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La cultura política en las nuevas democracias de Europa y América Latina PDF Imprimir E-Mail

Jun-23-08 - por Rosendo Fraga

1. Similitudes entre las dos regiones 

La Europa Central y Oriental conformada por los 19 países del continente europeo que estuvieron bajo el dominio del comunismo después de la Segunda Guerra Mundial y los 20 países de América Latina son dos regiones que muestran interesantes coincidencias.  

Historia, cultura, religión y geografía hacen tanto de América Latina como de Europa Central y Oriental regiones integrantes de lo que se entiende por el mundo occidental, cuyo epicentro es la América del Norte y la Europa Occidental. 

Un cientista político francés -Alain Touraine- ha dicho que América Latina es el extremo occidente, y esto mismo puede decirse de Rusia y su periferia, más allá de que se trate hoy de una potencia euro-asiática.  

Asimismo se destaca que en las últimas décadas, entre América Latina y Europa Central y Oriental han tenido lugar una cierta convergencia de procesos políticos y económicos comunes a ambas regiones.  

Si bien no puede compararse el fenómeno de los gobiernos de facto en América Latina con el autoritarismo comunista, se destaca que ambas regiones se democratizaron en las décadas del ochenta y noventa del siglo pasado modernizando también sus economías. En éste sentido, democracia y capitalismo constituyeron el modelo hacia el cual giraron en forma simultánea ambos bloques regionales. 

Así, realizando una aproximación cuantitativa sobre ambas regiones nos permite observar ciertas coincidencias de magnitud, resultando claro que ambas regiones de Occidente -que a la vez son consideradas del llamado mundo emergente- tienen entre sí muchas más similitudes que con el Asia o el África.   

Desde una perspectiva poblacional, los 20 países de América Latina reúnen en conjunto 557 millones de habitantes, y los 19 de Europa Central y Oriental -que se hacen otros 20 con la reciente independencia de Montenegro- reúnen unos 324 millones. Por otra parte, el PBI de América Latina hoy es de 5.361 millones de dólares y el de Europa Central y Oriental de $4.419, lo que arroja un PBI per cápita para América Latina de 9.623 dólares y en Europa Central y Oriental de $13.640.
 

1. Comparación de PBI per cápita, PBI y Población total del conjunto de países de América Latina con países de Europa Central y Oriental

Bloque Regional

PBI per cápita

Población

PBI (en millones de dólares)

1. América Latina

$ 9.623

557.129.797

5.361.267.000

2. Europa Central y del Este

$ 13.640

323.974.396

4.419.162.000

Centro de Estudios Nueva Mayoría en base a datos del FMI, Almanaque Mundial y Estudio Broda 

En lo que se refiere a la integración económica y comercial, observamos que mientras la Europa Central y Oriental ha tenido como referencia contemporánea la incorporación a la Unión Europea (UE), América Latina lo tiene con el Tratado de Libre Comercio (TLC) con los Estados Unidos.  

En este aspecto se destaca que de la ex Europa comunista se han incorporado a la UE Polonia, la República Checa, Hungría, Eslovenia, Eslovaquia, Estonia, Letonia, Lituania, Rumania y Bulgaria. En cambio no lo han hecho Rusia, Ucrania, Moldavia, Bielorusia, Croacia, Serbia y Montenegro, Bosnia-Herzegovina, Macedonia y Albania.

2. Comparación de PBI per cápita, Población, PBI, Membresía a Unión Europea y Crecimiento del PBI real en el período 2004-2007 entre países de Europa Central y Oriental
     País PBI per cápita (en dólares) Población PBI (en millones de dólares) Integra UE Crecimiento del PBI real 2004-2007 (var.% prom anual)
1.  Eslovenia $ 22.932 2.009.527 $ 54.669 Si 5,1

2.  República Checa  

$ 17.069 10.270.352 $ 248.902 Si 5,9
3.  Estonia $ 15.850 1.342.413 $ 28.317 Si 9,2
4.  Eslovaquia $ 13.857 5.411.409 $ 109.587 Si 7,7
5.  Hungría $ 13.762 10.055.659 $ 191.324 Si 3,5
6.  Letonia $ 11.984 2.281.293 $ 39.731 Si 10,4
7.  Croacia $ 11.576 4.436.412 $ 68.984 No 4,8
8.  Lituania $ 11.354 3.377.120 $ 59.644 Si 7,9
9.  Polonia $ 11.041 38.065.073 $ 620.868 Si 5,4
10 Rusia $ 9.075 142.101.698 $ 2.087.815 No 7,3
11 Rumania $ 7.697 21.564.132 $ 245.540 Si 6,6

12 Serbia y
     Montenegro

$ 5.595 7.448.241 $ 77.277 No 6,9
13. Bulgaria $ 5.186 7.262.675 $ 86.317 Si 6,3
14. Bielorusia $ 4.641 9.646.569 $ 105.246 No 8,4
15. Bosnia y
  H Herzegovina
$ 3.712 3.981.619 $ 27.728 No 5,7
16. Macedonia $ 3.658 2.048.865 $ 17.350 No 4,2
17. Albania $ 3.353 3.166.346 $ 19.916 No 5,6
18. Ucrania $ 3.046 46.119.026 $ 320.126 No 7,2
19. Moldavia $ 1.248 3.385.967 $ 9.821 No 6,  0
     Promedio PBI per c   cápita $ 13.640,4 323.974.396 $ 4.419.162    

Centro de Estudios Nueva Mayoría en base a datos del FMI, Almanaque Mundial y Estudio Broda 

En el caso de América Latina, México se ha integrado comercialmente a los EE.UU. junto a Canadá en el marco del NAFTA (North American Free Trade Agreement) y Guatemala, Honduras, El Salvador, Nicaragua, Costa Rica, Panamá y Santo Domingo lo han hecho a través del CAFTA (Central America Free Trade Agreement). Chile y Perú han firmado acuerdos de comercio bilaterales con los EE.UU. y Colombia tiene avanzadas negociaciones para integrarse al libre comercio. 

En cambio, quienes no cuentan con negociaciones comerciales con los EE.UU. son los países del MERCOSUR (Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay). Tampoco lo negocian Venezuela, Bolivia, Ecuador, Cuba y Haití.

 

3. Comparación de PBI per cápita, Población, PBI, Tratado de Libre Comercio con EE.UU. y Crecimiento del PBI real en el período 2004-2007 entre países de América Latina

País

PBI per cápita (en dólares)

Población

PBI (en millones de dólares)

TLC con EE.UU.

Crecimiento del PBI real 2004-2007 (var.% prom anual)

    1. Chile

$ 9.879

16.579.557

$ 231.061

Si

5,2

    2. Venezuela

$ 8.596

27.499.917

$ 334.575

No

11,8

    3. México

$ 8.478

105.366.038

$ 1.346.009

Si

3,8

    4. Uruguay

$ 7.172

3.200.041

$ 37.188

No

8,1

    5. Brasil

$ 6.937

189.335.134

$ 1.835.642

No

4,5

    6. Argentina

$ 6.606

39.356.382

$ 523.739

No

8,8

    7. Costa Rica

$ 5.905

4.443.117

$ 45.765

Si

6,4

    8. Panamá

$ 5.904

3.343.279

$ 34.510

Si

8,6

    9. República  
    Dominicana

$ 4.147

8.775.776

$ 61.792

Si

7,6

    10. Cuba

$ 3.968

11.423.891

$ 45.330

No

No disponible

    11. Perú

$ 3.885

28.068.410

$ 219.015

Si

7,1

    12. Colombia

$ 3.611

47.517.511

$ 319.522

No

5,8

    13. Ecuador

$ 3.218

13.729.517

$ 98.788

No

4,9

    14. El Salvador

$ 2.857

7.129.750

$ 41.652

Si

3,4

    15. Guatemala

$ 2.531

13.307.793

$ 62.528

Si

4,3

    16. Paraguay

$ 1.801

6.032.835

$ 27.082

No

4,4

    17. Honduras

$ 1.635

7.509.371

$ 30.651

Si

6,2

    18. Bolivia

$ 1.342

9.827.560

$ 39.438

No

4,3

    19. Nicaragua

$ 945

6.053.506

$ 15.839

Si

4,3

    20. Haití

$ 629

8.630.412

$ 11.141

No

0,9

    Promedio PBI per cápita

$ 9.623,0

557.129.797

$ 5.361.267

Centro de Estudios Nueva Mayoría en base a datos del FMI, Almanaque Mundial y Estudio Broda 

Analizando los 39 países en conjunto en función del PBI per cápita, es interesante constatar que Polonia tiene $11.041 dólares por habitante por año, algo superior al de Chile que es de $9.879 que a su vez es levemente superior al de Rusia con $9.075.  

Siguen Venezuela ($8.596), México ($8.478) y Rumania ($7.697). Luego se ubican en un rango que oscila entre los 7.000 y 5.000 dólares de PBI per cápita Uruguay, Argentina, Brasil, Costa Rica y Panamá. Entre $5.500 y $4.600 están Serbia y Montenegro, Bulgaria y Bielorusia. Y por debajo de ellos están República Dominicana, Perú y Cuba.  

Bosnia-Herzegovina y Macedonia tienen un PBI per cápita similar al de Colombia, que es levemente superior al de Albania. Ecuador, por su parte, tiene $3.218 dólares per cápita, que es casi el mismo que el de Ucrania con $3.046. Debajo de esta cifra están Paraguay, El Salvador, Honduras y Guatemala.  

También se observa que Bolivia tiene el menor PBI per cápita de América del Sur con 1.342 dólares que es casi el mismo que Moldavia -el menor de Europa- con $1.248. Por debajo sólo se encuentran Nicaragua con $945 y Haití con sólo $629, similar al promedio del África Subsahariana.  

En términos generales, el PBI per cápita de los países de América Latina es más bajo que el de los países de la Europa ex comunista que se ha incorporado a la UE, con la excepción de Bulgaria y Rumania que son los dos últimos países en integrarse y cuentan con un menor volumen de ingreso per cápita que algunos países latinoamericanos. 

Pero también se observa que en promedio el PBI per cápita latinoamericano es similar al de la Europa que se halla fuera de la UE: Rusia y las ex republicas soviéticas de Europa y los países de los Balcanes.

 

 4. Comparación de PBI per cápita, Población, PBI, Tratado de Libre Comercio con  EE.UU. o Membresía  a la Unión Europea, y Crecimiento del PBI real en el período 2004-2007 entre países de América Latina con Europa Central y del Este

País

PBI per cápita

(en dólares)

Población

PBI (en millones de dólares)

UE/TLC

Crecimiento del PBI real 2004-2007 (var.% prom anual)

      1. Eslovenia

$ 22.932

2.009.527

$ 54.669

Si

5,1

      2. República  
      Checa

$ 17.069

10.270.352

$ 248.902

Si

5,9

      3. Estonia

$ 15.850

1.342.413

$ 28.317

Si

9,2

      4. Eslovaquia

$ 13.857

5.411.409

$ 109.587

Si

7,7

      5. Hungría

$ 13.762

10.055.659

$ 191.324

Si

3,5

      6. Letonia

$ 11.984

2.281.293

$ 39.731

Si

10,4

      7. Croacia

$ 11.576

4.436.412

$ 68.984

No

4,8

      8. Lituania

$ 11.354

3.377.120

$ 59.644

Si

7,9

      9. Polonia

$ 11.041

38.065.073

$ 620.868

Si

5,4

      10. Chile

$ 9.879

16.579.557

$ 231.061

Si

5,2

      11. Rusia

$ 9.075

142.101.698

$ 2.087.815

No

7,3

      12. Venezuela

$ 8.596

27.499.917

$ 334.575

No

11,8 

      13. México

$ 8.478

105.366.038

$ 1.346.009

Si

3,8

      14. Rumania

$ 7.697

21.564.132

$ 245.540

Si

6,6

      15. Uruguay

$ 7.172

3.200.041

$ 37.188

No

8,1

      16. Brasil

$ 6.937

189.335.134

$ 1.835.642

No

4,5

      17. Argentina

$ 6.606

39.356.382

$ 523.739

No

8,8

      18. Costa Rica

$ 5.905

4.443.117

$ 45.765

Si

6,4

      19. Panamá

$ 5.904

3.343.279

$ 34.510

Si

8,6

      20. Serbia y 
      Montenegro

$ 5.595

7.448.241

$ 77.277

No

6,9

      21. Bulgaria

$ 5.186

7.262.675

$ 86.317

Si

6,3

      22. Bielorusia

$ 4.641

9.646.569

$ 105.246

No

8,4

      23. República  
      Dominicana

$ 4.147

8.775.776

$ 61.792

Si

7,6

      24. Cuba

$ 3.968

11.423.891

$ 45.330

No

No disponible

      25. Perú

$ 3.885

28.068.410

$ 219.015

Si

7,1

      26. Bosnia y 
      Herzegobina

$ 3.712

3.981.619

$ 27.728

No

5,7

      27. Macedonia

$ 3.658

2.048.865

$ 17.350

No

4,2

      28. Colombia

$ 3.611

47.517.511

$ 319.522

No

5,8

      29. Albania

$ 3.353

3.166.346

$ 19.916

No

5,6

      30. Ecuador

$ 3.218

13.729.517

$ 98.788

No

4,9

      31. Ucrania

$ 3.046

46.119.026

$ 320.126

No

7,2

      32. El Salvador

$ 2.857

7.129.750

$ 41.652

Si

3,4

      33. Guatemala

$ 2.531

13.307.793

$ 62.528

Si

4,3

      34. Paraguay

$ 1.801

6.032.835

$ 27.082

No

4,4

      35. Honduras

$ 1.635

7.509.371

$ 30.651

Si

6,2

      36. Bolivia

$ 1.342

9.827.560

$ 39.438

No

4,3

      37. Moldavia

$ 1.248

3.385.967

$ 9.821

No

6,0

      38. Nicaragua

$ 945

6.053.506

$ 15.839

Si

4,3

      39. Haití

$ 629

8.630.412

$ 11.141

No

0,9

      Promedio PBI
      per cápita

$ 11.100,5

881.104.193

$ 9.780.429

Centro de Estudios Nueva Mayoría en base a datos del FMI, Almanaque Mundial y Estudio Broda
Nota: Para facilitar la lectura del gráfico se resaltaron los países de Europa Central y del Este 

Algo que también cabe destacar es que se registra una convergencia entre ambas regiones en cuanto al crecimiento económico. En 2007, el Asia emergente creció 9% y Africa 6,5% mientras que América Latina y la Europa emergente promedian 5% en ambos casos.  

Ello muestra que temas sociales y económicos vinculados con productividad y trabajo tienen una impronta cultural común, muy diferente a la que muestran las demás regiones del mundo emergente. 

2. El populismo en las dos regiones 

Algunos autores latinoamericanos que defienden el populismo lo consideran una forma política originaria y típica de América Latina, tal es el caso del sociólogo Ernesto Laclau.    

Pero en un artículo publicado el año pasado titulado Populismos en Europa del Este, el profesor checo Jacques Rupnik -que dirige en París la Fundación Nacional de Ciencias Sociales y se ha especializado en el estudio de los procesos políticos en la Europa ex comunista- sostenía que 17 años después de la caída del comunismo y pese a los importantes cambios democráticos que se han producido, el "vacío político y moral que dejó el comunismo quedó expuesto en toda su magnitud". 

Asimismo pensaba que en Polonia la combinación de catolicismo y nacionalismo cuestionaba la democracia liberal; señalaba que los populistas de izquierda en Eslovaquia y los polacos de derecha estaban aliados en ambos casos con partidos nacionalistas extremos; decía que en Hungría la oposición pretendía imponer la renuncia del presidente victorioso en las urnas a través de manifestaciones callejeras; mencionaba la inestabilidad en la cual había entrado la Republica Checa, y también señalaba el caso de Bulgaria, cuya última elección fue disputada entre un ex comunista y un protofascista que odiaba a turcos, gitanos y judíos por igual.  

En su análisis agregaba que la confianza en las instituciones se había erosionado señalando que según Gallup sólo un tercio de los habitantes de Europa del Este confiaba en la democracia.  

Sostenía también que los movimientos populistas hacían usufructo del descontento y decía que "no son antidemocráticos", ya que exigían  constantemente nuevas elecciones o referéndums. Pero agregaba respecto a ellos que "son antiliberales; aceptan la exigencia de la democracia de la legitimidad popular, pero rechazan la separación de los poderes". 

Pienso que ésta descripción política que realizaba el profesor checo sobre lo que estaba sucediendo con la democracia en Europa del Este tiene bastantes puntos de contacto con el proceso de América Latina, donde en los últimos años las formas de acción política en varios países han evolucionado hacia el populismo.  

Cabe recordar que en Ucrania el año pasado se desató un fuerte conflicto entre el presidente pro-occidental y el parlamento pro-ruso que pudo  resolverse anticipando elecciones, pero se dirimió con movilizaciones en las calles; en Rumania también se planteó un enfrentamiento entre el Presidente y el Congreso, quien finalmente lo destituyó pero sin lograr separarlo del cargo efectivamente; en Hungría, manifestantes de centro-derecha volvieron a ganar las calles exigiendo la renuncia del presidente social-demócrata; en Estonia tuvieron lugar durísimos enfrentamientos callejeros con muertos y centenares de heridos y detenidos entre los manifestantes pro-rusos que reclamaban contra la eliminación de símbolos pro-soviéticos de la Segunda Guerra Mundial y los pro-occidentales.  

Tanto Hugo Chávez en Venezuela, Evo Morales en Bolivia, Daniel Ortega en Nicaragua y Rafael Correa en Ecuador parecen coincidir con esta definición de democracia antiliberal que rechaza la división de poderes.  

En este sentido, cierto resurgir de los nacionalismos parece ser una tendencia común a ambas regiones como también parece indicarlo el personalismo de los líderes políticos.  

Quizás una diferencia importante radique en que tras haber adoptado el modelo parlamentario, los países de Europa del Este cuenten con una mayor posibilidad de contener al populismo mientras que los sistemas presidencialistas de América Latina permiten a los líderes tener una mayor concentración de poder buscando la reelección, y en algunos casos -como pretendió infructuosamente Chávez- que ésta sea indefinida.  

Pero el caso de Putin en Rusia muestra cómo el sistema parlamentario tampoco es una garantía contra el avance del autoritarismo.  

Los llamados "golpes de la calle" en América Latina por los cuales presidentes democráticamente electos debieron renunciar al no haber podido controlar protestas violentas también guardan una gran similitud con fenómenos como el de la Revolución Naranja en Ucrania.  

Por otra parte, el escepticismo en la Europa ex comunista sobre el funcionamiento de la democracia no es muy diferente del que se registra hoy en América Latina, tal como lo muestra el sondeo anual que realiza en toda la región el Latinobarómetro que constata una fuerte disminución del entusiasmo por la democracia.  

El hecho de que en ambas regiones del mundo los indicadores sociales sigan mostrando un retraso relativo y niveles de desigualdad importantes es una de las causas de este fenómeno. 

Así como en los años noventa América Latina y Europa de Este -los dos extremos geográficos de Occidente- salieron de regímenes autoritarios para avanzar hacia la democracia y la apertura de la economía, en ésta década ambas parecen mostrar un reflujo hacia el populismo y un mayor nacionalismo que se introduce no sólo en la política económica, sino también en el debate político. 

3. Personalismo y autoritarismo 

Es así como la cultura política latinoamericana -en la cual se inscribe el personalismo e incluso el nepotismo de la política argentina (aunque muy distinta a la del mundo desarrollado)- muestra coincidencias con las nuevas democracias de Europa.  

Para confirmarlo con hechos recientes, en Polonia -un país de suma importancia en Europa Central- han gobernado hasta la reciente derrota electoral dos hermanos gemelos, uno Presidente y otro Primer Ministro, ejerciendo el poder en forma simultánea sin que los ciudadanos pudieran diferenciar quién es quién. Este caso es aún más curioso que el de un matrimonio sucediéndose en el poder como en Argentina.  

Profundizando estas coincidencias, entre América Latina y la Europa Central y del Este hay otros ejemplos. En Ucrania -con un territorio mayor que el de Alemania y una población de 46 millones de habitantes- en la última elección realizada en 2007 ganó la Señora Timoshenko, líder de un partido pro-occidental, quedando segundo el partido pro-ruso y tercero otro partido pro-occidental del actual presidente Yushenko. La primera pasó a ser Primer Ministro en alianza con el Presidente con quien tuvo un romance hace un cuarto de siglo; hecho que habría generado cierta crisis en el matrimonio presidencial.  

En Rusia, Putin sorprendió hace algunos meses anunciando que al no poder ser Presidente un período más pasaría a ser Primer Ministro, con lo cual ha seguido ejerciendo el poder en su plenitud tal como lo demostró con su reciente viaje a Francia como jefe de Gobierno y llegando incluso a recurrir a gestos simbólicos en su ocupación del sillón que en el Parlamento corresponde al Presidente.  

Las manifestaciones callejeras para exigir renuncias de gobiernos -algo bastante común en América Latina- están sucediéndose en países como Hungría y Lituania así como también en varias otras ex repúblicas soviéticas.  

En el caso argentino, en cuanto al matrimonio Kirchner y su comparación con Perón y Evita hay que destacar que hay más diferencias que coincidencias entre ambas parejas. La similitud radica en que se trata de una pareja compartiendo el poder y que lo ejercen en forma concentrada y pragmática. La diferencia central es que Perón y Evita eran genuinamente populares en los sectores más postergados cuando los Kirchner no lo son.  

Por otra parte, Perón y Evita realizaron una política de masas, en cambio la de los Kirchner es una política de aparatos. Los primeros hicieron una reforma social importante -que no fue una revolución- mientras que los Kirchner mantuvieron un statu quo.  

Históricamente, desde Evita Perón -más de sesenta años atrás- es normal que la mujer del líder tenga un rol político propio en la cultura del peronismo. También lo tuvo la mujer siguiente de Perón, Isabelita, quien llegó a la presidencia en los años setenta al fallecer su marido y haber sido electa su Vicepresidente para ocupar la primera magistratura. En años más recientes, en la elección de 2005 se pudo observar que la puja principal en la decisiva provincia de Buenos Aires fue entre Cristina y la esposa del ex presidente Duhalde, la actual senadora Hilda González de Duhalde.   

En el caso de los Kirchner antes de que ocuparan el sillón presidencial, en Santa Cruz el poder lo ejercía Néstor mientras que Cristina era enviada al Congreso de la Nación. Ahora ella será Presidente, pero Kirchner podría seguir manejando el poder con un gabinete sin cambios en las principales carteras y con una conducción sindical que seguirá siendo más afín al ex Presidente que a su esposa.  

Por último, cabe señalar que en la comparación de Cristina con Hillary Clinton surgen tres diferencias entre el matrimonio norteamericano y los Kirchner. La primera es que si la senadora por New York gana será después de vencer a Barack Obama en una primaria difícil, mientras que Cristina fue directamente nominada por su marido. La segunda radica en que si la señora de Clinton llega al poder será tras ocho años de gobierno republicano y no inmediatamente después de su marido. La última diferencia consiste en que en los EE.UU. Bill Clinton no puede volver a ser Presidente nunca más, mientras que Kirchner puede volver en el 2011 por ocho años más.

4. Conclusión 

El análisis comparado de los procesos políticos en las nuevas democracias de América Latina y la Europa ex comunista muestran notables similitudes en cuestiones como el populismo, personalismo y autoritarismo, aunque divergen en cuanto al sistema político: presidencialista en el primer caso y parlamentarista en el segundo. Ello mostraría que el factor cultural de pertenecer a Occidente influye para explicar sus imperfecciones respecto a las democracias antiguas, pero también parecería explicar la convergencia que se registra entre ambas regiones en materia de crecimiento económico.