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Oct-21-08 - por Rosendo Fraga
La campaña de Obama.
Tres son las diferencias que muestra Obama respecto a otros candidatos demócratas. La primera es su falta de experiencia en las gestiones ejecutivas. La segunda que es una figura ajena a la maquinaria tradicional del partido. Y la tercera es su origen racial.
Obama ha tenido una campaña exitosa en los jóvenes y ha logrado que se interese por la política gente que normalmente no lo hace. Pero el punto central a su favor es que su imagen ha crecido a medida que la crisis económica se fue convirtiendo en el centro de la campaña, al trasformarse en el problema prioritario y urgente para la gente. El mejor momento de McCain, en cambio, fue cuando se produjo la crisis de Georgia y la gente dio prioridad a los temas de seguridad nacional. El factor que ha volcado la tendencia a favor del candidato demócrata en las últimas semanas ha sido la crisis económica.
El uso de Internet en la campaña de Obama ha sido importante y mayor que la de Gore, el candidato demócrata que fue derrotado cuatro años atrás. En los EEUU, la casi totalidad de la población accede a Internet y ello explica su mayor utilización en la campaña. Pero además es una forma de conectarse con los independientes e incluso los apolíticos que lo apoyan, e Internet fue el medio más eficaz para llegar a ellos.
Internet fue así el medio más efectivo para que las personas ajenas a las redes del Partido Demócrata pudieron sumarse a Obama, incluso mediante agrupaciones independientes.
El uso de las tecnologías en las campañas electorales de los EEUU es más intenso de elección a elección. Es cierto que en determinado momento puede ser desfavorable. Hoy un error o un mal gesto de un candidato puede difundirse inmediatamente a cientos de miles de personas a través de YouTube. En el caso concreto de Obama, las nuevas tecnologías de la información parecen haberle jugado más a favor que en contra.
La familia en la campaña electoral.
Para los votantes norteamericanos es importante la familia al momento de votar. La vida privada de los candidatos es considerada un antecedente de su vida pública. Se piensa que una inconducta en la vida familiar anticipa una inconducta en la vida pública. Sobre esta premisa, la vida matrimonial y la relación padres-hijos es fundamental. Una evidencia de ello es que tres de los cuatro integrantes de las dos fórmulas presidenciales tengan hijos prestando servicios en Irak o que vayan a hacerlo en los próximos meses. Sucede con los hijos de McCain, Palin y Biden.
Los candidatos reconocen que la vida familiar es muy importante en la campaña y por eso el rol de las esposas es muy importante al diseñarlas. La mujer puede ser blanco de elogios o críticas. La esposa de Obama ha generado adhesiones y criticas, pero en el balance pienso que ha sido más positivo que negativo. La esposa de McCain no ha aportado mucho, pero tampoco ha quitado. Palin es un caso particular, porque en este caso se trata del marido, creando una situación poco usual, la que se hubiera dado en el caso de que Hillary Clinton hubiera sido candidata. Los hijos también influyen y aparecen en fotos y a veces participando activamente en la campaña. El ejemplo mencionado sobre Irak es elocuente.
Cono dije, la esposa de Obama creo que ha sido un factor positivo y la de McCain entre neutro y positivo. En el caso de Obama, el problema ha sido su familia más amplia, sobre todo los que viven en África. Pienso que esto ha sido negativo, aunque con mucho menos efecto que otros temas en la campaña. Esta parte de la familia de Obama fue utilizada en la campaña sucia de los republicanos, pero al ocupar la crisis financiera internacional el centro de la campaña, el tema pasó a un segundo plano.
Los conflictos familiares de un candidato a presidente o a vicepresidente influyen de la misma manera, pero de acuerdo a su incidencia en la fórmula. Los candidatos a vice no influyen demasiado y en consecuencia el factor familiar de ellos tiene menor incidencia. En cambio los candidatos presidenciales son mucho más decisivos para definir el voto y en consecuencia su faz familiar influye mucho más.
En los EEUU, el 40% va al oficio religioso el día domingo, del culto que sea. En cambio en Europa lo hace sólo el 6%. Ello genera visiones muy diferentes entre europeos y norteamericanos, respecto a la relación entre moral privada y política. En los EEUU, un candidato con una vida como la de Sarkozy nunca hubiera podido ganar. En Europa la política es mucho más secular. La Constitución norteamericana separó claramente la religión del estado, pero el votante promedio vincula política y religión a través de la moral. La derecha religiosa -que es importante para definir elecciones en los EEUU-, es una evidencia de ello. El año pasado, cuando todavía no estaban definidas las primarias, la comunidad gay reclamó que ningún precandidato quería defender su causa. En el caso de Obama, uno de los problemas más importantes que tuvo fue su pastor (a cuyo oficio concurre los domingos), ya que tenía posiciones raciales radicalizadas. Este tipo de problemática no se da en Europa ni en América Latina con esta intensidad.
La atención en América Latina.
En este momento, la crisis financiera internacional ocupa el centro de la campaña electoral en forma excluyente. Que esté en viaje a América Latina una flota de la Armada rusa, que incluye el crucero acorazado a propulsión nuclear Pedro el Grande, el buque militar más importante de Rusia, para realizar ejercicios navales con Venezuela en la segunda semana de noviembre, en otro momento hubiera sido un tema prioritario en la relación entre EEUU y América Latina. Pero ahora, tanto este tema como la crisis boliviana, encuentran al gobierno norteamericano sin tener capacidad de enfrentar este tipo de situaciones y delegándoselas de hecho a Brasil. En este contexto, América Latina en general y el cono sur en particular, no son temas relevantes en la campaña electoral de los EEUU.
McCain se ha mostrado como un continuador de las políticas de esta administración en temas como el bloqueo hacia Cuba, el no diálogo con Chávez y el respaldo al gobierno de Colombia. En cambio Obama se ha manifestado dispuesto a revisar la política respecto a Cuba, a dialogar con Venezuela y ha evidenciado algunas reservas respecto a Uribe. McCain realizó una gira por América Latina y estuvo en México y Colombia y ello es una señal respecto a sus prioridades. Obama no visitó la región, pero el plan que delineó para hacerlo incluía a Brasil y Chile. Ello sería una señal de que el candidato demócrata tendría algo de mayor interés por los países del Cono Sur que el republicano.
El primer año de gestión del próximo Presidente de los EEUU estará centrado inevitablemente en la recesión, que ya ha comenzado y que se hará más fuerte. Estará concentrado en tratar de evitar que la recesión se transforme en recesión. En este contexto, es difícil que América Latina en general y Argentina en particular tengan prioridad. Pero hay que tener presente que EEUU es un sistema. En el Departamento de Estado habrá un Subsecretario para América Latina, en el Consejo de Seguridad un Director para la región, tanto en el Pentágono como en el Tesoro seguirán funcionarios encargados de seguir la región, y en el Congreso hay comisiones en ambas cámaras que siguen los asuntos latinoamericanos. Ellos seguirán los temas de la región y podrán resolver temas que la afecten. Pero les será difícil concentrar la atención de los máximos niveles de decisión.
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