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Milan Kundera recuerda en un artículo reciente, que tres meses
después que el ejército ruso ocupara Checoslovaquia, en 1968, llegaron
discretamente a su país tres escritores latinoamericanos: el mexicano
Carlos Fuentes, el argentino Julio Cortázar y el colombiano Gabriel
García Márquez. Menciona este hecho como el punto inicial de una
relación que lo llevó a comprender la identidad que existe entre dos
regiones alejadas de Occidente -tanto de su centro como entre sí- como
son las naciones del centro de Europa y América Latina.
Sostiene Kundera que este primer encuentro y sus conversaciones
posteriores con Carlos Fuentes le permitieron de pronto ver a "mi
Europa Central en la inesperada vecindad de América Latina: dos lindes
de Occidente situadas en los extremos opuestos; dos tierras olvidadas,
despreciadas abandonadas, dos tierras parias; y las dos partes del
mundo más profundamente marcadas por traumatizante experiencia del
barroco. Digo traumatizante porque el barroco llegó a América Latina
como arte del conquistador, y a mi país natal traído por la sangrienta
Contrarreforma". Agrega que "Eran dos partes del mundo iniciadas en la
misteriosa alianza del mal y la belleza". Dice también que en sus
conversaciones con Fuentes de pronto vio "un puente plateado,
rutilante, erigido sobre el siglo, cual arco iris, entre mi pequeña
Europa central y la inmensa América Latina, un puente que unía las
estatuas exóticas de Matyas Braun en Praga y las enloquecidas iglesias
de México".
Y no sólo la literatura unía a las dos regiones, sino también sus
democracias "interrumpidas", la transformación de la memoria dolorosa
del pasado reciente, que afecta a los dos pueblos en sentimientos
positivos que contribuyan a construir el futuro, y la preocupación por
la apatía frente al ejercicio cotidiano de las prácticas democráticas.
Pero hay un aspecto, en el que la Argentina aún debe aprender de la
República Checa: ésta última se ha caracterizado, en los últimos años,
por el hecho de que sus intelectuales y hombres de la cultura han sido
un gran activo del país, tanto para lograr el consenso político
interno, como en la proyección externa del país. La figura del
presidente Václav Havel es una muestra elocuente del éxito checo en
este terreno; un capital cultural, aplicado a la solución de
los problemas centrales de un país, en momentos en que la crisis
política y económica aparece como la característica más saliente de la
Argentina frente al mundo.
Es en este contexto que surge, a fines de 2001, el Foro
Checo-Argentino, constituído por intelectuales checos y argentinos, con
el objetivo de afianzar el pensamiento y los lazos culturales entre dos
países con más puntos en común de lo que parece.
A través de esta página, donde aparecerán artículos sobre la
temática checo-argentina en español, inglés y checo, buscamos también
mantener informados a nuestros lectores sobre las últimas novedades de
esta iniciativa, así como de los desarrollos del Diálogo Cultural
Argentino-Checo, la Universidad Carolina y el Foro Mercosur - Visegrad,
además de toda otra actividad de interés de la sociedad checo-argentina.
Miembros del Foro Checo Argentino:
Ana Houskova (Universidad Carolina)
Borivoj Hnizdo (Universidad Carolina)
Cyril Hoschl (Universidad Carolina)
Frantisek Vrhel (Universidad Carolina)
Hedvika Vydrova (Universidad Carolina)
Jan Sokol (Universidad Carolina)
Jiri Kraus (Universidad Carolina)
Juan Fleming (Embajador de la República Argentina en la República Checa)
Lenka Rovna (Universidad Carolina)
Lubomir Mlcoch (Universidad Carolina)
Marta Oyhanarte (Poder Ciudadano)
Petr Pithart (Senador de la República Checa)
Roberto Forster (Universidad of Buenos Aires)
Rosendo Fraga (Centro de Estudios Nueva Mayoría)
Vladimir Nalevka (Universidad Carolina)
Para contactarse con nosotros, puede hacerlo por vía postal a:
Foro Argentino-Checo
Estados Unidos 943
CP 1101 - Buenos Aires
Argentina
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