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Mar-31-10 - por Daniela Espinoza M.*
Hasta hace poco tiempo la mayoría de los dirigentes de movimientos sociales eran enemigos declarados de las autonomías. Ahora, convertidos en candidatos a gobernadores departamentales, defienden el nuevo modelo de organización y no vacilan en hablar de sus ventajas.
Todos los candidatos aseguran que habrá que hacer ajustes en el estatuto autonómico para que el proceso se ejecute de manera ordenada y beneficiosa. Sostienen que la función de la Asamblea Departamental será fundamental para plasmar en la legislación una visión de desarrollo regional.
En lo que se refiere a la economía, los aspirantes coinciden en que al asumir nuevas competencias las prefecturas podrán identificar mejor las prioridades para alcanzar un mayor desarrollo departamental y conseguir, en última instancia, que La Paz recupere un sitial de liderazgo en el país.
La gestión de recursos externos para impulsar mejoras en la red caminera departamental, la aplicación de estrategias de desarrollo productivo para transformar a La Paz en uno de los principales exportadores del país, la generación de condiciones para el despegue industrial, la promoción del turismo y la reactivación minera e hidrocarburífera forman parte de las agendas de quienes quieren ser elegidos gobernadores el 4 de abril.
No faltan los proyectos ambiciosos, como la instalación de un centro de ensamblaje de tractores o el muchas veces postergado complejo agroindustrial de San Buenaventura.
Una de las principales preocupaciones es buscar alternativas para el abastecimiento de agua, tanto para el consumo humano como para riego, en un departamento que parece haber resentido, especialmente, el impacto del calentamiento global en sus glaciares de la cordillera.
Todos hablan de inclusión social y, en lo cultural, de la recuperación de una identidad andina, la revalorización de la lengua aymara y de la industrialización de la hoja de coca que se cultiva en los Yungas.
La tendencia de las encuestas ubica al candidato del Movimiento al Socialismo (MAS), César Cocarico, con una amplia ventaja sobre sus adversarios. Le sigue Simón Yampara del Movimiento Sin Miedo (MSM), Carlos Hugo Laruta de Unidad Nacional (UN) y Lino Villca del Movimiento Por la Soberanía (MPS). Einar Calderón del MNR se presenta con escasas posibilidades.
El camino a la transformación
Para el candidato del MAS, César Cocarico, la transición de lo que era la Prefectura paceña y lo que será la Gobernación, en el marco del nuevo régimen autónomo, significa la transformación total del departamento. Con la autonomía se fortalecerá y ampliará la institucionalidad del gobierno departamental y se ejercerán competencias novedosas, para responder a otras necesidades y nuevas responsabilidades, señala.
“Vamos a empezar a vivir un régimen muy peculiar que tenemos que construirlo nosotros mismos. No hay un referente similar en el mundo”, añade el candidato a tiempo de señalar que en lo político, la autonomía va a posibilitar que tomemos nuestras propias decisiones, que diseñemos nuestras políticas de acción. En la dinámica de un nuevo ejercicio del poder, será determinante el trabajo de la nueva Asamblea Departamental.
El candidato del MSM, Simón Yampara, cree que al hablar de autonomía es importante pensar en una mirada hacia afuera y otra hacia adentro del departamento de La Paz. “La autonomía debe significar la autodeterminación y la reconstitución de nuestros más importantes valores e intereses”.
En ese sentido, dice, será importante apuntar hacia un plan de complementariedad que desencadene en la recuperación del rol geopolítico y económico que le corresponde a La Paz, donde también deben entrar en acción las economías emergentes.
“La autonomía deberá ser debatida más profundamente y acompañada de una lectura de los valores matriciales, vale decir de la matriz hasta hoy encubierta: los valores de la matriz ancestral”, explica.
En lo político y organizativo, añade Yampara, será importante desechar la centralidad para avanzar hacia la descentralización del departamento, buscando alcanzar el necesario e imprescindible potenciamiento de las ciudades intermedias; convirtiendo en un factor atractivo a la producción agropecuaria.
En lo económico, propone empezar saneando la casa y transparentando todo lo que a ejecución se refiere. El saneamiento financiero permitirá, dice, convertir a La Paz en sujeto de crédito, con posibilidades para invertir en la producción con rentabilidad y dinamizar las empresas de tipo comunitario.
El candidato de UN, Carlos Hugo Laruta, propone un plan de transición de la Prefectura a la Gobernación que pasa por el inicio de la construcción institucional: el funcionamiento de la Asamblea Departamental, sus comisiones, el funcionamiento de las 20 secretarías de la gobernación departamental. Sigue por la ejecución del presupuesto programado para el 2010 según el POA, la reelaboración del Estatuto Autonómico Departamental, esta vez con la participación de la población urbana; la propuesta de un nuevo pacto fiscal para la redistribución de los ingresos nacionales. Finaliza con la definición de recursos económicos según competencias, contratación de funcionarios de la Gobernación –profesionales y técnicos que ingresen según concurso de méritos y examen de competencia– y la elaboración del Plan de Desarrollo 2011-2014.
Laruta considera importante recordar que tanto UN como la oposición unificada son los “legítimos padres y herederos de la autonomía departamental”, por el apoyo que le prestaron desde el año 2006.
“La autonomía departamental es una oportunidad para que el departamento de La Paz pueda reinventarse, a partir de la siguiente propuesta: Construir y liderar una nueva identidad productiva y creativa, sembrar educación técnica, productiva, tecnológica, desarrollar nuestro capital humano, promover la creatividad con políticas específicas, fomentar la generación de riqueza con trabajo, promover el aumento de la productividad, promover el aumento de la competitividad y mejorar el nivel de desarrollo humano de todo el departamento”, explica.
En lo político, añade, UN hará de La Paz un departamento verdaderamente autónomo, es decir que se autogobierne; en lo económico sembrará las condiciones para que sea autosustentable con ingresos propios crecientes y transferencias nacionales adecuadas. En gestión propone participación y eficiencia para una ejecución presupuestaria completa del presupuesto definido para cada año.
El candidato del MPS, Lino Villca, coincide con los otros candidatos y enfatiza en que la autonomía dará garantías de desarrollo político y económico del departamento. “Una vez consolidado este proceso se deberán establecer las competencias de la Asamblea, a través de ella construir el estatuto autonómico, recogiendo lo que se hizo hasta ahora pero adecuándolo a los verdaderos intereses del departamento”, señala a tiempo de advertir que el mayor problema se dará en el establecimiento de las autonomías indígenas y regionales.
Las propuestas
Una de las principales propuestas del candidato del MAS, César Cocarico, es la vinculación caminera con el Norte paceño, que además de permitir la integración del departamento va a cumplir con un anhelo largamente esperado.
La creación de un parque industrial, acompañado de la instauración de núcleos dinamizadores: en el Norte, con el Complejo Agroindustrial de San Buenaventura; en el Altiplano, con el Complejo Metalúrgico Corocoro, así como en los valles y Yungas, con el impulso agropecuario, forman parte central de la propuesta del candidato en busca de conseguir recursos que activen la economía de La Paz.
Cocarico dice tener también, en proyecto, la implementación de un Centro de Ensamblaje para tractores, que contará con el apoyo financiero de la República China.
Por otro lado, señala que su relación con el Gobierno nacional y con el presidente Evo Morales, antes que ser perjudicial para la Gobernación paceña, será beneficioso en la medida en que facilitará la coordinación para la realización de nuevas obras.
“La idea de que el gobierno departamental tiene que estar en confrontación con el nacional es errada. Creo que la gestión es lo más importante, y esto implica relación no sólo con el Ejecutivo sino también con las alcaldías”, añade Cocarico.
Simón Yampara, del MSM, preocupado por el insuficiente abastecimiento de agua en el departamento y las expectativas que sobre el particular se perfilan a futuro, propone un proyecto que denomina de “Cosecha de agua”, el mismo que incluye la construcción de represas grandes y pequeñas en diversas regiones clave. “No ha habido preocupación sobre este tema y menos aún planificación. Creo que si no nos ocupamos de manera urgente, el futuro, no sólo de La Paz sino del país en general, puede tornarse muy complicado. Por ello, propongo la cosecha de agua no sólo para uso domiciliario sino también para riego”, explica.
La vinculación terrestre es otra de sus apuestas. Por ello, platea la instalación de un circuito ferroviario de Norte a Sur (desde Tiahuanaco hasta el Paitití) y la posibilidad de convertir a La Paz en el paso de mercancía brasileña hacia el Pacífico.
La producción de la hoja de coca, asegura, será otra de las acciones centrales de llegar a ser Gobernador. Ésta, dice, debe ser incluida dentro de un componente ecológico que evite la erosión de la tierra, pasando del monocultivo al cultivo asociado y a un posterior trabajo de líneas de producción: fármacos, licores y otros.
Yampara también incluye en la lista de prioridades de su propuesta la reactivación minera en el departamento. “Debemos dejar de ser meros vendedores de materia prima para conseguir beneficio, en este sentido, propongo la firma de contratos tripartitos entre el inversor, el Estado y la gobernación”.
El impulso al Norte amazónico debe acabar de fortalecer los planes de aprovechamiento de la producción del cacao, de la castaña, de la vida forestal (madera), pero también del cuidado del bosque y la diversidad, actividad esta última, para la que cree necesaria la instalación de un Centro de Investigación Técnico Científico, con personal especializado en la materia.
La problemática de la metropolización de las ciudades de La Paz y El Alto, el potenciando de las ciudades intermedias, la seguridad alimentaria, el drenaje social, la seguridad ciudadana, la revalorización de la lengua aymara y de la cultura forman parte esencial de su propuesta.
Carlos Hugo Laruta (UN) identifica como los principales problemas de La Paz la falta de un sentimiento paceñista renovado, la desarticulación del territorio, el estancamiento del sector productivo e industrial, la falta de sintonía entre la educación profesional, la competitividad económica, la cohesión social y la sostenibilidad ambiental, el desaprovechamiento del potencial turístico y la inseguridad ciudadana.
Por ello, propone un programa con cinco puntos: el primero destinado a las áreas de infraestructura, producción y seguridad, con la creación de represas intermedias para riego, carreteras troncales asfaltadas, carreteras secundarias mejoradas y aeropuertos intermedios en cada región descentralizada.
El segundo punto habla de regiones participativas y seguras, con la creación de cinco oficinas regionales de gobernación, la desconcentración de recursos de Inversión –50 por ciento a las cinco regiones– y la creación de 40 por ciento de ítems en las regiones para profesionales locales. El tercero, plantea la creación de territorios inteligentes de La Paz o polos de desarrollo urbano-rural: metropolitano, valles, Altiplano, Yungas y Norte Amazónico.
El cuarto y quinto puntos, “seguridad para mi casa y mi inversión” y “mi ciudad segura” –La Paz y El Alto respectivamente–, establecen la implementación de una ley de promoción económica, límites definitivos entre municipios, impuestos justos y transparentes, defensa de la propiedad, la creación de una Oficina de Estudios Geológicos e Hídricos (OEGHI) para la estabilización de suelos en La Paz, el apoyo al Proyecto Vida Sana, la reorganización del tráfico vehicular en La Paz y El Alto, entre otros.
Lino Villca, del MPS, tiene como punto central de su propuesta hacer que La Paz deje de ser un departamento importador para pasar a ser exportador de su producción y sus recursos, propuesta que, reconoce, sólo será factible con el aprovechamiento de los pisos ecológicos y con una infraestructura caminera acorde a las necesidades. “Con la aprobación de créditos internacionales se debe reencausar y acelerar el proceso de construcción de nuevas vías y mejoramiento de otras. La integración caminera hacia el Norte y hacia Apolo, así como los caminos interprovinciales deben hacerse una realidad”, añade.
La Paz, dice, debe ser agroindustrialmente productiva y exportadora no sólo hacia el resto del país, sino del mundo. Se debe reactivar la economía industrial del departamento, sobre todo en hidrocarburos y minería, buscando nuevos yacimientos e instalando refinerías en nuestro territorio.
Considerando que el turismo en el departamento congrega a un 49 por ciento del turismo nacional, se debe apuntar hacia una propuesta ecológica novedosa, asegura.
*Artículo publicado en el semanario PULSO de Bolivia
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