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Mar-27-12 - por Rosendo Fraga
Posiblemente se trata del conflicto político más importante que enfrenta el oficialismo. El titular de las CGT ha resistido todos los embates del gobierno y ha ratificado que se presentará a la reelección como secretario general de la central obrera el próximo mes de julio. Dentro del sindicalismo ha establecido alianzas con el sindicalismo antikirchnerista que apoyó a Duhalde, liderado por Barrionuevo (gastronómicos), y Venegas (rurales). El secretario general de la central obrera es elegido por el Congreso de la CGT, al cual cada gremio manda una cantidad de congresales correspondiente a su cantidad de afiliados.
La suma de los sectores que responden a Moyano más sus nuevos aliados se acerca a la mitad de los congresales. Pero al mismo tiempo, el secretario general del gremio de camioneros ha mejorado su relación con Armando Cavalieri, titular de uno de los gremios que manda más congresales (comercio) y que integra el grupo sindical denominado Los Gordos, integrado por una decena de gremios grandes.
Si estas alianzas adicionales se confirman, el actual secretario general de la CGT ya tendría los votos para ser reelecto.
El intento del oficialismo de apoyar una candidatura alternativa con Antonio Caló, secretario general del gremio metalúrgico, no está prosperando demasiado.
La industria tiene hoy sólo 14% de los trabajadores formales, que es el marco de representación social del sindicalismo. Con esta base, sólo puede controlarse entre un quinto y un cuarto del Congreso.
Las alianzas de los gremios industriales con Los Gordos y el grupo de gremios también importantes denominado Los Independientes podría estar en condiciones de competir con Moyano, pero en estos dos sectores hay dudas respecto a si enfrentarlo o no.
Las disidencias que en las últimas semanas el oficialismo había impulsado dentro del sector sindical que responde a Moyano -caso Viviani del sindicato de peones de taxis-, ahora parecen diluirse.
Es así como a tres meses de la reunión del Congreso de la CGT que elegirá -o reelegirá- al nuevo secretario general, Moyano parece ir consolidando las alianzas suficientes para mantenerse en el cargo.
Frente a ello, el oficialismo parece decidido a redoblar la apuesta y a precipitar el fin de Moyano antes de julio.
Es así como en las últimas semanas se han reactivado las dos causas judiciales con efectos políticos más amenazadoras para el dirigente camionero.
Tras estar un año inactiva, la causa contra la familia Moyano por supuesta vinculación con lavado de dinero por sus conexiones con la empresa Covelia, que está en manos del juez Oyarbide, se ha reactivado.
El discutido magistrado ha decidido responder al requerimiento de la justicia suiza sin dar parte en el expediente a la familia de Moyano, que como imputada lo ha solicitado.
La otra es la causa por irregularidades en los subsidios que otorga el APE, el organismo que administra los correspondientes a las operaciones de alta complejidad por las cuales las obras sociales reciben una suma compensatoria por su mayor costo.
Una ex diputada santacruceña kirchnerista (Korenfeld), designada a fines de 2011 al frente de la Superintendencia de Seguros de Salud, ha pasado a tener bajo su control el APE.
Ello sucede al mismo tiempo que la Auditoría General de Gobierno, a cargo de un radical (Despouys), ha vuelto a presentar las informes que muestran el pago de subsidios por operaciones inexistentes en varios sindicatos importantes, incluido el de camioneros e incluso también de gremios aliados del gobierno.
Ambas causas judiciales parecen tomar una aceleración, que podría afectar a Moyano y por esta vía complicar su reelección al frente de la CGT.
Esto el dirigente camionero lo sabe y por ello está aumentando sus críticas al gobierno -incluida la Presidente-, incentivando los reclamos salariales y convocando movilizaciones por los conflictos que afectan a su gremio.
Por su parte Moyano, en las últimas semanas, ha ampliado sus alianzas hacia sectores de izquierda, planteando la posibilidad de apoyar protestas de la CTA antikirchnerista que lidera Pablo Micheli (Ate) y del Movimiento Piquetero Barrios en Pie, que se ha alejado del gobierno como otros movimientos sociales.
El dirigente camionero va a evitar un paro general, pero impulsará una suerte de guerra de guerrillas sindical. Un ejemplo de ello son los despidos anunciados en la cadena de supermercados Eki, que afecta a varios cientos de camioneros y a 2.000 trabajadores de comercio.
Mientras tanto el oficialismo ha convocado un acto de apoyo a la Presidenta de la militancia kirchnerista para el viernes 27 de abril en el estadio de Vélez Sarsfield.
La fecha fue elegida buscando evitar que Moyano el mismo día convoque una movilización con motivo del día del trabajo, que es el martes 1 de mayo. Los actos se hacen el viernes porque no es conveniente realizarlos el sábado, domingo o el mismo martes, que son días no laborables, ni el lunes 30, que queda en medio de un domingo y un feriado.
Un año atrás, Moyano llenó la avenida Nueve de Julio con más de 100.0000 personas el 29 de abril, generando un hecho político y social que frenó durante un año la causa del exhorto de la justicia suiza. Lo hizo tras haber llenado el estadio de River seis meses antes, el 15 de octubre de 2010, con motivo de la celebración del 17 de octubre. Fue la oportunidad en la cual se hizo pública la distancia entre Moyano y Cristina ante los propios ojos de Kirchner, doce días antes de su fallecimiento.
La Cámpora pensó realizar un acto en el estadio de Huracán el viernes 9 de marzo en conmemoración del 39 aniversario del triunfo electoral del ex presidente del mismo nombre, pero lo suspendió, optando por concentrar sus esfuerzos con otros sectores de la militancia oficialista para el último viernes de abril.
Cabe recordar que Moyano había llenado Huracán en diciembre del año pasado bajo la lluvia, ratificando su desafío al poder de la Casa Rosada.
Ya sean grandes actos, movilizaciones, pujas saláriales, protestas o reclamos, la dinámica del conflicto entre la Casa Rosada y Moyano tiende a definirse en dos ámbitos precisos: las causas judiciales y la calle.
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