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Nicaragua: Estrategia del fraude PDF Imprimir E-Mail
Nov-17-11 - por Ivan Garcia Marenco *

Supongamos que yo soy el estratega para las votaciones 2011 del FSLN.

Yo se en cuáles JRV en cada barrio, municipio, departamento la oposición ha ganado anteriormente (incluso se los datos exactos, que el CSE no ha publicado, pero que me los ha dado a mí, de las elecciones municipales de 2006, las más cercanas en el tiempo, y las mejores para hacer pronósticos de lo que va a pasar en estas últimas elecciones). Entonces, quirúrgicamente, me preparo, con la colaboración del CSE, a cambiar los resultados en esas JRV (disminuir los votos del PLI, el único adversario de cuidado, o anularlos todos , aumentar los votos del FSLN).

Para los lugares en que siempre el FSLN ha ganado doy instrucciones de que los miembros de Juntas del CSE y los fiscales del FSLN, con el apoyo de los policías electorales, jóvenes militantes selectos del FSLN, estorben todo lo posible la acción de los fiscales del PLI en las JRV.

1- Para  antes del día de las elecciones:

a- Compro a todos los candidatos, fiscales, etc. que me sea posible del PLC, de ALN y de APRE para que no apoyen las demandas o protestas del PLI contra las irregularidades que el CSE cometa, y se alíen con mis aliados del CSE para desestimar al máximo estas demandas en todas las etapas del proceso. Esto me ha sido posible porque en todos esos partidos, aunque menos en el PLC (que, de todos modos, no representan una masa considerable de votantes) todos ellos son venales, prebendarios, sin convicciones ni liberales ni sandinistas, sino simplemente políticos oportunistas. 

b- Estorbo la entrega de cédulas EN ESOS LUGARES (barrios, municipios, comarcas) para los posibles nuevos votantes del PLI .

c- Aseguro la entrega de cédulas a mis esperados nuevos votantes (los que tengo registrados en los CPC , en la Juventud Sandinista, los hijos de beneficiados con Hambre Cero o Usura Cero, o Casas para el Pueblo), distribuyo cédulas (supletorias, ilegales) a habitantes de mis lugares para que puedan votar (doble) en los lugares de ellos;

d- Aseguro al máximo que los fiscales que ellos tienen preparados no reciban acreditaciones, para que simplemente en esos lugares selectos no haya fiscales del PLI . Y sin fiscales del PLI, puedo hacer lo que me da la gana en cada Junta Receptora de Votos para alterar los resultados.

e- Decreto por el CSE que los códigos “secretos” de cada JRV no van a ser construidos justo antes de comenzar las votaciones con una cifra al azar, con la colaboración de los miembros de la Junta y los fiscales de todos los partidos, como lo manda la Ley Electoral, sino que preparo selladores con un código para cada JRV que yo ya conozco).

f-  Preparo con anticipación en el CSE urnas “preñadas” con votos para esas JRV seleccionadas (con los códigos “secretos” ya escritos).  Esas urnas, o los votos marcados dentro de ellas, me van a servir para sustituir los votos válidos en todas las JRV posibles en que vayan a ganar los del PLI. Las guardo en un sector del edificio adonde se prohíbe la entrada de cualquier fiscal o persona extraña al personal del CSE.

g- Sustituyo todos los fiscales del PLI que me es posible, aprovechando que, intencionalmente, he preparado en el CSE su solicitudes de forma inadecuada, y, por lo tanto, ilegal, con gente afín al FSLN.

2- Para la víspera de las elecciones

a- En un sector que tengo claramente identificado de juntas problemáticas para el FSLN, doy instrucciones de que no se permita la entrada de los observadores electorales. De hecho, en un 20% de la muestra al azar elegida por la UE, se les negó el ingreso hasta entrado el día mismo de las elecciones y en un 25 % en el caso de la OEA. De esta forma, se obviaron testigos calificados, exigidos por la Ley Electoral, de las irregularidades y delitos electorales que siguen más adelante. Es de esperar que además de este 20% y 25 % de esas muestras, la lista que se tenía de los lugares “críticos” donde se ejercieron actos ilegales fue mucho más amplia. Hay pie para pensar que el 25 o 30 por ciento del total de Juntas conformaba el sector de Juntas seleccionadas donde el fraude se practicó de forma más avallasadora.

b- El material electoral, donde van mis urnas “preñadas”, es trasladado hasta las JRV desde el CSE sin la presencia de ningún fiscal de ningún partido el sábado 15 al fin de la tarde.  Ahí, durante al menos dos horas, preparo a mi gusto todo el material electoral (boletas en blanco, en cantidades suficientes para que alcance para todos los votantes ilegales que voy a permitir entrar en esa Junta, y no necesariamente, como manda la Ley, 400 boletas en blanco, más el sellador para el código falsamente secreto, que se va a usar con cada boleta que se entregue a los votantes). En un lugar de acceso prohibido, guardo las bolsas en que vienen las boletas “preñadas” o las boletas mismas, para ser usadas en el momento más oportuno. Para todo esto, el personal del CSE está perfectamente entrenado.

c- Comenzada la noche del sábado, en todas las Juntas menos en un sector especial, se permite la entrada a las JRV de los fiscales suplentes incluídos los del PLI, pero no a los propietarios, el sector de los adversarios mejor preparado y entrenado para contrarrestar el fraude. Las JRV ya están cerradas con llave. Ellos ni siquiera  pueden ver los paquetes con el material  sobre la mesa y sellado sino hasta el día siguiente. En el sector del edificio donde he guardado las boletas ilegalmente marcadas, tengo toda la noche para hacer lo que quiera, sin testigos, con ese material.

3- Para el Día Domingo 6, de las elecciones en las JRV

a- El domingo a las 6 a.m. se permite la entrada de los fiscales propietarios y suplentes a las JRV, incluidos los del PLI, en todas las Juntas menos en el sector especial de Juntas más problemáticas para el FSLN donde en ningún momento se permitió la entrada de fiscales del PLI, ni tampoco la presencia de observadores electorales. 

b- En Juntas donde no hay testigos problemáticos (los del PLI) ni observadores electorales, las urnas ya están armadas a las 6 a.m. cuando ingresan los demás fiscales. Éstas pudieron estar “preñadas” con la cantidad de votos ilegales pro FSLN que calculé en mis planes. En las otras Juntas, tal vez la mayoría, los cubículos de votación y las urnas se arman a partir de láminas de cartón plegable en presencia de los fiscales (por lo tanto, se constata que las urnas estaban vacías al comenzar).

c- Contra la disposición de la Ley Electoral y a pesar de las protestas, registradas, de los fiscales de la Alianza PLI, no se cuentan las boletas vacías que están en cada uno de los paquetes al ser abiertos. Como tampoco se permitió al final contar las boletas sobrantes, está más que claro que el CSE no quería que se detectara la integración en las boletas de boletas ilegales premarcadas. Y eso es más cierto si se tiene en cuenta que hubo JRV donde votaron hasta 600 personas, siendo que el máximo permitido por la Ley Electoral es 400.

d- Tampoco se atiende a la exigencia de los fiscales del PLI, con base en lo que manda la Ley Electoral, de que cada boleta que se entregue a cada votante tenga un código de JRV construido al azar antes de comenzar las votaciones ni que la boleta se entregue al votante con dos firmas de los miembros de la JRV y no sólo con una. No se satisface la intención evidente de la Ley Electoral de que la falsificación de una boleta sea difícil.

e- Se anulan votos por haber sido marcados (a favor de la Alianza PLI) con lapiceros diferentes a los provistos en el sitio de votación por el CSE, lo cual es completamente discrecional, arbitrario  e impositivow y constituye una prohibición de lo que la ley no prohíbe. Asimismo, se anulan votos porque al marcarlos el votante se salió del círculo, sin que pueda demostrarse en absoluto que marcó o intentó marcar dos casillas. Otra completa arbitrariedad más allá de lo que la ley prohíbe. Y todo eso sucede sólo en casos de votos a favor del PLI.

f- En muchas de las JRV seleccionadas, se agregan muchas hojas de votantes fuera del padrón, sin que realmente se verifique que esos votantes viven en la circunscripción de cada una de esas JRV, lo cual es ilegal y hace inútil la provisión de la Ley de que fundamentalmente los votantes sean los registrados en el padrón. Al contrario, no se permite a muchos votantes que obviamente se sospecha que son simpatizantes de la Alianza PLI que voten sólo con su cédula de identidad donde se consigna que su domicilio es en la circunscripción de la JRV, como lo permite la Ley Electoral.

g- Se detectan muchos votantes que votaron en dos, tres y hasta cuatro lugares diferentes en las Juntas seleccionadas. Se ha constatado que si el líquido con que se mancha el pulgar se remueve con agua de inmediato, se borra sin dejar huella.

h- En las Juntas donde no existió fiscal del PLI, los datos registrados en las Actas no corresponden con el conteo real, tratándose en todos los casos de votos inflados para el FSLN y reducidos para la Alianza PLI. 

i-  El CSE proporciona almuerzo a sus funcionarios en la JRV, a policías electorales, fiscales del FSLN,  ALN, de APRE, y no del PLI ni del PLC, lo cual delata el pacto entre todas estas fuerzas y el CSE.

j-  Con toda evidencia, se arman trampas para poder expulsar al fiscal del PLI antes del conteo final, evitando así que participe en el escrutinio y tener que darle copia del Acta. En otras ocasiones, se alteran en el Acta los resultados del escrutinio a favor del FSLN y en contra de la Alianza PLI sin atender a las protestas de su fiscal o expulsándolo al momento del conteo.

k- Al comenzar el conteo no se cuentan, lo cual es ordenado por la Ley Electoral, las boletas no usadas, ni se marca cada una de ellas (véase el numeral relacionado 1f-).

l-  En muchas Juntas no se hacen copias de las Actas o no se da una copia al fiscal del PLI.

m- En muchas Juntas, el conteo no refleja ninguna correspondencia matemática correcta.

n-  Al cerrar la Junta, no se fija en la pared en muchas Juntas los resultados de la elección. 

o-  Por orden de la Coordinadora de Junta, cargo no contemplado en la Ley Electoral pero provisto de poder absoluto, no se permite a ningún fiscal acompañar los resultados electorales en el autobús designado por el CSE para transportarlos al Centro de Cómputo, a no ser en contados casos en que la presión de los fiscales del PLI consigue que se monten sus fiscales propietarios. En todo caso, se cargan en el camión paneles no usados de cartón que permiten la construcción rápida de urnas electorales nuevas, ilegales. En el camino se apagan las luces y se arrincona a los fiscales del PLI en la parte trasera del bus, con todo el personal del CSE y de los otros fiscales en la parte delantera. Por orden de la Policía se apagan las luces, con pretexto de medida de seguridad, y los fiscales pueden oir que evidentemente se está manipulando el material electoral, pues escuchan frases como: “no pongás esa Acta, poné esta otra”. Al llegar al centro de cómputo no son autorizados a ingresar. En resumen, desde que las boletas dejan las JRV, éstas están en manos del CSE y fiscales del FSLN sin ninguna testificación de fiscales del PLI hasta que llegan, sin saberse cómo, al local de computación, sin que pueda establecerse si han sido o no manipuladas, ni si, en concreto, se ha integrado con las boletas legales otras marcadas ilegalmente.

4- En el centro de cómputo

a- Las Actas originales, que serán los insumos para ingresar los datos en la computadora, ordenarlos y contarlos, se han alterado: como están escritas con lapiceros (uniformes, y por eso la molestia de que algunos votantes usaran sus propios lapiceros), es fácil convertir unos (1) en 7 o 9, 3 en 8, 7 en 9, o agregar ceros a la derecha (para aumentar las cantidades) o a la izquierda (para disminuirlas). Pero estas actas originales deberían ser idénticas en su contenido aritmético a las copias de los fiscales que no hayan sido ostensiblemente alteradas (es muy difícil alterar sin que se note lo captado a través de papel carbón).

b- Los grabadores intencionalmente, en un descuido de los fiscales o sin la presencia de éstos, pueden introducir datos errados en la computadora al copiar las actas, y lo han hecho.

c- Se ha obstaculizado por todos los medios la observación y verificación de los fiscales, o se ha expulsado del centro de cómputo a los del PLI.

d- Un equipo de hackers ha arreglado con programas ad hoc que los datos que se almacenan sean alterados a favor del FSLN y en contra del PLI.

e- El Presidente del CSE ha dispuesto no publicar los datos junta por junta, y siempre ha dado sólo resultados acumulados falsos, inventados.

Conclusión

 ¿Suena todo esto como algo inverosímil?, ¿novela de misterio?

Prácticamente todas las acciones mencionadas en esta simulación de estrategia están demostrados que pasaron, por fiscales, observadores, organizaciones de derechos humanos.

¡Que no se crean los datos del CSE hasta que no haya publicado los datos junta por junta y haya habido tiempo de cotejarlos con las actas existentes!

* www.confidencial.com.ni

 

 

 
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