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El "Plan Colombia" Conversación con Fernando Cepeda |
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Sep-08-00 |
¿Cuál es su evaluación de la visita de Clinton y la puesta en marcha del "Plan Colombia"?
Sin duda el espaldarazo que el presidente Clinton le ha dado tanto a Colombia como al presidente Pastrana tienen un gran significado, que en principio ya se nota en las encuestas de opinión. Pastrana, como resultado de este apoyo, ha subido en el índice de favorabilidad -que estaba muy bajo- unos 20 puntos.
Colombia está adelantando unas gestiones en Washington y Nueva York para obtener garantías por parte del Banco Mundial y del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), para una emisión de bonos de más de 1.800 millones de dólares. Y el Ministro de Hacienda estuvo recientemente con Larry Summers y el presidente Clinton, y personalmente le solicitó al Secretario del Tesoro que apoyara ante los inversionistas privados, y por supuesto ante el Banco Mundial y el BID, la renovación de la confianza en Colombia, dadas las circunstancias de los programas que Estados Unidos y eventualmente Europa estarían apoyando. De manera que son manifestaciones muy concretas y realmente muy importantes para ayudar en la difícil situación que está viviendo Colombia. Hago una evaluación muy positiva, tanto desde la perspectiva económica como de la percepción de opinión pública.
¿Qué es el principio de "corresponsabilidad", que da origen al "Plan Colombia"?
El principio de "corresponsabilidad"
es un postulado que planteó el presidente Virgilio Barco Vargas en 1989
ante las Naciones Unidas, aunque en ese momento fue recibido con bastante escepticismo
y algunas críticas. Dice que el problema de las drogas es global, en
el sentido de que es generado por los consumidores, por los que proporcionan
los precursores químicos necesarios para la producción de la cocaína
o de la heroína, por los países cultivadores, por los países
traficantes y por el sistema financiero que maneja las sumas de dinero bastantes
significativas que alimentan el negocio. Según Naciones Unidas, esas
cifras llegan a 500 mil millones de dólares. Una cifra descomunal. Entonces,
la cuestión debe plantearse como el "problema de las drogas"
y no como mero narcotráfico. Cuando se plantea el tema en términos
de narcotráfico se está haciendo una acusación directa
e injusta a Colombia, que por su posición geográfica es, por así
decirlo, la plataforma desde la cual se despachan los distintos cargamentos
de cocaína y heroína; hablar del "problema del narcotráfico"
como el "problema de la droga" es una simplificación y una
deformación, y es además una presentación injusta contra
Colombia. El problema de la droga es mucho mayor: va desde el consumo o demanda,
que es el elemento que genera el problema, hasta la oferta, y en el proceso
entre oferta y demanda hay una cadena que incluye a los proveedores de precursores
químicos, el transporte, el sistema financiero para manejar esa inmensa
cantidad de dinero, y el tráfico. Los traficantes, que han estado por
muchos años en Colombia, no son sino un aspecto de la cadena del problema
de las drogas. Y todo ello incide directamente en el fortalecimiento de los
grupos de la guerrilla y los paramilitares de autodefensa.