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Mar-25-10 - Editorial de Pulso Bolivia*
En dos semanas más, a tiempo de celebrarse la Pascua de Resurrección cristiana, las y los bolivianos acudiremos a las urnas para elegir autoridades de los órganos legislativos y ejecutivos de los gobiernos subnacionales. En el caso de los gobiernos municipales, las alcaldesas y alcaldes serán elegidos por primera vez en la historia por voto directo, en lista separada de candidatas y candidatos al Concejo Municipal.
Esta edición de Pulso presta atención a las candidaturas para ejecutivos municipales, a las y los aspirantes a Alcalde. Como una muy pequeña pero significativa muestra del pulso político en el país, auscultamos las candidaturas en La Paz, Santa Cruz, Cochabamba y Sucre, y de ella se evidencian, además de los previsibles enconos entre contendientes, coincidencias entre muchas y muchos, al margen de su ideología política e incluso de su ubicación geográfica.
El domingo 4 de abril se elegirán autoridades para 337 municipios distribuidos en todo el país. La votación, en palabras de la Corte Nacional Electoral, servirá al fortalecimiento y consolidación de la autonomía municipal. Considérese especialmente el hecho que los nuevos gobiernos municipales deben producir sus respectivas cartas orgánicas, instrumentos normativos imprescindibles en el nuevo orden autonómico que está naciendo en el país; tema que, sin embargo, no ha merecido destaque en las propuestas electorales.
No es de sorprenderse que, por el contrario, en la lectura de las ofertas electorales se evidencien las urgencias dictadas por el marketing político y sus instrumentos de medición científica; en ese marco, las promesas de campaña no siempre son creíbles en el contexto de necesidades reales y previsibles rechazos de cada ciudad.
En todas las ciudades, los discursos recorren lugares comunes del ideario proselitista: que si no habrá "obras estrella" por austeridad o, por el contrario, se prevén viaductos y mucho concreto, símbolo por excelencia de la modernidad y su noción de desarrollo, caro anhelo expresado en discursos habitualmente inflamados por la necesidad de efecto antes que por principios de realidad.
En materia de seguridad ciudadana parece haber sólo coincidencias, y una divergencia. Las propuestas electorales incluyen desde helicópteros y armamento, pasando por cámaras de vigilancia, hasta la implementación de guardias municipales allí donde no las hay. La preocupación por vigilar, perseguir y castigar, parece decir el razonamiento de los estrategas, siempre atrae votos.
Únicamente el candidato del oficialismo en Santa Cruz mira la problemática desde un ángulo distinto al solamente penal, eje del resto de las propuestas: la vincula más bien con la necesidad de crear espacios y oportunidades para quienes a falta de éstos toman el camino de la violencia y la delincuencia.
Otra preocupación central para el común de la población de estas ciudades es el transporte público, laberíntica problemática que requiere soluciones estructurales y sostenibles en el tiempo, de alto costo económico y social.
Así, es comprensible la coincidencia generalizada entre las y los candidatos sobre la necesidad de contar en las ciudades con transporte público masivo en reemplazo del actual sistema, fragmentario y miserable.
Aparece como especialmente significativo el que haya sido el Presidente del Estado quien asumió como propias las ambiciosas propuestas de sus candidatos en las ciudades del eje; necesario espaldarazo considerando que la dirigencia de los choferes ya ha rechazado de plano cualquier nuevo sistema de transporte público que pueda reemplazar al que da sustento a su dominio.
Una vez más está en juego la viabilidad de los proyectos municipales de todo el país, aspecto esencial que en el maremágnum electoral se pierde de vista. Institucionalidad y gobernabilidad son palabras frecuentes en los discursos que se oyen; ojalá que democracia, en sentido de respeto a la disidencia y búsqueda de soluciones comunes, también sea un concepto central en los gobiernos municipales que emerjan de la votación el 4 de abril.
*Artículo publicado en el Semanario PULSO de Bolivia
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