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Jul-26-12 - por Rosendo Fraga
Las advertencias sobre la gravedad de la crisis global son explícitas y reiteradas. Diez días atrás, la directora del FMI (Lagarde) advirtió que España e Italia eran una amenaza para la economía mundial por su incertidumbre financiera y que China y Brasil eran un problema por su desaceleración. Cuatro días después, el organismo financiero internacional sostuvo que Europa seguía en peligro, aconsejó la unión bancaria y planteó la existencia de interrogantes sobre la continuidad del euro. Al mismo tiempo y desde los EEUU, el titular de la Reserva Federal (Bernanke) sostuvo una semana atrás que la economía de su país puede contagiarse de la crisis europea, que tiene pocas posibilidades de una rápida recuperación, dio cuenta de que entre junio y comienzos de julio la economía estadounidense se ha enfriado y que el empleo está creciendo menos. Al día siguiente reclamó un acuerdo político entre demócratas y republicanos para impedir la recesión. Analistas privados sostienen que el crecimiento estadounidense seguirá siendo lento. La elección de Obama en gran medida depende de la evolución de la economía y el empleo en los próximos cien días y en consecuencia de la evolución de la crisis europea.
En este marco, lo que suceda con España en las próximas semanas puede resultar decisivo para la suerte de la economía mundial en los próximos meses. El riesgo país español ha batido nuevos récords, arrastrando a las bolsas europeas y afectando las del resto del mundo. Crece la impresión de que será necesario un nuevo rescate -que España pediría formalmente en los próximos días-, como los que tuvieron lugar en Grecia, Irlanda y Portugal, y cuyo monto sumado no alcanza al necesario para España, que es la cuarta economía de la eurozona. Rajoy lo sigue negando, como lo hizo frente al rescate de la banca española que se concretó semanas atrás. Media docena de regiones del país también están a punto de pedir rescate, aumentando la incertidumbre. A ello se agrega que sigue la salida de depósitos del sistema bancario. Al mismo tiempo aumentan las protestas sociales, las que tuvieron lugar en forma simultánea en 80 ciudades, y el ministro de Hacienda dice que el país no tendrá dinero para pagar los salarios de los empleados públicos. Frente a esta situación, el Presidente del parlamento europeo dijo que temía una explosión social en España. La emigración en el país aumentó 44% en los primeros meses del año respecto al mismo período de 2011.
El efecto de contagio de la crisis europea es concreto y puede comenzar por Italia, tercera economía de la eurozona. El primer ministro (Monti) reconoció que el país lucha contra el efecto contagio que se genera a partir de la situación española. Lo hace cuando la pobreza alcanza al 13% de la población y Sicilia está al borde del default, con el primer ministro reclamando la renuncia del gobernador. La caída de la bolsa italiana -al igual que lo sucedido con la española- tuvo impacto continental y mundial. Pero las proyecciones de una caída en dominó de España e Italia pueden ser imprevistas. Cabe señalar que la Moody´s acaba de pasar a perspectiva negativa las calificaciones de las economías más sólidas de Europa (Alemania, Holanda y Luxemburgo), por considerar que pueden verse afectadas por la crisis con epicentro en la Europa mediterránea. Mientras tanto, Alemania mantiene su posición contraria a garantizar los eurobonos, su Corte Constitucional ha dicho que antes del 12 de septiembre no emitirá la sentencia aprobando o rechazando la participación del país en el Fondo de Estabilización financiera de Europa -pese a la presión de los mercados- y fuentes oficiales han dicho que Grecia puede abandonar el euro sin que ello signifique una crisis de la moneda común. La ampliación del Fondo Europeo para financiar los rescates no parece suficiente para revertir la crisis de confianza que, afectando a España, se proyecta al continente.
La misma inacción que muestra el liderazgo mundial frente a la crisis europea se hace patente frente a la escalada de la guerra civil en Siria. Los muertos en 16 meses de insurrección alcanzan a los 19.000 (13.000 de ellos civiles). El ejército combate contra los rebeldes en la Capital (Damasco) y en la segunda ciudad del país (Aleppo) con blindados y artillería. El atentado en el cual murió el ministro de Defensa y los principales funcionarios de la seguridad del país -incluido el cuñado de Assad- ha debilitado mucho al gobierno. La familia del Presidente ya habría salido del país y sus partidarios piensan en la secesión, replegándose hacia el litoral marítimo norte del país, de donde es originaria la secta alauita -fracción esotérica del islamismo chiíta- a la que pertenecen los Assad y que constituye sólo 10% de los 22 millones de sirios. Hacia las ciudades de esa región estaría replegando armamentos y tropas. Las gestiones del enviado de la UN (Annan) siguen sin dar resultado y tanto Rusia como China continúan vetando en el Consejo de Seguridad la intervención militar multinacional. Frente a ella, Assad amenazó con el uso de armas químicas, desdiciéndose después. Francia por su parte reclamó a los rebeldes la formación de un gobierno de transición como en Libia. Pero los riesgos estratégicos que implica la guerra civil siria son mucho mayores, dadas sus fronteras y la significación de los armamentos que posee.
Al mismo tiempo la violencia parece extenderse por el mundo, más allá de las culturas, ideologías, religiones y razas. En los EEUU un joven asesinó a 12 personas e hirió a otras 50 en Denver, en el estreno de la película Batman, reivindicando a unos de sus enemigos de ficción (el Guazón). Días antes, un sueco que estuvo preso en Guantánamo se inmoló en Bulgaria en un atentado suicida, dando muerte a 8 turistas israelíes e hiriendo a 30 más. Al mismo tiempo, el 21 de julio se cumplió el primer aniversario de la masacre que tuvo lugar en Noruega, cuando un hombre aislado y contrario al avance del Islam en Europa mató a 77 personas e hirió a decenas más, en un atentado con el cual pretendió llamar la atención sobre su causa. A su vez, el 22 de julio tuvieron lugar 22 ataques -la mayoría suicidas- en 14 ciudades iraquíes, en los que murieron 107 personas y dejó 160 heridos; este accionar plantea la posibilidad de que Al Qaeda esté detrás de estos hechos. La violencia no parece tener así un hilo conductor claro y definido, al aparecer en todos los continentes, culturas, religiones e ideologías, y constituyendo así un fenómeno global de difícil explicación.
En conclusión: tanto la Directora del FMI como el de la Reserva Federal han realizado diagnósticos claros y precisos sobre la perspectiva negativa que se cierne sobre la economía mundial; por esta razón, lo que tenga lugar con la economía de España en las próximas semanas puede definir lo que suceda con la europea y la mundial en los próximos meses; el efecto cascada de un nuevo rescate español puede contagiar a Italia -como lo reconoce su primer ministro- pero también afectar en diverso grado a las economías más sólidas, como la alemana; la misma inacción que parece mostrar el liderazgo mundial frente a la crisis europea se registra respecto a la guerra civil siria, cuya prolongación encierra riesgos estratégicos importantes, y al mismo tiempo surgen hechos de violencia en diversas culturas, ideologías, religiones y razas, confirmando un fenómeno global difícil de explicar.
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