Navegador

Buscador

Investigaciones sobre Defensa

Suscripción a newsletter

Si desea recibir nuestro newsletter, por favor ingrese sus datos.
 
Inicio

¿Era inexorable el golpe contra Illia? PDF Imprimir E-Mail
Jun-27-16 - por Rosendo Fraga

A cincuenta años del golpe de estado que derrocó al Presidente Illia, cabe la pregunta de si se trató de un proceso inexorable -como lo había sido el que destituyó a Perón en 1955 tras la quema de las iglesias- o si pudo haber sido evitado.

Un aspecto interesante para mostrar que pudo ser evitado, es la situación que vivieron las Fuerzas Armadas en ese momento y en particular el proceso interno dentro del Ejército.

Visto retrospectivamente, el golpe no sólo fue consecuencia de una campaña de desgaste llevada contra el gobierno y en particular la personalidad del Presidente por medios de comunicación, sindicatos y sectores empresarios y políticos, sino también por errores del gobierno en su política militar.

Al asumir Illia el 12 de octubre de 1963, confirma como Comandante en Jefe del Ejército al General Juan Carlos Onganía, convertido en el hombre fuerte de la Fuerza tras imponerse en los conflictos que habían tenido lugar en el campo militar en septiembre de 1962 y abril del año siguiente.

Analizó sustituirlo, por el General Carlos Jorge Rosas, el número dos dentro del Ejército, quien ocupaba el Comando del II Ejército, con asiento en Rosario y mando sobre todas las unidades del litoral, quien era simpatizante del Radicalismo. Si se hubiera tomado este camino, posiblemente el golpe no hubiera tenido lugar.

A fines de 1964, Onganía releva a Rosas -sabiendo que era su sucesor potencial- y el Presidente, aunque tenía atribuciones para impedirlo, lo acepta. Esto permitió a quien después sería el Presidente de facto, sacar de la Fuerza a la figura de más valor que tenía en el campo militar.

Al año siguiente, por diferencias con Onganía, presenta su retiro el Secretario de Guerra, el General Ignacio Ávalos, un General retirado que respondía al Presidente. El primero, se niega a que un General en actividad, Rómulo Castro Sánchez, ocupe dicho carago, que estaba por encima del Comandante en Jefe. Onganía termina pasando a retiro por propia decisión, pero el Presidente designa en su reemplazo al General Pascual Ángel Pistarini, el sucesor sugerido por Onganía. Si hubiera designado a quien le seguía en antigüedad, el General Carlos Salas Martínez, que estaba alineado con Rosas, el golpe no hubiera tenido lugar.

El 29 de mayo de 1969, en el acto en conmemoración del día del Ejercito realizado en la Plaza San Martín, ante la Presencia de Illia, Pistarini hace un discurso desafiante. El Ministro de Defensa, Leopoldo Suárez, sugiere relevarlo y reemplazarlo por el General Carlos A. Caro, Comandante del Cuerpo de Ejército II, que era leal al gobierno y hermano de un diputado peronista.

Pero el Presidente duda, Recibe otras opiniones y dilata la decisión.

Cuando en la mañana del 28 de junio, un mes más tarde, Pistarini se entera de que el Presidente va a concretar el relevo, se adelanta. Llama a Caro a Buenos Aires, lo detiene y precipita el golpe.

En el que momento que este se concreta, Pistarini que lo encabeza, tiene el control sobre sólo dos de los cinco comandos superiores del Ejército y sobre cuatro de sus diez Brigadas. La Armada, tiene una posición contraria al mismo y la Fuerza Aérea está poco involucrada.

Pistarini controla la guarnición militar Buenos Aires y con efectivos de la X Brigada de Infantería toma la Casa de Gobierno, mientras que un General se hace cargo de la Jefatura de la Policía Federal (Fonseca).

A último momento, surge un hecho no previsto: el teniente de Granaderos que ese día está a cargo de la guardia de la Casa Rosada (Rodrigañez Riccheri), se niega a obedecer ordenes de su jefe que se ha sumado al golpe y alista el puñado de granaderos que tiene bajo su mando para combatir y defender al Presidente. Con engaños, es sacado de la Casa de Gobierno.

Quien entra a ella, para exigir a Illia que se retiro, es el Comandante del Cuerpo de Ejército I, General Julio Rodolfo Alsogaray, hermano del economista y dirigente político (Álvaro). Intima al Presidente que se retire. Lo secunda en ese momento una sección de la Guardia de Infantería de la Policía Federal y el Regimiento 3 de Infantería rodea la Casa de Gobierno.

El Presidente está acompañado de funcionarios y partidarios.

Se produce un diálogo duro entre ambos. El Presidente recrimina la deslealtad y las graves consecuencias que el hecho tendrá para el país. Queriendo evitar derramamiento de sangre, se retira caminando con gran dignidad. En las calles no hay gente a favor del golpe (tampoco la hubo en 1962 y 1976), como había habido en 1930, 1943 y 1955.

El hecho revela la altura moral del Presidente. Pero al mismo tiempo, cabe reflexionar sobre que acciones más acertadas en el campo de la política militar, pudieron haber llevado a un resultado diferente. Quizás, la intención de Presidente de evitar derramar sangre entre hermanas, explique el porqué de esas decisiones.

Aunque parezca extraño, el golpe contra Illia, tenía resistencias importantes dentro de las Fuerzas Armadas y en cambio apoyos significativos en la dirigencia civil política, empresaria, sindical y mediática.

 
GLOBAL TRENDS 2035
¡nuevo!


EL MUNDO EN 2035

ACTUALIDAD

ARGENTINA
El concepto de la reforma laboral

LATINOAMÉRICA
La elección de Venezuela y sus efectos políticos

INTERNACIONAL
Un mundo tenso e incierto

EVOLUCIÓN SOCIOPOLÍTICA
Balance de la conflictividad social argentina durante septiembre

DEFENSA
El debate sobre defensa y seguridad

OPINIÓN PÚBLICA
Seguimiento de intención de voto a presidente (Dic 2013 - Nov 2015)

OPINIÓN
Proyección del bicentenario de Chacabuco

SECCIONES

ARGENTINA

BOLIVIA
BRASIL

CHILE

COLOMBIA
COYUNTURA
CUBA
DEFENSA
EL SALVADOR
EVOLUCION SOCIOPOLITICA
HONDURAS
IBEROAMERICA
INTERNACIONAL
LAS AMERICAS
LATINOAMERICA

MEXICO

MUNDO
NICARAGUA
OPINION PUBLICA
PARAGUAY

PERU

URUGUAY

VENEZUELA

Opinion Publica Indicadores de opinion publica de Argentina Indicadores de opinion publica de Argentina Indicadores de opinion publica de America Latina

Archivo historico banner_cp.jpg


Indicadores