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Ago-18-11 - por Rosendo Fraga
Este año la conmemoración de un nuevo aniversario de la muerte del General José de San Martín ha tenido características singulares.
Es que por iniciativa del ministro de Defensa chileno, Andrés Allamand, secciones de la Escuela Militar, Naval y de la Fuerza Aérea de su país participaron en la formación y el desfile con los cuales se conmemoró al prócer en la plaza que lleva su nombre. Como es tradicional, se realizó a las tres de la tarde, hora en la cual expiró el Libertador en Francia en 1850.
Los ministros de Defensa de los dos países estuvieron antes en la Catedral de Buenos Aires, donde se encuentran los restos de San Martín, en una ceremonia religiosa en su recordación.
En la Plaza San Martín hablaron ambos, destacando el rol que las Fuerzas Armadas han tenido el proceso de integración bilateral, constituyendo la primera fuerza permanente binacional -denominada Cruz del Sur- para intervenir en operaciones de paz en el marco de resoluciones de Naciones Unidas.
La cuestión militar -en otras épocas la faz más compleja de la relación para la integración- avanza ahora más rápido incluso que las vías de comunicación que son necesarias no sólo para la integración, sino también para la salida de la producción argentina hacia el Océano Pacifico, que está pasando a ser el primer ámbito del comercio internacional tras cinco siglos de predominio del Atlántico.
Así mismo, coincidieron en el mandato histórico que significa para los dos países el rol fundacional de San Martín, que obliga y compromete a profundizar esfuerzos en la dirección de una mayor integración.
La presencia militar chilena en la conmoración es un hecho singular que se repetirá, de ahora en más, cada diez años en aquellos que terminen en 0.
Una actitud recíproca podría ser conveniente para resaltar simbólicamente la importancia del pasado histórico como fundamento no sólo de la relación bilateral del hoy, sino también del mañana.
Ello ocurrió al día siguiente de que el Embajador de Chile en Argentina, Adolfo Zaldívar Larrain, presentara en el Consejo Argentino de las Relaciones Internacionales (CARI) su libro Integración Chile-Argentina. Desafío del siglo XXI, un verdadero programa de acción para avanzar en este camino.
La formación militar reunió a los cadetes chilenos junto con secciones correspondientes del Colegio Militar, la Escuela Naval y la Escuela de la Fuerza Aérea y el Regimiento de Granaderos montado al completo con su fanfarria, la cual ejecutó la marcha de San Lorenzo que fue coreada por los asistentes al acto, muchos de ellos circunstanciales, al tener lugar pasado el mediodía de una jornada laborable.
La iniciativa del ministro de Defensa chileno confirma una vez más cómo la historia es un instrumento eficaz para la política exterior, sobre todo cuando dos países tienen un origen común y a lo largo de dos siglos de historia independiente -que ambos conmemoraron en 2010-, y teniendo la segunda frontera en extensión más larga del mundo, nunca tuvieron que lamentar ningún choque bélico.
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