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Jul-22-09 - por Norma Domínguez*
La próxima Cumbre del Mercado Común del Sur (MERCOSUR) promete no ser un encuentro más y en la agenda hay temas tan calientes como la pandemia por el virus AH1N1, el golpe en Honduras, la crisis económica internacional, la utilización de monedas locales en el intercambio comercial, la cuestión energética, las trabas a la adhesión de Venezuela como socio pleno, la eliminación del doble cobro del Arancel Externo Común, y hasta la posibilidad de crear una Alta Corte de Justicia.
Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay integran el bloque sudamericano como miembros plenos, y Venezuela está en proceso de incorporación. A la cita en Asunción acudirán, además de los gobernantes de los miembros plenos, el venezolano Hugo Chávez y los mandatarios de los países socios, Michelle Bachelet, de Chile y el boliviano Evo Morales. El presidente de Ecuador Rafael Correa (también asociado) tenía previsto asistir, pero desde su gobierno ya dieron ‘ausente con aviso’. En esta oportunidad, Paraguay transferirá la Presidencia Pro-Témpore a Uruguay.
Cada maestro con su libro
Los intereses a plantear en este encuentro varían en cada país, y sus representantes abogarán por ellos durante los días del encuentro, sea cuando el 23 se reúnan los cancilleres para ajustar la agenda, sea en la Cumbre de Presidentes el día 24, o en reuniones bilaterales de esta semana.
Empezando por Uruguay, Tabaré Vázquez –que se despide en marzo de 2010 de la jefatura del Estado y ésta sería su última intervención al frente del Ejecutivo regional- no piensa guardarse nada. Además de rechazar las propuestas de crear una Alta Corte de Justicia -por considerar que los organismos con potestades supranacionales violan la soberanía de sus países- y oponerse a otorgar más atribuciones al Parlamento del MERCOSUR (Parlasur), tiene pensado llevar a Asunción un fuerte reclamo sobre las que considera trabas comerciales de sus socios mayores, Brasil y Argentina.
Brasil, por su parte, a efectos de calmar tensiones con su vecino Paraguay, va con una propuesta sobre la hidroeléctrica Itaipú. Según Marco Aurelio Garcia (principal asesor internacional del presidente Lula), la propuesta está destinada a resolver los reclamos paraguayos en la hidroeléctrica binacional, y en Itamaraty esperan que “el nivel de las relaciones con Paraguay llegue a ser tan bueno como el que hoy tienen con Bolivia” (SIC).
Aún cuando no se conocen detalles de la propuesta, en la prensa brasileña circula la idea de que Brasil ofrecerá a Paraguay que pueda vender parte de su energía directamente al mercado brasileño, sin pasar por la estatal Eletrobras. Esto sería el resultado del debate que ‘Lula’ y su par paraguayo Fernando Lugo tuvieron en mayo pasado sin llegar a ningún acuerdo. Paraguay pretende tener libre disponibilidad de la energía que no utiliza para venderla eventualmente a otro comprador, y en este punto Brasil se mantiene inflexible.
Paraguay, por su parte, recibe hoy a la presidente chilena Michelle Bachelet por adelantado, en una visita de Estado que retribuye las dos visitas que Lugo realizó a Chile, primero como candidato presidencial, en marzo de 2008, y luego como presidente electo, en julio del mismo año. El encuentro servirá también para analizar la marcha de los dos protocolos adicionales que ambos países suscribieron el año pasado en el marco del Acuerdo de Complementación Económica Chile-Mercosur, que entrarán en vigor el 26 de julio y que contemplan, entre otros aspectos, la eliminación de todos los aranceles que existen en el comercio bilateral.
Sin haber anunciado todavía los temas que sumará en la agenda, la presidente de Argentina, Cristina Kirchner, deberá encarar algunas cuestiones ineludibles, como el anuncio que en mayo hizo su par venezolano sobre su intención de nacionalizar tres firmas participadas por el gigante siderúrgico Techint, y que irritó a los industriales argentinos, quienes reclamaron que se oponga el ingreso de Venezuela al bloque. La jefa de Estado desestimó dicho pedido y aseguró que defenderá los intereses de Techint, como lo hizo antes cuando logró que el grupo fuera indemnizado con 1.900 millones de dólares por la nacionalización de la acería Sidor.
Otro tema espinoso, pero que difícilmente se reflote ahora, es la controversia con Uruguay, abierta desde 2003, por la instalación de una planta de pasta celulosa en la ribera de ese país sobre el río Uruguay, disputa que actualmente se dirime en La Haya.
Frente al reclamo de Uruguay sobre las medidas proteccionistas de Brasil y Argentina, es poco probable que alguno de los ‘grandes del bloque’ pueda ceder debido a que la crisis internacional ha empeorado y ambos países han adoptado medidas para proteger a sus industrias locales frente a la arremetida de países como China.
Los temas con acuerdo
Sin dudas, la pandemia de ‘Gripe A’ estará a la cabeza de los temas que tendrán más predisposición para adoptar medidas comunes a efectos de coordinar acciones para proteger la región.
Lo mismo con el golpe de Estado acontecido en Honduras, donde se ha dicho que los mandatarios en su conjunto ratificarán su apoyo a Manuel Zelaya y firmarán un documento de respaldo al “gobierno legítimo de Honduras”.
Volviendo a temas más puntuales, la cancillería paraguaya ha comunicado ayer que el uso de las monedas locales en las transacciones comerciales, como las que ya llevan a cabo Brasil y Argentina desde 2008, podrán extenderse a Paraguay y Uruguay de acuerdo con el proyecto que estaría ya consensuado. La idea es fijar una cotización común y dejar de utilizar el dólar estadounidense como referencia, y esperan que a partir de finales de 2010 ya se esté aplicando.
Sin cosenso
Asimismo, la eliminación del doble cobro del Arancel Externo Común –y que permitirá al bloque avanzar hacia la conformación de una unión aduanera plena-, es posible que se deje pendiente para el próximo semestre dado que Paraguay presentaba ciertos reparos que impedían llegar a consensos en las reuniones previas.
Entre los puntos controversiales, vale destacar la posición adoptada por el mandatario paraguayo respecto a su reciente declaración, donde asegura que su país “apuesta al MERCOSUR antes que a la Alianza Bolivariana para las Américas (ALBA)”, afirmación ligada al rechazo de sumar a Paraguay al proyecto de fuerzas armadas trasnacionales lanzado la semana pasada en Bolivia.
Paraguay viene participando como observador de las reuniones del ALBA -que integran Antigua y Barbuda, Bolivia, Cuba, Dominica, Ecuador, Honduras, Nicaragua, San Vicente y las Granadinas y Venezuela- y durante los festejos del bicentenario boliviano Morales hizo la propuesta a Lugo de integrar las fuerzas armadas bolivarianas.
Avances
Durante la Cumbre se espera concretar la firma de un documento que promoverá el comercio y las inversiones entre el MERCOSUR y Corea del Sur y la firma de un acuerdo similar con países de África del Sur.
*Norma Domínguez es periodista especializada en política latinoamericana (
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