Navegador



Balance 
Militar de
América
del Sur 2017
:

Presentación
Prólogo
Comentario
Adelanto
Adquisición

Buscador

Investigaciones sobre Defensa

Suscripción a newsletter

Si desea recibir nuestro newsletter, por favor ingrese sus datos.
 
Inicio arrow Análisis arrow El conflicto entorno a Irán

El conflicto entorno a Irán PDF Imprimir E-Mail
Jul-14-19, por Rosendo Fraga
 
 

Desde 1979 Irán ha sido un tema relevante para la política exterior estadounidense y Trump lo ha intensificado. La toma de la embajada estadounidense en Teherán dicho año, cuando el derrumbe del régimen pro-occidental del Sha dio paso al gobierno confesional islámico de los Ayatollah, ha permanecido durante cuatro décadas como una cuestión a resolver. 

En 1996, la entonces Secretaria de Estado Madelleine Albright, publicaba un artículo sobre la plataforma de política exterior bipartidaria. Entre los objetivos a alcanzar planteaba "contener los regímenes rojos": Irak, Libia, Siria, Corea del Norte e Irán. Veinte años después, el primero fue derrocado por una intervención militar y lo mismo pasó con el segundo. El tercero, sobrevivió con éxito a una guerra civil de ocho años. Con el cuarto, Trump lleva adelante un diálogo con una paciencia sorprendente para su personalidad. 

Con Irán en cambio está escalando un conflicto donde surge la posibilidad de "crisis por error de cálculo". En la segunda presidencia de Obama, los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad más Alemania, firmaron un acuerdo con Irán para que frene su desarrollo nuclear, contra el levantamiento de las sanciones económicas que le habían sido aplicadas. Pero Trump denunció el acuerdo, precipitando una crisis diplomática, que está derivando a lo militar.    

La UE se encuentra en una situación compleja y la decisión iraní de retomar su proyecto nuclear enriqueciendo uranio, tras varios incidentes militares entorno al estrecho de Ormuz, la acentúa. Por allí pasa gran parte del petróleo que importa occidente. Irán amenazó con cerrarlo y se han realizado ataques a varios petroleros de propiedad occidental, que Irán no reconoce, pero por los cuales EE.UU. lo acusa. 

A fines de junio, frente al derribo de un dron estadounidense por la defensa área iraní, Trump ordenó un bombardeo de represalia, que el Presidente suspendió 10 minutos antes de que se concretara, ante la duda que le generó el hecho de que iban a morir aproximadamente 150 personas. 

La UE hasta ese momento había rechazado el uso de la fuerza en esta crisis. Pero a comienzos de julio, el régimen iraní avanzó en el incumplimiento del Tratado, que ha sido denunciado por EE.UU., pero no por el Reino Unido, Francia y Alemania. Tampoco lo han desconocido China y Rusia. Para la UE, la situación es compleja. No reaccionar frente al incumplimiento iraní, implica un "dejar hacer" que puede tener consecuencias peligrosas. Respaldar la vía militar que plantea EE.UU. como posibilidad -aunque con él  nunca hay certeza- implica riesgos que pueden resultar imprevisibles. 

China y Rusia llaman a bajar la escalada de crisis y en los hechos critican la posición estadounidense, comenzando por la  denuncia del Tratado y siguiendo por las amenazas militares. 

Al mismo tiempo, este conflicto tiene su propio escenario e intereses regionales, los que pueden aumentar el riesgo de "crisis por error de cálculo". Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos por un lado, al igual que Israel por otro, son aliados de EE.UU. en la región y ello implica acompañar la posición del Presidente Trump. Dichos países pueden tener una política  tendiente a impulsar acciones drásticas en el conflicto con Irán. 

Por su parte este país está aliado al régimen de Assad en Siria -que en la guerra civil que ha ganado ha contado con el apoyo de Rusia, Irán y la milicia chiíta Hezbollah enemiga acérrima de Israel- y apoya a las milicias huties de Yemen, que combaten contra una colación liderada por los sauditas. 

En Israel, Netanyahu se ha visto obligado a llamar nuevamente a elecciones, con una situación política muy frágil y acusaciones de corrupción. Arabia Saudita se siente cada vez más amenazada -desde Yemen ha sido blanco de varios ataques con misiles por los que acusa a Irán- y lo mismo sucede con Emiratos, que siguiendo la política saudí, está desarrollando aceleradamente capacidades militares. Turquía -con Erdogan debilitado tras su derrota electoral en Estambul- hasta ahora no se muestra con una política muy activa en este conflicto. 

Al mismo tiempo, en Libia en el Norte de África se extiende una guerra civil entre un gobierno con sede en Trípoli reconocido por la comunidad internacional y otro liderado por el General Haftar, que sitia dicha ciudad y contaría con el apoyo de Francia, Egipto y Arabia Saudita, estos últimos alineados contra Irán. 

Pero la clave es que puede suceder con Irán y cuáles pueden ser sus actitudes y acciones. Se trata de un régimen teocrático, con una autoridad político-religiosa a cargo del Ayatollah Jamenei y una  político-civil, que ejerce el Presidente Rohani. El primero es el "guardián" de la fe, quien vigila que el gobierno civil no se aleje de los objetivos político-religiosos. El Presidente es un reformista que ganó las últimas elecciones, con el apoyo de las clases medias que buscan una secularización o al menos moderación del régimen teocrático. Es decir que el régimen está fracturado y Rohani tiene una autonomía de acción limitada. 

La economía del país está en fuertes dificultades, con alta inflación y caída del ingreso per capita. Las sanciones impuestas primero por la comunidad internacional y ahora por los EE.UU., la han debilitado aún más. Pero EE.UU. viene apostando a la crisis interna del régimen -como en Venezuela- la que no se ha dado hasta ahora y es incierto si tendrá lugar. 

Irán es una potencia regional dispuesta a usar la fuerza, como lo ha hecho en Irak, Siria y Yemen. La Guardia Revolucionaria es un cuerpo militar confesional -en los hechos una cuarta fuerza armada- muy aguerrida y que no teme a las bajas, asumiendo por su fe islámica que la muerte en defensa de la fe da el cielo para siempre. 

Hezbollah es un aliado e instrumento de Irán, que puede realizar acciones terroristas no sólo en al región sino fuera de ella. Jamenei en los últimos días visitó plantas nucleares de Irán, mostrando que impulsa el no cumplimiento del acuerdo. Militarmente, a los EE.UU. le preocupa los misiles que tiene Irán -que no están alcanzados por el acuerdo- la capacidad de la defensa antiaérea y la de interrumpir el tráfico de petroleros por el estrecho de Ormuz, que mostró en las últimas semanas.

 
Documentos del CENM
¡nuevo!

Una visión de largo plazo:
Análisis del documento “Tendencias globales 2035” del Consejo de Inteligencia de los EEUU

ACTUALIDAD

      ELECCIONES 2019

CUMBRE MACRI-BOLSONARO

  

SECCIONES

ARGENTINA

BOLIVIA
BRASIL

CHILE

COLOMBIA
COYUNTURA
CUBA
DEFENSA
EL SALVADOR
EVOLUCION SOCIOPOLITICA
HONDURAS
IBEROAMERICA
INTERNACIONAL
LAS AMERICAS
LATINOAMERICA

MEXICO

MUNDO
NICARAGUA
OPINION PUBLICA
PARAGUAY

PERU

URUGUAY

VENEZUELA

Opinion Publica Indicadores de opinion publica de Argentina Indicadores de opinion publica de Argentina Indicadores de opinion publica de America Latina

Archivo historico banner_cp.jpg


Indicadores