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May-18-12 - por Rosendo Fraga
El país del mundo con el cual Cristina Kirchner firmó más acuerdos bilaterales durante su primer mandato fue Venezuela. Es más, firmó con este país más acuerdos que con todos los demás de América Latina sumados. Esto habla de una relación especial y también de afinidad política e ideológica. Además, estos gestos políticos han sido reiterados y coincidentes.
Chávez fue el Presidente del mundo que estuvo más cerca de la Presidenta argentina cuando falleció su esposo. Asimismo, cuando Cristina inauguró las emisiones de la televisión digital argentina eligió dialogar con un Presidente del mundo, que fue el venezolano.
Tanto como estrategia regional como modelo político interno, el kirchnerismo en su primer y segundo mandato (2003-2011) fue una suerte de oscilación entre Brasilia y Caracas: estaba a la izquierda de la primera, pero al mismo tiempo a la derecha de la segunda.
Esta oscilación ha comenzado a alterarse en el tercer mandato kirchnerista, cuando el péndulo oscilante se ha acercado más al modelo venezolano que al brasileño.
La profundización del modelo, anticipada por la Presidente argentina en su campaña electoral, implica un mayor rol del estado en la economía y la exaltación del nacionalismo como valor político en lo externo e interno.
Tanto la estatización de YPF como el cierre de las importaciones se encuadran en este modelo que combina estatismo y nacionalismo.
La estatización y la malvinización de la política exterior acercan el modelo argentino al venezolano, al igual que la creciente personalización del poder y el rol de la familia del líder político en la misma.
La relación de Argentina con los EEUU ha empeorado desde el secuestro del equipamiento de un avión militar norteamericano y en esto también Buenos Aires se ha acercado a Caracas.
Pero quizás es en la política económica donde el modelo argentino se ha acercado más al venezolano en el inicio del segundo mandato de Cristina con el control cambiario, el cierre de importaciones, la eliminación de la independencia del Banco Central, la limitación a la remesa de utilidades y el avance hacia una mayor estatización incluyendo expropiaciones.
La creciente inseguridad caracteriza hoy a Venezuela y Argentina parece ir en la misma dirección, aunque a una velocidad menor.
El acercamiento de Buenos Aires a Teherán que se ha registrado en los primeros tiempos del segundo mandato de Cristina también se asemeja a la política chavista, pero con una intensidad mucho menor.
Los derechos humanos juegan un rol importante en la agenda política del gobierno argentino y ello no sucede con el venezolano; las Fuerzas Armadas son un pilar del régimen de Chávez y no lo son del modelo kirchnerista.
En conclusión, hay diferencias entre el modelo argentino y el venezolano, pero en los últimos meses la tendencia apunta a que se parezcan cada vez más.
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