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Ago-11-10 - por Ignacio J. Osacar (Coordinador de la Comisión de Defensa del CENM)
Las Fuerzas
Armadas brasileras realizaron entre el 19 y 30 de julio la Operación
Conjunta "Atlántico II", en la denominada "Amazonia Azul" (aguas
jurisdiccionales y Zona Económica Exclusiva (ZEE)) y en los estados
de Rio de Janeiro, Sao Pablo y Espiritu Santo, como así también en
los archipiélagos Fernando de Noronha y San Pedro y San Paulo. Las
autoridades brasileras han expresado que se trata del mayor ejercicio
conjunto realizado hasta la fecha por la cantidad de personal y medios
que se empeñaron.
Estas ejercitaciones
se desarrollan como consecuencia de la nueva Estrategia Nacional de
Defensa lanzada por el Presidente Lula da Silva en el 2008 en donde
se prioriza la defensa de la costa Atlántica y la Cuenca del Amazonas.
La coordinación
del ejercicio fue responsabilidad del Ministerio de Defensa y la dirección
del mismo fue ejercida por el Comandante de Operaciones Navales. El
objetivo general fue el adiestramiento de las Fuerzas Armadas para la
defensa de los intereses nacionales vitales. El "Atlantico II" comprobó
el planeamiento que se ha estado realizando durante los últimos tres
años para la defensa de los recursos del mar y las infraestructuras
de alto valor estratégico del suroeste del Brasil. Algunas fuentes
brasileras afirmaron que el ejercicio costó USD 5.600.000.
Se simularon
escenarios donde se materializan dos amenazas: sobre los recursos petrolíferos
y la pesca. Los primeros se desarrollaron particularmente en instalaciones
localizadas en Bacias de Campos, Espiritu Santo y Santos, y sobre la
infraestructura de petróleo y gas de la región sudeste en general.
Las operaciones vinculadas con la protección de actividad pesquera
se realizaron en los archipiélagos de Fernando de Noronha y San Pedro
y San Paulo.
Cabe destacar
las dificultades operativas y logísticas que imponen las distancias
a estos archipiélagos para su vigilancia y defensa. El Fernando de
Noronha se encuentra a 360 Km de la ciudad de Natal (Rio Grande do Norte),
y el de San Pedro y San Pablo a 1010 Km del mismo punto. Sin embargo
también existen otras formaciones insulares más al Sur, como la Islas
Trinidade y Martin Vaz a 1150 Km al Este de Vitoria (Espiritu Santo)
habitadas solamente por un reducido destacamento naval.
La situación
impuesta por la dirección del ejercicio expresa entre otros conceptos
la existencia de "codicia de intereses extranjeros sobre los recursos
petrolíferos y pesqueros de la ZEE, con empleo de medios convencionales
y asimétricos."
Las ejercitaciones
abarcaron una gran amplitud geográfica y simultaneidad de acciones
en defensa de los vitales recursos económicos que se localizan a lo
largo de la costa y en la región sudeste. Se desplazaron unos 10.000
efectivos en actividades operacionales y de apoyo a la comunidad civil.
La Armada empleó
las Fragatas "Bosisio" y "Constitucao", las Corbetas "Caboclo",
"Jaceguai" y "Frontin", los Buques de Desembarco de Tanques
"Alte. Savoia" y "Mattoso Maia", el Buque de Desembarco Muelle
"Rio de Janeiro", el Submarino "Tupi", 2 Barreminas, 3 Remolcadores
Oceánicos, 4 los Buques de Patrulla y la Agrupación de Buzos de Combate.
La Aviación Naval asignó 2 helicópteros Super Puma, 1 Sea King y
2 Super Lynx y los Fusileros Navales (Infantería de Marina) 6 vehículos
blindados anfibios AAV-7, 6 vehículos blindados transporte de personal
M-113, y 2 cazatanques SK.
El Ejército
participó con la 1ra División de Ejercito, compuesta por la Brigada
de Infantería Paracaidista, la 4ta. y 9na. Brigada de Infantería Motorizada
y la 12va Brigada de Infantería Ligera (Aeromovil) agregada, además
de elementos del Comando de Aviación de Ejército, el 6to Grupo de
Lanzacohetes Múltiples, la Compañía de Defensa QBN, el Comando de
Artillería Divisionaria de la DE 1 con sus grupos orgánicos, la 1ra
Compañía de Guerra Electrónica, la Brigada de Operaciones Especiales,
la 1ra Compañía de C2 (Comando y Control) y la Base de Apoyo Logístico
del Ejército.
La Fuerza Aérea
sumó 2 cazabombarderos A-1 Falcao, 3 aviones de patrulla P-95 Bandeirulha,
1 helicóptero Super Puma y 1 SC-95 Bandeirante.
Además de
las actividades estrictamente militares, se realizaron Acciones Cívico
Sociales en distintos municipios, en los que se asistió a sectores
de bajos recursos, residentes de la zona de las operaciones. Estas actividades
comprendieron atención médica y odontológica en salas de primeros
auxilios.
En el aspecto
comunicacional se difundió entre la población local la importancia
del concepto oceánico de "Amazonia Azul", destacando su valor equivalente
respecto a la continental "Amazonia Verde", por los recursos económicos
existentes (petróleo, gas, pesca y minerales), como así también en
lo referido a lo ambiental y científico, con el fin de fortalecer
la conciencia marítima en la sociedad brasilera.
Es remarcable
que el interés institucional se proyectó en la convocatoria de estudiantes
de comunicación social de universidades públicas y privadas para que
adquirieran experiencias sobre el ámbito militar, probablemente con
la finalidad de incentivarlos hacia un futuro profesional ligado a las
Fuerzas Armadas en condición de civiles o militares.
No se desaprovechó
tampoco la operación para realizar presentaciones en colegios secundarios
localizados dentro de la zona operativa con la finalidad de favorecer
la incorporación de jóvenes a los institutos de formación militares.
Dentro del
marco integral del ejercicio cada Fuerza contribuyó con sus misiones
tácticas específicas. La Armada realizó ejercicios de Defensa de
Isla Oceánica, Control de Área Marítima, Operación Anfibia, Operaciones
Especiales, Defensa de Puertos y Áreas Sensibles, Contraminado y Minado
Defensivo de Puertos. El Ejercito por su parte efectuó Defensa de Infraestructuras
Energéticas (Angra dos Reis y Macaé), Defensa de Costas, Defensa de
Industrias de Material de Defensa, Operaciones Especiales, Defensa Externa
de Puertos y Terminales Petrolíferas. La Fuerza Aérea ejecutó Patrulla
Marítima, Misiones de Ataque, Transporte Aéreo Logístico y Coordinación
y Control del Espacio Aéreo.
El Ministro
de Defensa, Nelson Jobin, durante su visita al componente de la Fuerza
Aérea Brasilera, expresó a los medios que la finalidad de estos
ejercicios era identificar las vulnerabilidades actuales. Agregó que
se deben definir cuales son los problemas y dificultades existentes
para elaborar conclusiones finales y determinar así necesidades. Remarcó
que su primera impresión era que las vulnerabilidades eran grandes
y que es importante saber cuales son las capacidades con que se dispone
realmente. Puntualizó algunos datos salientes como la falta de medios
de visión nocturna y de misiles antisubmarinos.
La finalización
del Atlántico II marca el inicio de una nueva etapa histórica, al
aprobar el Senado el 4 de Agosto el proyecto de ley complementaria del
Ejecutivo (PLP) 543/09 que refuerza el control civil sobre las Fuerzas
Armadas, crea finalmente el Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas
y otorga atribuciones policiales a las Fuerzas Armadas en las regiones
fronterizas y las reservas indígenas. El presidente Lula da Silva promulgará
esta ley poco antes de entregar el mando presidencial con lo cual quedará
consolidado como el iniciador de la mayor reforma de la Fuerzas Armadas
brasileras del Siglo XXI.
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