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Rosendo Fraga

La relación con Cuba
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Oct-10-03 - por Rosendo Fraga

La recepción que tuvo Castro en Argentina cuando asistió a la asunción de Kirchner generó en el mundo cierta perplejidad, dado que las muestras de afecto hacia el líder cubano tuvieron lugar en momentos en el cual su régimen es considerado una de las tres únicas dictaduras que sobreviven.
La recepción que tuvo Castro en Argentina cuando asistió a la asunción de Kirchner generó en el mundo cierta perplejidad, dado que las muestras de afecto hacia el líder cubano tuvieron lugar en momentos en el cual su régimen es considerado una de las tres únicas dictaduras que sobreviven.

En los medios académicos europeos, se afirma hoy que sólo quedan tres dictaduras en el mundo, con la excepción del continente africano.

En Europa es Bielorrusia, donde ha logrado mantenerse un dictador que viene ejerciendo el poder desde la época de la URSS. En Asia, Corea del Norte, cuyo desarrollo nuclear es considerado una amenaza para la seguridad internacional. En América Cuba, que es el tercer régimen comunista que ha logrado sobrevivir a la caída del muro y el fracaso del comunismo.

El mes pasado, el destacado analista Carlos Malamud del Real Instituto Elcano de Madrid, señalaba que se hacía necesario asumir que la democratización del régimen cubano era un hecho posible para los próximos años y que tanto Europa como América Latina debían prepararse para jugar un rol en el proceso de transición que se abriría. También destacó la necesidad de asistir a los líderes opositores que pugnan sin demasiado éxito hasta ahora, por democratizar su país.

Esta misma semana, tres líderes de políticos de Europa Central que condujeron los procesos de transición a la democracia en sus países y que también fueron líderes opositores contra la dictadura comunista, Václav Havel de la República Checa, Rapad Goncz de Hungría y Lech Walessa de Polonia, declararon en forma conjunta que Europa debe decir con toda claridad que Castro es un dictador y que los países democráticos no pueden asociarse con una dictadura hasta que se inicie un proceso de liberalización política.

Dejaron en claro que es hora de dejar a un lado las diferencias planteadas entre los EE.UU. y Europa respecto a la política de bloqueo contra la isla impuesta por Washington.

En los EE.UU., la proximidad de la elección presidencial que tendrá a fines del año próximo y el peso que en este país tiene la comunidad cubano-norteamericana, hace que ningún precandidato quiera asumir una posición de proximidad hacia el régimen cubano, más allá de las discusiones planteadas respecto al bloqueo y su eficacia.

Cabe agregar que la comunidad cubano-americana tiene una influencia importante en la política latinoamericana de la administración Bush. Además, el hermano del Presidente, es gobernador de Florida, el estado en el cual la influencia de esta comunidad es más marcada y donde se decidió finalmente la controvertida elección del actual Presidente de los EE.UU.

En los últimos días, Lula, visitó Cuba. Mientras Fidel Castro realizó esfuerzos por mostrar su buena relación con el Presidente de Brasil, éste se encargó de expresar que durante dos horas había hablado con el líder cubano respecto a la vigencia de los derechos humanos en la isla, el respeto por la Iglesia Católica y el rol de la oposición.

El régimen cubano atraviesa así por uno de los momentos de mayor aislamiento internacional. A ello se agrega que la edad de Fidel Castro plantea la posibilidad de una declinación biológica de su liderazgo, lo que puede precipitar una transición.

Pero fue la aplicación de la pena de muerte a personas que intentaban salir del país, lo que ha incrementado la crítica mundial contra el régimen cubano.

En este marco, la Argentina debe adoptar una política prudente respecto al régimen de Castro, en momentos que un nuevo embajador se hace cargo de la representación argentina en La Habana y el canciller visita la isla para acompañar su entrada en funciones.

La recepción que tuvo Castro el 25 de mayo de este, cuando visitó el país para asistir a la asunción de Kirchner, generó en el mundo cierta perplejidad, dado el hecho que las muestras de afecto hacia el líder cubano tuvieron lugar en momentos en el cual su régimen es considerado una de las tres únicas dictaduras que han sobrevivido a la caída del comunismo.

Este hecho tuvo lugar semanas después que la Argentina cambiara el voto contrario a Cuba en el tema derechos humanos en las Naciones Unidas, que se estableció durante la presidencia de Menem, mantuvo el gobierno de la Alianza y también Duhalde en su primer año de gobierno.

Con este antecedente, las muestras de simpatías del gobierno argentino hacia el cubano, pueden tener un significado político más allá de las intenciones con las cuales se expresen.

Es que la combinación de decisiones como la suspensión del ejercicio aéreo Águila III con la Fuerza Aérea de los EE.UU. y las del Cono Sur, con muestras de simpatías hacia Castro, pueden generar en dicho país y en Europa, la imagen de que Argentina está asumiendo una política de creciente aislamiento respecto al mundo desarrollado.

No se trata de romper relaciones con Cuba, ni de defender el bloqueo de los EE.UU., sino de dejar en claro que la Argentina apoya la vigencia de la democracia en Cuba y que para ello la oposición debe ser escuchada y respetada, para iniciar así el camino hacia el establecimiento de la democracia.

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