
La del 28 de octubre será la elección presidencial número veintiocho que tiene lugar en la Argentina desde el año 1853, cuando se sancionó la Constitución Nacional.
Ello da un promedio de una elección presidencial cada cinco años y medio, lo que daría una idea de estabilidad que no fue real, dado que en seis oportunidades en el medio siglo que fue de 1930 hasta comienzos de los ochenta, el régimen institucional fue interrumpido por golpes militares.
Estas elecciones pueden dividirse en tres grandes períodos.
Uno inicial, el de la Argentina conservadora de la Generación del Ochenta, con su sistema de participación limitada o restringida. Once elecciones tuvieron lugar entre 1853 y 1910. Justo José de Urquiza fue elegido en 1854 y Santiago Derqui en 1860, quien renunció un año después, tras la batalla de Cepeda. A partir de 1862, año en que Bartolomé Mitre resultó elegido Presidente, las ocho elecciones presidenciales subsiguientes se realizaron en forma ininterrumpida cada seis años, como lo establecía la Constitución Nacional.
Durante todo este período, estuvo vigente el sistema de elección presidencial a través del Colegio Electoral, que permitió constituir amplias mayorías, ya que con excepción de la elección de Sarmiento en 1868, en todas las demás el candidato ganador había logrado la mayoría en el Colegio en la elección.
Así fue como se sucedieron las elecciones en las que fueron elegidos Nicolás Avellaneda (1874), Julio A. Roca (1880), Miguel Juárez Celman (1886), Luis Sáenz Peña (1892), Roca nuevamente (1898), Manuel Quintana (1904) y Roque Sáenz Peña (1910).
En 1916 se inició un segundo ciclo, al comenzar a regir la ley del voto universal, secreto y obligatorio, que permitió la participación de todos los ciudadanos. Se amplió el derecho al voto, pero se interrumpió la estabilidad institucional, ya que entre 1930 y 1983, las Fuerzas Armadas desplazaron a gobiernos constitucionales en seis oportunidades. Durante estos sesenta y siete años, tuvieron lugar otras once elecciones presidenciales, pero la Argentina tuvo veinticuatro presidentes, catorce de ellos militares y diez civiles, con un presidente cada 2,8 años como promedio.
| NRO. | AÑO | PRESIDENTE ELECTO | CARACTERISTICA INSTITUCIONAL DEL PERIODO | SISTEMA DE ELECCION |
|---|---|---|---|---|
| 1 | 1854 | Justo José de Urquiza |   |   |
| 2 | 1860 | Santiago Derqui |   |   |
| 3 | 1862 | Bartolomé Mitre |   |   |
| 4 | 1868 | Domingo Faustino Sarmiento | PARTICIPACION |   |
| 5 | 1874 | Nicolás Avellaneda | ELECTORAL | COLEGIO |
| 6 | 1880 | Julio Argentino Roca | LIMITADA O | ELECTORAL |
| 7 | 1886 | Miguel Juárez Celman | RESTRINGIDA |   |
| 8 | 1892 | Luis Sáenz Peña |   |   |
| 9 | 1898 | Julio Argentino Roca |   |   |
| 10 | 1904 | Manuel Quintana |   |   |
| 11 | 1910 | Roque Sáenz Peña |   |   |
| 12 | 1916 | Hipólito Yrigoyen |   |   |
| 13 | 1922 | Marcelo Torcuato de Alvear |   |   |
| 14 | 1928 | Hipólito Yrigoyen |   | COLEGIO |
| 15 | 1931 | Agustín Pedro Justo | PARTICIPACION | ELECTORAL |
| 16 | 1937 | Roberto Marcelino Ortiz | ELECTORAL AMPLIA |   |
| 17 | 1946 | Juan Domingo Perón | E INESTABILIDAD |   |
| 18 | 1952 | Juan Domingo Perón | INSTITUCIONAL | VOTO DIRECTO |
| 19 | 1958 | Arturo Frondizi |   | COLEGIO |
| 20 | 1963 | Arturo Illia |   | ELECTORAL |
| 21 | 1973 | Héctor José Cámpora |   |   |
| 22 | 1973 | Juan Domingo Perón |   | BALOTAJE |
| 23 | 1983 | Raúl Ricardo Alfonsín |   | COLEGIO |
| 24 | 1989 | Carlos Saúl Menem | PARTICIPACION | ELECTORAL |
| 25 | 1995 | Carlos Saúl Menem | ELECTORAL AMPLIA |   |
| 26 | 1999 | Fernando de la Rúa | Y ESTABILIDAD | BALOTAJE |
| 27 | 2003 | Néstor Kirchner | INSTITUCIONAL |   |
Así, con el cambio de sistema, se dieron los triunfos sucesivos de la Unión Cívica Radical con Hipólito Yrigoyen (1916), Marcelo T. de Alvear (1922) y nuevamente Yrigoyen (1928). En estos años, el radicalismo obtuvo amplias mayorías que le permitieron tener Colegio Electoral propio con el 47,7% cuando fue electo Alvear y 57,4% en la segunda de Don Hipólito. En 1916 con 45,6% en la primera elección de Yrigoyen, faltaron pocos electores, los que se obtuvieron en el Colegio.
La democracia se restableció luego del golpe del 30, pero con el radicalismo -la fuerza mayoritaria- excluido de la participación. Coaliciones de sesgo conservador impusieron a Justo en 1931 (superó el 51%) y a Ortiz en 1937 con el 53,8%, en ambos casos logrando el Colegio Electoral propio.
Nuevamente y después de la revolución de 1943, se restableció la democracia y Perón fue elegido en 1946 con el 52,4% y, seis años más tarde, reelecto con el 62,5%.
Luego de la revolución del 55 se realizaron dos elecciones con el peronismo proscripto. La de 1958, en la que ganó Frondizi con el 44,8% y Colegio propio; y la de 1963 -tras el derrocamiento del gobierno constitucional en 1962- en la que triunfó Illia con sólo el 25,2%, mediante alianzas que le permitieron desde la posición de primera minoría alcanzar la mayoría en el Colegio.
Después de la interrupción institucional de 1966, se restableció el sistema democrático en 1973 y hubo dos elecciones presidenciales sucesivas, con el sistema de voto directo y doble vuelta, impuesto por la enmienda constitucional del gobierno de facto de Lanusse. En ambas ganó el peronismo.
En marzo de 1973 resultó electo Cámpora con el 49,5%, porcentaje ante el cual la oposición renunció al balotaje. Meses después, Perón vence en la primera vuelta con el 61,8%, porcentaje que junto con el que alcanzara en 1951, son los más altos que registran las elecciones presidenciales en la Argentina desde el año 1916.
Tras el último gobierno de facto iniciado en 1976, se restableció la democracia en 1983 y comienza el tercer ciclo, en el cual se logra combinar el voto popular con la estabilidad institucional. Han tenido lugar cinco elecciones presidenciales sucesivas. Las dos primeras -la que gana Alfonsín con el 51,7% en 1983 y la de Menem en 1989 que vence con el 47,3% -ambos con Colegio Electoral propio- regidas por la Constitución de 1853.
En 1994, se reforma la Constitución Nacional y se elimina el Colegio Electoral, siendo sustituido por el sistema de voto directo y distrito único y con balotaje o segunda vuelta, pero con una característica especial: si el primero llega al 45% de los votos válidos -descontándose para este cómputo los blancos y los impugnados- se gana en primera vuelta y si se alcanza al 40% y se tiene más de 10 puntos de ventaja, también se impone en primera vuelta.
Han tenido lugar tres elecciones con este nuevo sistema. La primera fue el 14 de mayo de 1995, cuando Menem fue reelegido en primera vuelta con el 49,9% de los votos y la segunda fue el 24 de octubre de 1999, cuando gana De la Rúa también en la primera vuelta, con el 48,3%. La tercera el 27 de abril de 2003 cuando si bien Menem tuvo la primera minoría con el 24,4%, al renunciar al participar en el balotaje, terminó siendo elegido Kirchner.
Es así como la elección presidencial del próximo 28 de octubre, es la número veintiocho desde la vigencia de la Constitución Nacional, la número diecisiete desde que fue establecida la ley Sáenz Peña, la sexta elección presidencial consecutiva desde 1983 -desde 1928 la Argentina no tenía cinco elecciones de Presidentes sucesivas y nunca las tuvo con voto obligatorio- y la cuarta desde la vigencia de la nueva Constitución Nacional sancionada en agosto de 1994.
No ha sido fácil mantener la estabilidad político-institucional en la Argentina a lo largo de 154 años de historia constitucional según muestra esta simple revisión del ciclo histórico de las elecciones presidenciales. Primero se dio un ciclo (1853-1916) de estabilidad institucional pero participación electoral limitada. Después hubo otro ciclo de participación electoral amplia (1916-1983) -con las excepciones de la década del 30 y la proscripción del peronismo a fines de los 50 y principios de los 60- pero de inestabilidad institucional.
De acuerdo a este análisis, los veinticuatro años que han transcurrido desde 1983 indican el inicio de un tercer ciclo, en el cual la participación electoral amplia se logra en el marco de la democracia, aunque la caída de De la Rúa ha mostrado que la Argentina presenta limitaciones para un normal funcionamiento institucional.
Como conclusión:
a) La del 28 de octubre será la elección presidencial número veintiocho, que tiene lugar en la Argentina desde la sanción de la Constitución Nacional, en 1853.
b) Entre 1853 y 2007 se registró un promedio de una elección presidencial cada cinco años y medio, evidenciando que hubo una estabilidad que en realidad no fue tal, ya que en seis oportunidades en el medio siglo que va de 1930 hasta comienzos de los ochenta, el régimen institucional fue interrumpido por golpes militares.
c) Tres períodos se destacan en las elecciones presidenciales argentinas; el primero de 1853 a 1916 con once comicios, caracterizado por una participación electoral limitada o restringida, el segundo de 1916 a 1983 también con once elecciones, donde hubo participación electoral amplia e inestabilidad institucional, y el tercero, que comenzó a partir de 1983 con seis elecciones, caracterizado por el voto popular y estabilidad institucional.