
El título de este libro de Marcos Aguinis, ya comienza aportando las claves de su claro mensaje.
"Las Bases" fue el libro de Juan Bautista Alberdi que inspiró la Constitución Nacional de 1853 y orientó a Urquiza en el complejo período de la Organización Nacional. El "Renacimiento" fue ese particular período de Europa a mediados del pasado milenio, en el cual se redescubrió la cultura greco-latina, olvidada durante mil años y atesorada en los monasterios. El "hacer", se refiere a que se trata de una propuesta positiva y esperanzadora, para lograr un futuro mejor para nuestro país.
El mensaje es así claro: recuperemos los valores que nos permitieron llegar a comienzos del siglo XX siendo una de las diez economías más importantes del mundo y teniendo el menor nivel de analfabetismo de América Latina, la cual fuimos abandonando durante el segundo tercio del siglo pasado, para así renacer y volver a ser lo que fuimos.
En mi opinión un punto central de la propuesta de Aguinis, es cuando rebate con sólidos fundamentos, la "historia desmitificadora" hoy muy en boga en nuestro país, de acuerdo a la cual no hubo en el pasado un verdadero éxito y progreso argentino, sino tan sólo un golpe de suerte derivado del precio de los commoditties que la Argentina tenía -carne y granos- tras el cual, el país volvió a ser lo que es, un país latino-americano promedio.
Con acierto, señala que a fines del siglo XIX Ucrania tenía las mismas posibilidades que Argentina de transformarse en el granero del mundo. Pero además tenía una ventaja que era la ubicación geográfica, ya que estaba en Europa, donde se encontraba el centro de consumo.
Pero fue la combinación de la eficacia de la burocracia zarista con los desastrosos resultados de la utopía comunista, los que sucesivamente impidieron a este país europeo alcanzar el éxito que Argentina tuvo.
El libro de Aguinis permite constatar que el éxito argentino no fue sólo económico, sino la consecuencia de la prioridad puesta en la educación pública por Presidentes como Sarmiento y Avellaneda. Esto se hace evidente cuando se advierte que si en 1910 teníamos menos porcentajes de analfabetos que la mayoría de los países de Europa, fue porque ya un siglo antes habíamos puesto en vigencia la ley 1420 de enseñanza gratuita, laica y obligatoria, que fue el instrumento a través del cual se alcanzó el resultado.
La importancia del deterioro educativo en la decadencia argentina, tiene múltiples expresiones en el libro, incluidas anécdotas de personas de su pueblo natal en la Córdoba rural. Pero también alerta que el menosprecio que tenemos frente a las ciencias "duras" es otra de las cuestiones a corregir y ello resulta destacable al ser una advertencia proveniente de un pensador que es un humanista.
Advierte sobre la confusión que existe hoy en la Argentina -y también en el mundo- sobre la importancia, significado y alance del derecho de propiedad. Para ello analiza los debates acerca de ella en el campo religioso desde los tiempos precristianos, con casos como la secta hebrea de los escenios, pasando por las herejías que propiciaban la vida comunitaria al estilo de los cristianos primitivos y terminando con Marx y Engels y su interpretación deformada por parte de Lenin.
Señala con acierto que el respeto de la propiedad y el cumplimiento de la ley, resultan fundamentales para el desarrollo económico, sin el cual no hay posibilidad de terminar con la pobreza y disminuir la desigualdad.
Pero el libro también baja a temas muy concretos que hoy afectan a nuestro país, como la maraña de la legislación tributaria, el aumento del trabajo en negro y la falta de eficacia de la justicia, los que deben ser corregidos para retomar el rumbo que perdimos.
Creo que este libro de Aguinis es un manifiesto valiente y necesario. No pretende agradar ni complacer, sino hacer un aporte concreto y cierto, para que la Argentina salga de la postración en que se encuentra.