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Mar-10-08 - por Daniela Espinoza M.*
El gobierno y las regiones no se dan tregua y avanzan hacia los referendos.
A medida que cae el respaldo .al presidente de la República Evo Morales en la clase alta y media, crecen las acciones para consolidar las autonomías departamentales.
Las autonomías no sólo son una nueva forma de organizar el Estado sino también un espacio alrededor del cual se aglutinan las visiones adversas al Gobierno. La influencia de la "Media Luna" ha comenzado a expandirse hacia otras regiones, entre ellas La Paz, donde ya se producen escaramuzas y actos de violencia protagonizados por personas afines al Movimiento al Socialismo (MAS) contra representantes de las clases medias paceñas, encabezados en algunos casos por dirigentes políticos de Poder Democrático y Social (Podemos) y Unidad Nacional (UN). En otras ciudades como Sucre, Cochabamba y, en menor medida, Potosí, también se han registrado movimientos antigubernamentales.
Una serie de encuestas que ha circulado en las últimas semanas, entre las que figura una de Ipsos Captura -con una muestra urbana-, revela que la desaprobación de la clase media al Presidente ha ido creciendo hasta llegar al 54 por ciento en febrero. En la clase alta el 68 por ciento desaprueba al Presidente. Lo contrario ocurre en los sectores populares, en los cuales un 69 por ciento aprueba la gestión de Evo Morales.
Los indicadores de aprobación del Presidente se reflejan también en las tendencias con respecto del referendo para las autonomías. El estudio de Ipsos, con datos de febrero, muestra que casi el 50 por ciento de la clase media está de acuerdo con el referendo cruceño para ratificar el estatuto autonómico, mientras que el 45 por ciento de este mismo sector expresa su desacuerdo. En la clase alta el 66 por ciento apoya a Santa Cruz y en la popular el 68 por ciento está en desacuerdo con el referendo cruceño.
Por si esto fuera poco, la aprobación a los prefectos del eje llega a casi un 80 por ciento entre los sectores sociales de mayores ingresos, en tanto que entre la clase media es del 73 por ciento. El índice de mayor desaprobación de los líderes regionales sale de los estratos sociales más bajos, con un 44 por ciento.
Otros estudios que se desprenden de encuestas recientes reflejan que si el referendo revocatorio se realizara en las próximas semanas el Presidente enfrentaría un panorama difícil.
Si las regiones que votaron por el Sí a la autonomía -Santa Cruz, Tarija, Beni y Pando- en el referendo de julio de 2006 se inclinaran por revocar el mandato del Presidente, representarían el 31 por ciento del voto total, con lo que se conseguiría equilibrar el peso que podría tener La Paz, con el 32 por ciento, que es considerada la plaza fuerte del MAS. Los votos de dos regiones se neutralizarían: Chuquisaca y Oruro, cada una con el 6 por ciento, pero en bandos opuestos. De darse esta situación, el voto del departamento de Cochabamba, que tiene el 18 por ciento, definiría la suerte de Evo Morales, a quien no le alcanzaría el 7 por ciento de Potosí. Si se mantiene esta estructura del voto, es fundamental el voto urbano en los próximos referendos.
Regiones rebeldes
A los permanentes choques entre representantes de la clase media cruceña, respaldados por el Comité Cívico y los movimientos favorables al Gobierno, se han sumado acciones en otros departamentos, como La Paz, donde el pasado jueves los hechos violentos dejaron como saldo algunos heridos y varios daños materiales.
Las instituciones cívicas de Chuquisaca realizaron un Cabildo en la Plaza 25 de mayo de Sucre, en el que la multitud eligió a la disidenta del MAS, Sabina Cuéllar, como Prefecta interina y al ex vicepresidente del Comité Cívico, Juan Luis Gantier, como Secretario General. Las autoridades elegidas tendrán como principal tarea la organización de nuevas elecciones prefecturales el 27 de abril y no el 29 de junio, como planteó el Ejecutivo.
Mientras tanto, en Tarija la corriente autonomista cobra fuerza en todos los sectores sociales y llega a tal extremo de que la vicepresidenta del Comité Pro Intereses de esa región, Patricia Galarza, advirtió al Presidente que "ni se le ocurra" visitar ese departamento porque lo esperarían con "una sorpresa".
"Una actitud visiblemente antidemocrática", como la califica el senador por el MAS, Antonio Peredo.
En Cochabamba, el Prefecto Reyes Villa ha anunciado el inicio del avance del proceso autonómico.El jueves 6 se realizó una "marcha de las cacerolas vacías", luego de la cual se registraron enfrentamientos entre manifestantes a favor y en contra del Presidente.
En Potosí, con menor fuerza, y aparentemente de la mano del alcalde René Joaquino, jefe de la agrupación Alianza Social, ya se dan pasos hacia las autonomías departamentales.
El prefecto de La Paz, José Luis Paredes, ha asegurado que el país será autonómico en 2008.
Sin tregua
Luego que el Ejecutivo forzara la promulgación de tres leyes para acelerar la aprobación de la nueva Constitución Política del Estado (CPE) y bloqueara la convocatoria a los referendos autonómicos -procedimiento que incluso fue censurado por el aliado gubernamental Movimiento Sin Miedo- las regiones resolvieron ignorar normas cuyo trámite de aprobación estaría viciado de ilegalidad.
Pero no quedaron sólo ahí: tanto el Gobierno como las prefecturas, en una clara intención de boicotear los procesos impulsados por ambos sectores, denunciaron desvíos de dinero para, por un lado, financiar las campañas autonómicas y, por el otro, para tratar de frenarlas y anunciaron procesos judiciales.
Santa Cruz, Beni, Tarija, Pando y Chuquisaca impulsan los estatutos que serán sometidos a la aprobación de los ciudadanos, mientras que Cochabamba y, en menor medida La Paz y Potosí, aparentemente van en la misma dirección. Sólo Oruro parece no haber tomado definiciones sobre este tema. Como si se hubiera desatado ya la "fiebre autonómica", un conglomerado de tres provincias y ocho municipios del valle alto de Cochabamba ha manifestado también la voluntad de constituirse como autonomía indígena, para lo cual ya cuenta con su propio estatuto.
El cruce de decisiones ocasionó que la Corte Nacional Electoral (CNE) tenga que convocar de urgencia a los representantes de las cortes departamentales. Producto de las reuniones, el presidente de la CNE, José Luis Exeni, pidió la postergación de los referendos aprobados por el Congreso, argumentando que es técnicamente imposible realizar esas consultas en 60 días.
Depuración
Ex responsables técnicos de la CNE aseguraron a PULSO que la depuración de decenas de miles de ciudadanos del Padrón Electoral "no tiene una explicación técnica", por lo cual se deduce que este proceso podría haber obedecido a otro tipo de causas.
* Artículo publicado en el semanario PULSO de Bolivia en la segunda semana de marzo de 2008
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