Navegador



Balance 
Militar de
América
del Sur 2017
:

Presentación
Prólogo
Comentario
Adelanto
Adquisición

Buscador

Investigaciones sobre Defensa

        RESEÑAS

Los valores del Martín Fierro 

La tragedia de los rugbiers de Villa Gesell que bien puede calificarse como "homicidio en banda", es cuestionada por nuestro poema nacional.

Martin_fierro_1894_1.jpg

 

Reseñas anteriores:

Parar la pelota. 

Perón íntimo

Julio Argentino Roca. Un lugar incómodo en el pensamiento nacional 

 

Suscripción a newsletter

Si desea recibir nuestro newsletter, por favor ingrese sus datos.
 
Inicio

Colombia: Los obstáculos al TLC con EEUU PDF Imprimir E-Mail

Abr-27-08 - por Michael Shifter* 

Se les puede perdonar a los colombianos que no entiendan por qué el TLC de su país con Estados Unidos fue frenado. Muchos que siguen de cerca el tema en Washington también están desconcertados. El problema en este caso es que el pensamiento racional no ofrece una explicación satisfactoria.

Dadas las cercanas relaciones entre EEUU y Colombia, se podía suponer que el tratado de libre comercio sería aprobado abrumadoramente y sin vacilación. En vista de sus malas relaciones con Hugo Chávez y otros vecinos, es de sentido común que EEUU apoye a un aliado como Colombia. Las consideraciones estratégicas deberían prevalecer sobre otras. Y la preocupación por los derechos humanos se podrían atender mejor en el marco de la ayuda del Plan Colombia que con el acuerdo comercial.  
 
Pero lo cierto es que este raciocinio, por más claro que sea, cae en oídos sordos en Washington. Lo que realmente cuenta -en este y otros temas de la agenda con América Latina, como la inmigración o Cuba- es la política interna. El TLC con Colombia es víctima de la feroz lucha partidista. ¿A quién culpar por esto? Tal vez a los republicanos, que no consultaron a los demócratas cuando negociaron recientes acuerdos comerciales, como el de Centroamérica y República Dominicana (Cafta-DR). A los demócratas, que no votaron el tratado mucho después de ser negociado. O a la administración Bush, que dio el paso inédito de usar el fast track para tratar de forzar la votación. O también a los demócratas, liderados por la presidenta Nancy Pelosi, que respondieron al cambiar las reglas para impedir el voto. En esta escalada, cada lado buscó ventajas políticas. Los intereses de Colombia -e incluso de EEUU- a duras penas entraron en los cálculos.

Al final, el ambiente político estaba demasiado enrarecido para permitir la votación. Los enfrentamientos partidarios aumentaron, las relaciones de poder cambiaron con la elección de un Congreso demócrata en noviembre de 2006, la carrera presidencial estaba en plena marcha, el público cada día más ansioso y la economía deteriorada en el primer plano de la agenda política. El momento y la suma de factores no pudieron ser peores.

El argumento de que el TLC es necesario para frenar una amenaza a la seguridad en América del Sur produjo el efecto contrario al que se buscaba. El Partido Demócrata no quiere a Chávez -Pelosi lo ha llamado 'matón'- , pero el tema comercial opera en un ámbito totalmente diferente. Además, aunque las numerosas delegaciones de parlamentarios dieron al Congreso una mejor visión del progreso colombiano, aquellos debían enfrentar al regreso a sus colegas y a sus electores. Con una economía incierta y una campaña polarizada, la política conspiró contra el examen objetivo del tratado. 
 
Sin embargo, hay buenas noticias. La campaña presidencial de EEUU por fortuna concluirá en noviembre, y entonces se calmarán las luchas partidistas y se podrán estudiar seriamente los temas. El partidismo no se acabará, ni es el único obstáculo para el TLC (la AFL-CIO tampoco desaparecerá). Pero las presiones electorales bajarán. 
 
El Gobierno colombiano tardó en reconocer el cambio de poder en el Congreso de EEUU y en ajustarse a él, pero cuando llegue el momento oportuno deberá estar listo para defender su posición.

En los próximos siete meses, no solo deberá seguir mostrando el progreso que ha logrado para reducir la violencia y proteger a grupos vulnerables, como los dirigentes sindicales. También deberá adoptar un plan para alcanzar nuevas metas que afiancen el imperio de la ley.

Pocos previeron la suerte que le esperaba al TLC y no hay escenario que garantice su aprobación. Las declaraciones de los candidatos presidenciales demócratas parecen dejar poco espacio para una solución. Pero el ambiente cambiará al comenzar el nuevo gobierno en enero de 2009. Con suerte, vendrán una agenda más pragmática y un debate racional. 

*Fuente: http://www.thedialogue.org - Publicado el 17 de abril de 2008 en el diario EL TIEMPO de Colombia

 
Documentos del CENM
¡nuevo!

Una visión de largo plazo:
Análisis del documento “Tendencias globales 2035” del Consejo de Inteligencia de los EEUU

ACTUALIDAD

      ELECCIONES 2019

SITIOS WEB RELACIONADOS !! (NUEVO) 

WEB ACADEMIA NACIONAL DE CIENCIAS MORALES Y POLÍTICAS

     WEB SITIO "ROCA HOY"      

  

SECCIONES

ARGENTINA

BOLIVIA
BRASIL

CHILE

COLOMBIA
COYUNTURA
CUBA
DEFENSA
EL SALVADOR
EVOLUCION SOCIOPOLITICA
HONDURAS
IBEROAMERICA
INTERNACIONAL
LAS AMERICAS
LATINOAMERICA

MEXICO

MUNDO
NICARAGUA
OPINION PUBLICA
PARAGUAY

PERU

URUGUAY

VENEZUELA

Opinion Publica Indicadores de opinion publica de Argentina Indicadores de opinion publica de Argentina Indicadores de opinion publica de America Latina

Archivo historico banner_cp.jpg


Indicadores