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El conflicto de Chávez con España PDF Imprimir E-Mail
Nov-16-07 - por Rosendo Fraga

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“El planteo anti-hispanista de Hugo Chávez durante la XVII Cumbre Iberoamericana de Santiago de Chile, tiene raíces profundas y no supone un entredicho circunstancial con el Rey Juan Carlos de España. Se trata de un profundo planteo étnico que lleva a cuestionar al colonialismo español…”
La energía y la cuestión étnica son dos variables que influyen cada vez en mayor medida a nivel internacional, tanto en la problemática estratégica, como política y económica.

Es claro cómo el precio de la energía le ha permitido al presidente venezolano Hugo Chávez consolidar su poder interno y adquirir influencia en la región y en la política internacional.

El problema étnico, exacerbado por los conflictos que generan las migraciones y el terrorismo del fundamentalismo islámico, también juega un rol importante en la proyección del mandatario y ésta es la clave de su conflicto con España.

Étnicamente, el presidente Chávez es lo que en América Latina se denomina ‘zambo’, es decir, una mezcla de indígena y afro. Así lo explicitó abiertamente en su discurso ante la XVII Cumbre Iberoamericana, cuando sostuvo que por sus venas corre sangre india y africana.

La pobreza en América Latina presenta un componente étnico importante. Casi la mitad de los brasileños posee sangre africana, pero quienes viven en la pobreza son cuatro quintas partes de ellos.

En los países de América Latina con alto porcentaje de población indígena -aproximadamente la mitad-, como Bolivia, Ecuador y Guatemala, los indígenas representan también cuatro quintas partes entre quienes viven bajo el nivel de pobreza. Asimismo, la mayoría de la población indígena de países como México, Perú, Colombia y Venezuela –país en el cual el componente afro es importante- vive bajo el nivel de pobreza.

El presidente Chávez busca liderar este reclamo de la población afro e indígena de América Latina, que se encuentra objetivamente postergada. Pero este cuestionamiento no es sólo socio-económico, sino también histórico- cultural.

Dos aliados del mandatario venezolano, Morales y Correa, que presiden países con mayoría indígena –Bolivia y Ecuador respectivamente-, recibieron los atributos presidenciales de líderes religiosos de estas etnias.

Hugo Chávez ha planteado que América Latina no debe conmemorar el Bicentenario de 1810 como el inicio de su emancipación, sino que debe asumir hechos como la sublevación indígena contra España liderada por Tupac Amaru como el comienzo de la real emancipación del continente.

En este marco, el planteo anti-hispanista de Chávez tiene raíces profundas y no supone un entredicho circunstancial con el Rey Juan Carlos. Se trata de un profundo planteo étnico que lleva a cuestionar al colonialismo español -y eventualmente portugués- poniéndolo en línea con el anticolonialismo que existe en África, Medio Oriente y Asia.

Es así como a su planteo anti-imperialista de tipo estratégico y económico contra los Estados Unidos, el líder venezolano agrega el reclamo étnico y cultural contra España.

Pero en lo económico, las inversiones españolas en América Latina, podrían enfrentar dificultades, de acuerdo a lo afirmado por Chávez, de que va revisar las relaciones con las empresas de esta nacionalidad.

España es el mayor inversor en América Latina. Si bien la inversión norteamericana en monto todavía es mayor, lo invertido desde mediados de los noventa por España, la supera.

Además, han sido empresas estatales las que han tenido protagonismo relevante en esta inversión, por lo cual los factores políticos tienen mayor incidencia.

Es cierto que España ha ampliado sus inversiones a diversas regiones del mundo. La Telefónica española ha adquirido varias empresas del rubro en Europa, como la checa y la polaca, mientras que Repsol parece hoy dar prioridad a sus inversiones en Libia y Guinea Ecuatorial, sobre las de América Latina.

Pero todavía aproximadamente un tercio de la inversión española en el mundo, sigue estando en América Latina.

Así como cinco años atrás, la crisis argentina repercutió en el IBEX, la bolsa española, una crisis de las empresas españolas en Venezuela, que se propagara a otros países como Ecuador y Bolivia -donde ya tienen problemas-, podría volver a tener consecuencias en el precio de las acciones de varias empresas importantes.

Por último, esta crisis hispano-venezolana, ha puesto en evidencia la significación que está adquiriendo la lingüística en las relaciones internacionales.

En Bélgica, el país sede de las autoridades de la Unión Europea y la OTAN, hace cinco meses que no se logra formar gobierno por el conflicto que se ha desatado entre los belgas de habla francesa y los de lengua holandesa, lo que ha derivado en algunos aprontes de secesión. En la Cumbre de Santiago, se incorporó el catalán como idioma oficial, al español y el portugués, por el reclamo de Andorra -el pequeño principado que está sobre el Mediterráneo que se incorporó a la Cumbre-, pero que coincide con la presión de catalanes y vascos para oficializar el uso de sus respectivas lenguas en los eventos internacionales.

Pero fue el enfático “porqué no te callas” del Rey de España frente a Chávez, un ejemplo singular sobre la importancia que la lingüística está adquiriendo no sólo en lo social y político, sino también en el campo de la diplomacia.