Navegador

Buscador

Investigaciones sobre Defensa

Suscripción a newsletter

Si desea recibir nuestro newsletter, por favor ingrese sus datos.
 
Inicio arrow Análisis arrow Bolivia arrow Bolivia: Potosí entre la eterna frustración y su incierta combatividad

Bolivia: Potosí entre la eterna frustración y su incierta combatividad PDF Imprimir E-Mail

Ago-24-10 - por Jaime Chumacero*

Propone el autor una reveladora mirada a la situación vivida en Potosí las dos últimas semanas, a raíz de una movilización que literalmente ahogó a la capital de ese departamento; analiza asimismo la viabilidad de las demandas planteadas al Gobierno y hace votos por la emergencia de nuevos liderazgos.


Escena televisiva primera. La población más humilde de Potosí, mujer de pollera quien con lagrimas en los ojos declara que si no se atiende las demandas van a preferir pertenecer a Chile o a Argentina, antes que a Evo; por la calle, más propiamente por la céntrica Avenida Camacho, tímidamente asoma una bandera izada por alguien, con los colores blanco, rojo y azul… comentarios y más comentarios en las calles… se habla de que inclusive, el Presidente de Chile estaría complacido y apresuraría prontamente a agilizar la anexión de Potosí a Chile, comentarios más y menos, dichos y diretes.

Escena vivencial segunda. Paraninfo universitario… donde los ayucos de la Universidad han sido citados, bajo el amedrentamiento de quitarles 50 bolivianos de sus pagas, ante la inasistencia a todas las convocatorias emitidas anteriormente; bajo tal amenaza no falta nadie, la discusión se enciende más rápidamente y se determina realizar la marcha desde Potosí hasta la ciudad de La Paz, con la participación de absolutamente todos.

Tercera escena. El Consejo Consultivo de la dirigencia cívica determina asistir al diálogo en la ciudad de Sucre sobre los seis puntos de la demanda potosina, a realizarse el jueves 12 (este artículo fue escrito entre la media noche del miércoles 11 y el amanecer del jueves 12), en una flagrante inconsistencia con lo acontecido el martes 10, cuando se esperaba tratar en Sucre el punto del conflicto por la delimitación territorial en entredicho con Oruro y, paralelamente, en la ciudad de Potosí, los cinco puntos restantes; entonces, ante los indicios de que este diálogo paralelo no se realizaría, se produjo la ruptura aún antes de empezar a dialogar.

Cuarta escena. Un maltrecho liderazgo departamental con una votación obtenida de más de dos tercios (67%) es subutilizado de manera forzada aún antes de que el mismo logre constituirse e instalarse y emplear la reciente herramienta legal autonómica aprobada. Liderazgo malbaratado y pérdida de interlocutor con el Gobierno Nacional, conclusión… vacío de poder en Potosí.

Quinta escena. Un pueblo, inicialmente entusiasta, obligado a acatar la extrema medida supervigilada por organizaciones sociales, que a solo asomo de un comerciante con víveres se los decomisan (garantizando la alimentación de los que ofician de vigilantes) y nada para el pueblo. La medida se radicaliza, se enciende y grita “¡Potosí federal!”, luego se asombra de no ser atendida y escuchada, y luego… luego se frustra y vuelve a la escena primera.

¿Y todo esto?... Es la descripción de un pueblo potosino, que empezaba a levantar cabeza después de haber atravesado por situaciones increíblemente difíciles, tal vez apocalípticas, como las vividas en los años 80’ del siglo pasado (sequía, hiperinflación y relocalización), con una antigua referencia poblacional expulsada y perdida, y una población de reciente asentamiento, de inmigrantes, mayoritariamente provenientes de las áreas rurales del mismo departamento de Potosí, quienes tuvieron la inmensa capacidad de hacer transir a la ciudad de su absoluta dependencia laboral a una sola empresa, tal y como era la Comibol, a una economía informal de subsistencia primero y después poco a poco a un servicio técnico industrial por cuenta propia, bastante dinámico, que posibilitaron un crecimiento de la mancha urbana de más del cien por cien en menos de 20 años, antes insospechado.

Mientras tanto las casonas e iglesias de la ciudad vieja y pétrea ven en silencio el transcurrir de la mayoría poblacional transitoria que se disgrega y a la pequeña, muy pequeñísima población establecida que se aferra, cual garrapatas, a los pocos puestos públicos de una institucionalidad bastante fragmentada, quienes con celo y temor ven el acceso a la gobernación de un foráneo no citadino, que viene con la fortaleza de su votación obtenida y a quien se debe domesticar prontamente, ante la sugerencia del mismo de cambiar a toda la burocracia prefectural e introducir como empleados a los provenientes de las provincias, eso no habrían de tolerarlo.

Por otro lado, la dirigencia cívica regional, recién estrenada como tal, la misma que proviene de una dirigencia universitaria que estuvo como protagonista en una lucha de larguísima duración, como fue el largo cierre de la principal casa de estudios de Potosí, la “Tomás Frías”, la misma que después de haber pasado todo un año –2007– de perjuicio (tanta duración de cierre de aulas jamás se vio, ni siquiera en dictadura) volvió como si nada al mismo trajín de nepotismo y quizá peor, demostrándose tempranamente una vocación de lucha extrema sin estrategia definida (vale decir: sacrificar para no conseguir nada), sino tan sólo el encumbramiento personal que los catapulta a unos a ser diputados recuperados por el presente esquema gubernamental y a otros a ser dirigentes regionales, acostumbrados a no definir nada o a vivir cómodamente en la indefinición, asesorados por personas que acostumbran a hacer disquisiciones teóricas sin aterrizaje alguno, tal y como sucede con las aguas del Silala (¿es manantial o es río?, ¿es de escurrimiento natural o de presión?, ¿tiene recarga o no?), y si se plantea hacer una investigación resaltan los prejuicios ante las futuras evidencias y se oponen a todo, y si se deja traslucir que un tribunal imparcial determine la situación, entonces viene la sospecha y sentimiento de inferioridad que considera que dicho tribunal o cualquier otro actuará siempre en su contra.

Entre los seis puntos de reclamo de atención al Gobierno, existen dos que son absolutamente contradictorios entre sí: la preservación del Cerro Rico y la exigencia de funcionamiento del complejo de Karachipampa. Este complejo está siendo modificado como fundidora de zinc, ya que originalmente era para tratar complejos de plata y plomo, la fundidora nunca funcionó por falta de este tipo de cargas que garanticen el encendido de hornos permanentemente, ante esta eventualidad, el Cerro Rico cuenta en todas sus piedras internas y externas con minerales de zinc y plata para proveer a semejante complejo en funcionamiento, conjuntamente al complejo de Manquiri, el mismo que recupera a través de un proceso de licuación prácticamente hasta el 2 por ciento de mineral existente en cualquier piedra; éstos determinarían la desaparición del Cerro Rico. Cuando se habla de la preservación del Cerro todos así lo quieren, pero nadie hace nada por el absoluto temor a los cooperativistas y sobre todo a los dueños de los ingenios, que hoy por hoy se constituyen en la nueva rosca de la minería potosina.

Lo del aeropuerto, esto está inscrito en la médula de los potosinos, quienes hemos visto bajo ese pretexto asentamientos de militares estadounidenses que supuestamente ampliarían y viabilizarían dicho aeródromo como internacional; el anterior prefecto masista alguna vez determinó que dicho aeropuerto no servía para nada, pero al poco tiempo definía una nueva ampliación de la pista de aterrizaje.

Finalmente, acerca del entredicho de la delimitación entre Potosí y Oruro, sobre la pertenencia del cerro Tahua, ocurre que el mismo que tiene un yacimiento de piedra caliza, materia prima para la elaboración de cemento. Potosí, a diferencia de los otros departamentos, cuenta en su registro histórico con vasta documentación, como el documento escrito a fines del siglo XVIII, por Pedro Vicente y Cañete, donde hace una explicitación de la anteriormente jurisdicción de la Capitanía de Potosí.

Como corolario, debo manifestar, la absoluta marginalidad actual en la que nos encontramos los potosinos, la huelga dura demasiado (más de 15 días) y no existen visos que garanticen la satisfacción de los puntos exigidos. Cuán diferente es esta realidad de la gestada por las movilizaciones de El Alto, el mismo que con tan sólo 10 días de paro cambió el curso de la historia de Bolivia, pero sobre todo garantizó en todo momento el surtido de alimentos para su población.

Si uno aprende de sus errores, probablemente la próxima lucha la dará con mayor tino.

Potosí, que tuvo muchas de estas experiencias, parecería no haber aprendido, pero no es así, existe una ciudadanía nueva, en realidad bastante nueva, que vive en y de una vieja tradición y gloriosa historia de su ciudad y la significancia de su Cerro. Esta nueva ciudadanía determinó hacer futuro en Potosí, vivir y morir en Potosí, a diferencia de la anterior, que hizo dinero en ella pero se lo gasto e invirtió en otras ciudades. Éste es el dilema y esperamos que esta vez esté acompañado de la aparición de una nueva dirigencia, honesta, con visión y comprometida con su pueblo, cuyo sacrifico merece mejor conducción.

*Artículo publicado por el semanario PULSO de Bolivia

 
GLOBAL TRENDS 2035
¡nuevo!


EL MUNDO EN 2035

ACTUALIDAD

ARGENTINA
El concepto de la reforma laboral

LATINOAMÉRICA
La elección de Venezuela y sus efectos políticos

INTERNACIONAL
Un mundo tenso e incierto

EVOLUCIÓN SOCIOPOLÍTICA
Balance de la conflictividad social argentina durante septiembre

DEFENSA
El debate sobre defensa y seguridad

OPINIÓN PÚBLICA
Seguimiento de intención de voto a presidente (Dic 2013 - Nov 2015)

OPINIÓN
Proyección del bicentenario de Chacabuco

SECCIONES

ARGENTINA

BOLIVIA
BRASIL

CHILE

COLOMBIA
COYUNTURA
CUBA
DEFENSA
EL SALVADOR
EVOLUCION SOCIOPOLITICA
HONDURAS
IBEROAMERICA
INTERNACIONAL
LAS AMERICAS
LATINOAMERICA

MEXICO

MUNDO
NICARAGUA
OPINION PUBLICA
PARAGUAY

PERU

URUGUAY

VENEZUELA

Opinion Publica Indicadores de opinion publica de Argentina Indicadores de opinion publica de Argentina Indicadores de opinion publica de America Latina

Archivo historico banner_cp.jpg


Indicadores