|
Abr-15-08 - por Rosendo Fraga
El reciente hallazgo de recursos petroleros en Brasil consolida la posición de este país, tanto como líder en América del Sur, como en su condición de ser el único país de la región con vocación de actor global.
Su objetivo estratégico es claro: ser una de las cuatro potencias emergentes del siglo XXI, junto con China, India y Rusia, con los cuales conforma la sigla BRIC, denominación con la cual suelen referirse a los cuatro países en los mercados internacionales.
Las dos potencias asiáticas son importadoras de petróleo, mientras que la tercera es exportadora y, con el hallazgo reciente, Brasil se proyecta también como un país con excedente energético en un mundo en el cual, probablemente, la energía tendrá cada vez más valor.
En América del Sur, Brasil -junto a los doce países que la integran-, posee la mitad en PBI, población y territorio.
Hasta comienzos del siglo XXI, era un neto importador de petróleo, lo cual significaba una vulnerabilidad.
Ello representaba una desventaja frente a Venezuela, el mayor exportador de la subregión y respecto a la Argentina, que se auto-abastecía y tenía márgenes para la exportación. Pero la falta de inversión energética en nuestro país lo hará importador de petróleo antes de que en 2010 cumpla su Bicentenario; al mismo tiempo, Brasil pasará a ser exportador.
Se trata de una manifestación más de un país que tiene estrategia de largo plazo y otro -la Argentina- que carece de ella, absorbido por las urgencias del corto.
|