tanto en América Latina como en el resto del mundo. Los mails de las embajadas de los EEUU en los 19 países de la región -solo en Cuba no hay embajada- muestran poca preocupación por la creciente presencia económica china, pero sí por la de Irán. Analizados en conjunto, evidencian preocupación por la independencia de Brasil en temas como el desarrollo nuclear y la relación con Teherán en la última parte del gobierno de Lula y la percepción de que el presidente mexicano tiene una visión demasiado idealista en materia de lucha contra la droga. Respecto a Venezuela, estos mails confirman que el objetivo de Washington ha sido aislar al país y evitar la propagación de su influencia regional. Sobre Argentina, el objetivo ha sido impedir que el país se sume a los países del ALBA. Los presidentes de Venezuela y Bolivia sostuvieron que estos mails confirman que los EEUU han estado conspirando en la región para desestabilizar los gobiernos del ALBA. Pero también los mails revelaron información sobre relaciones bilaterales, como las críticas planteadas en algún momento por la ex presidente chilena (Bachelet) a la actual presidente argentina (Kirchner). 

La XX Cumbre Iberoamericana realizada en Mar del Plata (Argentina) puso en evidencia la perdida de importancia de estos encuentros y que la región está girando hacia el centro. Por primera vez en dos décadas, no asistió el presidente del gobierno español, concentrado en dominar la resistencia al nuevo plan de ajuste recientemente anunciado. Sí estuvo presente el Rey de España, siendo esta Cumbre el ámbito internacional en el cual juega un rol más relevante como Jefe del Estado español. Los dos países europeos de esta Cumbre (España y Portugal) llegaron debilitados por la crisis económica que enfrentan, en momentos que ha mejorado la perspectiva de América Latina. Estuvieron ausentes casi todos los presidentes de los países del ALBA que la integran: Chávez, Morales y Ortega. El único que estuvo fue Correa, quien fracasó al intentar la aprobación de un proyecto de condene a los EEUU por su injerencia en la región, a partir de los mails filtrados por Wikileaks. La Cumbre tuvo definiciones muy generales respecto a establecer la cláusula democrática por la cual queda excluido cualquier país que sufra un golpe y promover la educación con inclusión social. La Argentina -país anfitrión- logró una declaración instando al Reino Unido a negociar la soberanía en Malvinas y a suspender la explotación petrolífera en el Atlántico Sur. También instó a finalizar el bloqueo impuesto por EEUU a Cuba.  

Antes de esta Cumbre se realizó en el mismo lugar la reunión de los presidentes de UNASUR. La ausencia de los presidentes de Venezuela y Bolivia quitó fuerza al encuentro. No se logró acuerdo para elegir al sucesor del ex Presidente argentino Néstor Kirchner como secretario permanente de esta organización regional. Venezuela y Colombia presentaron candidatos que no son ex presidentes, mientras que las candidaturas de ex presidentes como Lula, Bachelet o Tabaré Vázquez por ahora fueron postergadas. Ninguno de los dos candidatos presentados tuvo el consenso necesario para ser elegido, evidenciándose las diferencias existentes. En esta Cumbre se despidió Lula, dado que es la última en la cual participa y fue homenajeado Kirchner. La aprobación por parte del senado uruguayo del Tratado Constitutivo de UNASUR, dio existencia formal al grupo. De los 12 países sudamericanos que lo integran, solo Brasil, Colombia y Paraguay no lo han ratificado. Cabe recordar que Paraguay es el único país del MERCOSUR que no ha aprobado todavía la incorporación de Venezuela como miembro pleno. El Tratado original de UNASUR establecía que debía ser ratificado por 9 de los 12 países para que entrara en vigencia. Correa tampoco logró en UNASUR el apoyo necesario para su moción contra los EEUU.  

El equipo de gobierno que va delineando Dilma Rousseff la muestra cada vez más moderada que el Lula de los últimos tiempos. La elección del Jefe de Gabinete (Palocci) implica que ha elegido a quien fuera ministro de Economía de Lula en su primera presidencia, en momentos que se dio prioridad a la disciplina fiscal para ganar confianza económica. Sigue el mismo ministro de Economía y el nuevo Presidente del Banco Central es un hombre bien visto por los mercados. El nuevo canciller (Patriota) viene de ser vicecanciller y hasta hace dos años el embajador de Brasilia en Washington. Implica una designación que busca mejorar la relación con EEUU, deteriorada hacia el final de la segunda presidencia de Lula por el tema Irán entre otros. El plan para quitar el control de las favelas de Río de Janeiro al narcotráfico ha sido lanzado por Lula para facilitar la gestión de Dilma en materia de seguridad pública. La policía, con participación de Fuerzas Armadas, estará un año en las favelas. Los militares cumplirán funciones similares a las que realizan en la fuerza de paz de Haití. El ex ministro de Justicia Tenso Genero, un dirigente del PT que ha sido electo gobernador de Río Grande do Sul, y que fue quien elaboró el plan, ha dicho que en definitiva se trata de lograr el control del territorio, quitándoselo a los narcos, y estableciendo para ello una presencia policial y estatal permanente en las favelas.  

En conclusión: las filtraciones de Wikileaks no aportan sorpresas sobre lo que podía conjeturarse en la relación entre EEUU y América Latina, pero los países del ALBA sostienen que confirman las conspraciones de dicho país; la XX Cumbre Iberoamericana mostró el debilitamiento de la misma, en momentos que España y Portugal pierden influencia por la crisis económica que sufren y los presidentes del ALBA no concurren; la Cumbre de UNASUR, que se realizó el día antes, mostró las diferencias existentes en el grupo regional y la imposibilidad de elegir por ahora al sucesor de Kirchner como secretario permanente y las designaciones del equipo de Dilma en Brasil y el plan de seguridad lanzado en las favelas de Río, muestran que el futuro gobierno estará más al centro que el de Lula de los últimos tiempos.