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May-28-12 - por Rosendo Fraga
La relación entre el gobierno y los sindicatos evidencia una tensión creciente. Las declaraciones de la Presidenta, en las cuales criticó el enriquecimiento de los dirigentes sindicales, generaron una reacción corporativa frente a ella. También criticó a sindicatos “que compran dólares”. Sería una crítica al sindicato de camioneros que meses atrás vendió un inmueble y parte del dinero recibido lo empleo en comprar dicha moneda.
Cristina pareció retomar el discurso que a comienzos de mayo, expresaron tanto el ministro de Trabajo (Tomada), como la ministra de Seguridad (Garré), al criticar a “cierto sindicalismo empresarial surgido en los años noventa con el neoliberalismo”.
Como dijo públicamente Hugo Moyano, esta caracterización parece aplicarse más -paradójicamente- a los aliados sindicales del gobierno, que en su mayoría fueron los mismos de Menem.
Fue el momento en el cual la candidatura del titular del gremio metalúrgico (Caló) para la secretaría general de la CGT quedó en suspenso o incluso fue rechazada desde la Casa Rosada.
Ese momento coincidió con la decisión del dirigente metalúrgico de poner en riesgo su relación con el oficialismo, al imponer un aumento salarial del 23% que, al incluir una suma fija, implica un porcentaje mayor en términos reales.
Mientras los conflictos por la puja salarial se han ido multiplicando, el Ministerio de Trabajo ha recurrido cada vez más a la conciliación obligatoria para impedir las medidas de fuerza y forzar la negociación, como sucedió en el caso de los metalúrgicos o los judiciales de la provincia de Buenos Aires, un gremio alineado con Moyano.
Los acuerdos salariales se fueron cerrando por encima de la pauta oficial. Entre los gremios más importantes cabe destacar que Comercio cerró en 24%, bancarios en un porcentaje similar, y para gastronómicos y alimentación -que firmarían acuerdos en los próximos días- el porcentaje real que obtendrán estará más cerca del 30% que del 23%. En los gremios del sector energético -petroleros pide 32%- los acuerdos que se cierran y negocian también están por encima de la pauta oficial pretendida inicialmente.
El acuerdo del 21% cerrado por la Unión de Personal Civil de la Nación (UPCN), gremio que integra el grupo de los Independientes cercano hoy al kirchnerismo, quedó como un testimonio aislado y no como una referencia para la negociación de los demás gremios.
La simultaneidad entre la definición de la puja salarial y el momento crucial de la ofensiva para desplazar a Moyano de la CGT complicaron la estrategia del oficialismo para moderar los incrementos salariales.
Pero la Casa Rosada después reconsideró su actitud, viendo que la crisis con sus aliados sindicales beneficiaba a Moyano. Entonces buscó rearticular el frente contra el dirigente camionero y volvió a impulsar la candidatura de Antonio Caló para reemplazarlo.
Desde la perspectiva sindical, durante los primeros meses del año la inflación en alimentos ha puesto presión desde sus bases y la frase de “no llego a fin de mes” está generalizada.
De acuerdo a ello, sostienen que no tienen margen para aceptar acuerdos por debajo de la inflación real. El problema ahora es que estos acuerdos salariales se pagarán sobre un escenario económico más difícil -como se perfila para el segundo semestre de 2012- y no en uno de desaceleración como el del primer semestre.
El gobierno intenta un paso hacia la reforma del sistema de salud al elaborar un proyecto por el cual los beneficiarios de las obras sociales y las prepagas podrían atenderse indistintamente, el que comenzaría por las emergencias médicas. Las prepagas no estarían aceptando asociados mayores a 65 años -como lo dispone la nueva ley que regula las prepagas- y sobre esto buscaría actuar el gobierno.
La no actualización de la base para el pago del impuesto a las ganancias y del monto para el pago de asignaciones familiares constituyen un reclamo sindical generalizado. Pero los dirigentes no esperan la actualización antes de julio. Es así como pasarán a pagar ganancias 350.000 trabajadores más y perderán las asignaciones familiares 200.000.
Mientras tanto, el empresario industrial advierte por el incremento del costo laboral en dólares, que de acuerdo a la consultora SEL habría crecido 57% entre 2006 y 2011 y en dicho año el promedio estuvo en 2065 dólares, incluyendo el costo laboral.
Por su parte el Ejecutivo analiza reformar la ley de accidentes de trabajo, buscando reducir la litigiosidad incorporando un plus del 20% por daño moral.
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