
El reciente acuerdo de integración firmado entre Neuquén y Río Negro, pone en el centro de la escena el debate sobre la regionalización del país, fenómeno que en forma espontánea se viene acentuando desde fines de los años noventa.
Cabe recordar que en agosto de 1998, Santa Fe y Córdoba firmaron un acuerdo de integración “biprovincial”. Al año siguiente, Entre Ríos se sumó a este acuerdo denominado de la “Región Centro”. El tratado de integración firmado por las tres provincias, apuntó a mejorar la estructura vial de la ruta 168, a incorporarlas al corredor bioceánico y a la puesta en marcha de políticas conjuntas para alcanzar el máximo desarrollo regional.
En la oportunidad, se anunció la intención de sumar a San Juan. De esta forma, las cuatro provincias podrían consolidar el corredor bioceánico para que los productores de la región tengan salida al Atlántico o al Pacífico, para sus mercaderías.
A través de Entre Ríos, los productores pueden utilizar la hidrovía para llegar a Paraguay y Bolivia, mientras que con la inclusión de San Juan, se pueden alcanzar los puertos chilenos sin tener que cruzar el paso mendocino de Las Cuevas.
Cabe destacar que los tres gobernadores de la Región Centro, expresaron hace dos años su interés en comprar el 50% del puerto chileno de Coquimbo, para así asegurarse en forma directa el acceso al Pacífico.
Esta Región cuenta con un Comité Ejecutivo, el que trabaja para la finalización de la autovía Santa Fe-Paraná y la realización de los estudios para el proyecto de levantar un centro intermodal de transferencia de cargas. El mismo, será establecido en el futuro puerto común Santa Fé-Paraná, que aprovechará las posibilidades de la hidrovía, una red de autopistas y un esquema de líneas férreas.
Las tres provincias que integran la Región, reúnen el 20% de la población del país y el 17% del PBI.
El “Nuevo Cuyo”, es una región integrada por Mendoza, San Juan, San Luis y La Rioja. Este grupo regional, se constituyó hace catorce años y en dicha oportunidad, los cuatro gobernadores emitieron la “Declaración Federal para una Argentina con Minería” y convinieron adoptar medidas conjuntas en materia económica, de seguridad, salud, medio ambiente, de defensa civil, recursos hídricos y transporte, destinadas a profundizar la integración entre ellas. Los gobernadores de esta región, mantienen reuniones periódicas al igual que los legisladores provinciales.
Hace tres años, los gobernadores de Salta, Jujuy, Tucumán, Santiago del Estero, Chaco, Formosa y Corrientes, firmaron el “Tratado Interprovincial del Norte Grande”. Paralelamente, tuvo lugar la primera “Asamblea de Gobernadores” del grupo regional, resolviendo realizar gestiones para solucionar el problema del endeudamiento provincial y gestiones tendientes a lograr la concesión del ferrocarril Belgrano en su ramal de Tucumán al Norte, con 4.000 kilómetros de vías, junto con la Unión Ferroviaria. También se reclamó la reactivación del ramal Tucumán-Frías.
Esta región, tiene el 20% de la población del país, y su PBI no llega al 10%. Los gobernadores de Misiones y Catamarca se sumaron al acuerdo, con lo cual las provincias del llamado “Norte Grande” llegaron a nueve.
Respecto de la región patagónica, cabe destacar que ya a fines de los noventa, se firmaron los decretos por los cuales se pusieron en marcha los proyectos para concretar el Ferrocarril Transandino del Sur y el Transpatagónico, satisfaciendo así un postergado reclamo de los gobernadores de la región.
El proyecto del Transpatagónico, se extiende desde la localidad de San Antonio Oeste en Río Negro, hasta Tierra del Fuego, con un puente marítimo entre Punta Loyola en Santa Cruz y Caleta La Misión en Tierra del Fuego, recorrido que permitirá unir por vía férrea los puertos de la Patagonia, interconectar corredores bioceánicos y promover la explotación de recursos naturales regionales.
El Transandino, requiere completar el tramo faltante entre la localidad de Zapala en Neuquén y la frontera argentino-chilena, para lo cual quedaron asignados 260 kilómetros de material de infraestructura ferroviaria para completarlo.
El Transpatagónico, atraviesa la región patagónica del Norte a Sur y el Transandino lo hace de Este o Oeste, conectando el Atlántico con el Pacífico.
Históricamente, por lo general las provincias se opusieron a la regionalización, porque vieron en ella la pérdida de su autonomía local y un avance del gobierno nacional. Pero en los últimos tiempos, se ve a las provincias tomando la iniciativa en esta materia, en un proceso muy dinámico y espontáneo, en el cual aprovechar las oportunidades que plantea la integración con los países de la región, está impulsando este proceso.
Vemos así, cómo se va consolidando la región del “Norte Grande” integrada por nueve provincias, la del “Nuevo Cuyo” que reúne a cuatro, la “Centro” que integra a tres y la “Patagónica” que reúne a otras seis. Incluso comienza a plantearse la integración entre regiones, como el proyecto de la Región Centro de sumar a San Juan, provincia que integra el Nuevo Cuyo.
Al margen de estas cuatro regiones, la Capital Federal y la provincia de Buenos Aires, reúnen la mitad de la población y más de la mitad del PBI, constituyendo por sí solas una quinta región, equivalente a las otras cuatro en población y superándolas en PBI.
En este contexto, la integración provincial surge como una respuesta de las provincias frente a los desafíos de la integración regional y a la concentración que se produce en Buenos Aires, pero es la inédita crisis política, económica y social que hoy vive el país, la situación que puede acelerar este proceso, como lo muestra el reciente acuerdo firmado por dos provincias patagónicas.